Sabotaje
Cuando el Comandante Chávez inició en Venezuela una revolución democrática, esto tuvo varias implicaciones, una de ellas es que, a diferencia de otras revoluciones, esta sería pacífica y permitiría la confluencia política de todas las corrientes de pensamiento y acción. Sería una revolución con amplias libertades políticas, económicas y sociales. No ha habido represión estatal desmedida contra la población bajo ningún pretexto. No hubo despidos masivos en las instituciones del Estado, cada quien podía y puede expresar su preferencia política sin que eso implique retaliaciones laborales. Esto es así, aunque la oposición se la pase diciendo lo contrario, y aunque haya casos aislados donde algún "jefe" se la tire de más chavista que Chávez. Así nació la Revolución Bolivariana y por eso ha sido tan difícil avanzar en muchos aspectos, pues en la maquinaria estatal hacen vida con total libertad personas que se dedican a interrumpir, a sabotear la gestión de la Revolución, muchas veces por desidia y otras muchas con toda la intención de generar malestar en la gente para que se vuelva contra el Gobierno.
Un encargado o empleado de Mercal o Pdval, guardia o policía que saca los productos que llegan subsidiados por la puerta de atrás para vendérselos a las mafias y dejar sin nada el establecimiento de distribución puesto por el Gobierno para el pueblo, además de corrupto y delincuente es un saboteador. Un funcionario del servicio de agua que adrede no atiende o demora la atención de las denuncias, y encima se cuadra con otros para romper tuberías en las zonas populares, además de ser un pillo de baja calaña es un saboteador. El bachaquero, que piensa hacerse rico a costa de poner a pasar hambre y trabajo a sus semejantes, y robarlos descaradamente, además de ser un malandro lamentable, es también un saboteador. El comerciante que aumenta los precios cada dos días simplemente porque "no hay razones para no hacerlo", además de un vulgar ladrón, es un saboteador. El "colaborador" de una candidata de la patria, que cuando un señor mayor en una comunidad intenta acercarse para saludarla y comentarle estas mismas cosas, lo empuja e impide que hable con ella, además de imbécil, es un saboteador.
La oposición y sus jefes, la burguesía parásita que tiene el poder económico en Venezuela han sabido activar a sus saboteadores y organizar, ahora como nunca antes, los ataques a la resistencia del pueblo. De cara a las elecciones es cuando todas estas cosas se han intensificado, y esto el pueblo, nosotros, tenemos que verlo claramente. Son las tácticas de guerra de quienes sólo quieren sacar al Gobierno para montarse ellos y hacer con el dinero público lo que se les venga en gana, porque son insaciables de poder y de dinero.
No nos dejemos engañar. Chávez nos enseñó a identificar a los enemigos del pueblo, a saber cómo actúan y cuáles son sus verdaderas intenciones. Todo esto está preparado para hacer que tú y yo, los chavistas que siempre hemos votado por Chávez y por la Revolución, nos molestemos y no queramos salir a votar el 6 de diciembre. Pero la verdad más grande es que la solución está precisamente allí: hay que votar por los candidatos de la Patria para derrotar a los escuálidos y saboteadores que pretenden obtener espacios políticos a costa de sabotear nuestra paciencia.