Desafueros nuestros post 6D

Ahora es muy fácil decir que hay que dejar la "regaladera" luego que se participó en una campaña electoral en la cual los candidatos del PSUV iban a acompañar la entrega de canaimitas, apartamentos, vehículos, actividad que en sí misma no me parece un error. Lo que no se entiende es que ahora que perdimos, entonces con la cara muy lavada vamos y cuestionamos la entrega de bienes que le pertenecen por derecho al pueblo. ¿Es que acaso nuestra derrota se debe a que le devolvemos al pueblo en "cosas" parte de su salario? Nuestra derrota se debe más bien a que le restituimos ese derecho sin hacérselo saber y le damos desde el "altruismo" revolucionario al pueblo lo que de por sí le pertenece. Se cree que la regaladora son dadivas, que deben ser "agradecidas" en las urnas electorales. Y si no es así, eliminémolas.

Entonces empiezan a manifestarse conceptos de que el pueblo tiene que "luchar" por lo que obtiene, como si esa no fuera su práctica cotidiana e histórica para sobrevivir y se le culpa por igual junto al burócrata corrupto, que sí es verdad no lucha ni un solo día por engrosar sus bolsillos, desprestigia con su descaro a nuestra revolución bolivariana y se apropia de lo que no le pertenece, arrebatándole al trabajador esos bienes para venderlos al precio que le da la gana en el mercado capitalista.

Tuve la experiencia de ver cómo en Cuba esa "regaladera" que hoy se critica, se hacía de manera organizada, sistemática y como reconocimiento al esfuerzo material o moral. Aquí se ha puesto este ejemplo mil veces para que al menos sea estudiado, pero el alto gobierno no ha sido receptivo a estas propuestas. Ese país bloqueado durante décadas logró una distribución de esas "cosas" que hoy aquí despreciamos porque no tienen una contrapartida en votos y elevó la moral de los trabajadores, satisfaciendo necesidades básicas como reconocimiento al trabajo.

El problema es que se nos olvida que estamos construyendo socialismo, que sí es un regalo histórico que la clase obrera nacional e internacional se da a sí misma y que quienes decimos defenderlo deberíamos repasarnos las Tesis de Abril, el Manifiesto Comunista, los clásicos pues, para ver si nos refrescamos en lo que es el salario integral de un trabajador, de la clase obrera en su conjunto, para sacar a la luz que lo que hoy se le da no es la causa ni de la corrupción, ni de su desmoralización, ni de nuestra derrota. La causa está en la mano que se enajena al dar y cosifica lo que es resultado del trabajo, es decir, lo que le pertenece de manera natural al trabajador, a su clase. Cuidado con esos desafueros postelectorales, de ahí un paso al neoliberalismo.



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Carmen Cecilia Lara

Profesora de comunicación social de la UBV

 sathya954@yahoo.com

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