La inercia del miedo es lo peor que nos puede pasar, seamos como Chávez

Gerardo Blyde representa la privatización de Hidrocapital y Corpoelec; Gustavo Roosen, la de CANTV; Fedecámaras, la derogación de las leyes del trabajo y de precios; por ahí hay otro hablando en nombre de la Gente del Petróleo para que le den sus antiguos cargos; Pérez Abad presiona al gobierno y pide un Consejo de Estado de la empresa privada; el histérico de Allup, la ley de telecomunicaciones (representa a los medios. Para seguir haciéndole espacios públicos a sus mimos y chillidos). En fin...

Estos nombres no importan, lo que realmente importa es quiénes ejercen las presiones a la nueva Asamblea. Vienen a recuperar "lo suyo". La oligarquía clásica ahora mismo hace presión a esta Asamblea variopinta. Lorenzo Mendoza quiere ser presidente, y está en campaña desde hace rato; tiene más publicidad en televisión que todos los anunciantes de basura juntos. Allup y Borges pelean por la presidencia de la Asamblea, también pensando en la presidencia del país. Para ese pedacito de tiempo entre referéndum y elecciones presidenciales. Esperan que entonces, desde el imperio le den apoyo desde afuera, a ver, si pueden, de un solo carajazo, entre presidente interino y asamblea, dar el golpe a lo Paraguay.

Nada que nos sorprenda. Son y han sido siempre predecibles. Están dispuestos a violar sus propias reglas burguesas y la Constitución. Y lo van hacer, como siempre. Siempre que cuenten con la venia y los medios; el dinero y las armas, del imperio. La pregunta es ¿Está dispuesto el gobierno a desinhibirse de usar todos los medios posibles y socialistas para avanzar en la revolución? ¿Está el gobierno dispuesto a tomar el camino hacia el socialismo, o a capitular en nombre de la Paz, como Miranda con Monteverde?

En la derecha están presionando y a la vez amedrentando a la población con algo que ellos dan como inminente, a saber: que ya tienen el control de poder. Todo se dilucida en, cuál de los dos lados está más dispuesto a romper primero las reglas de cara a defender sus convicciones y estrategias políticas. La derecha lo va intentar y lo va hacer convencido desde ahora ¿Y qué dice la revolución? ¿Avanzamos en la revolución socialista, rectificando y cancelando todo tipo de pacto hecho con la empresa privada, o nos entregamos sin pelear en nombre de la raída Paz de los cansados?

Son tiempos estelares para la revolución. Es hora de decidir si hacemos la revolución socialista de corazón y en el corazón, en el alma. Tomando decisiones contundentes y radicales en economía. Convocando al pueblo a participar en apoyo a decisiones de cambios reales y en la defensa de todos nuestro espacios sagrados y consagrados, desde el Cuartel de la Montaña, PDVSA, CANTV, CORPOLEC, y todas aquellas instalaciones de producción conquistadas, hasta aquellas listas para ser expropiadas, recuperada de todo empresario conspirador, saboteador y ladrón. La inercia es lo peor que le puede pasar al gobierno.

La congruencia es la palabra clave. La identidad entre la palabra y la acción. Hay morder primero. Sin ladrar mucho. Sin miedo, hay que retomar los Canales y emisoras del Estado y ponerlos al servicio de la revolución (no del disimulo, de la mentira, de la propaganda y las distracciones). Abrir desde ya espacios de debates públicos sobre el camino que debe tomar la revolución bolivariana y socialista. Sin manipulaciones, sin amedrentamientos. Controlar las inclinaciones adeco fascistas de atacar a los críticos de las políticas del gobierno. Al contrario, alentar la crítica, hacer oído de ella, activar el Consejo de Estado (o como se llame), dónde deben haber opiniones muy valiosas respecto a decisiones que se deban tomar ahora con urgencia. ¡Sin miedo!

El pueblo chavista está ahí (o aquí) para apoyar al gobierno en todas estas decisiones socialistas radicales. Está esperando que lo llamen, que lo convoquen no a escuchar ladridos, sino a asumir tareas fundamentales, más serias, relacionadas con la defensa de la revolución, de sus conquistas, del espacio ganado al capitalismo en tiempos del comandante Chávez. El chavismo está para calmarles la angustia a los líderes indecisos, para acompañar cualquier decisión revolucionaria, no para ser abandonado a la furia del fascismo.

La manipulación de la masa la degrada. La cosifica en un ente emocional e irracional. Hay que dotarla de razones sagradas para la acción y la vida mediante la confiancia, el estudio, el ejemplo y la asignación de tareas importantes dentro de la revolución y el socialismo. Responsabilidades.

Basta de llamar a la gente para escenificar puestas en escenas para la propaganda mediática, a fin de manipular la opinión con falsas manifestaciones. Que sea la misma acción la que hable por sí sola de lo que ella significa. Acabemos con los carros parlantes con música y el escándalo, con los tambores, con los pitos y maracas. Que la masa hable y exprese su presencia con convicción; ¡Que grite la conciencia! no el furor y la catarsis.

Hay que demostrarle a la reacción capitalista que todavía Chávez sigue vivo. Que defender el cuartel de la montaña es un honor, no un deber. Hay que mostrar la fuerza que contiene la razón y la verdad socialista. Estimular esa fuerza en la lucha frontal contra el capitalismo y los capitalistas. Descubrir definitivamente el rostro del enemigo. Seamos como Chávez.



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Héctor Baíz

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