El Socialistómetro de los Reconcomios y su anti-chavismo descarado

Frente al afán de los autodenominados "chavista auténticos" (especie solitaria que cuela sus frustraciones con odio y desesperación) y demás espécimen advenidos en sensores de los niveles de socialismo que la revolución bolivariana tiene hoy, es necesario advertir, que el antichavismos al que ello permanentemente le alude al gobierno, no está en el ejercicio de la real política electoral que por obligación constitucional y las leyes, sino en los prejuiciosos y dogmáticos argumentos, con los cuales los "fanáticos de la crítica malsana", pretenden medir la realidad objetiva y concreta del gobierno del Presidente Maduro.

En consecuencia es importante destacar, a falta de un socialistómetro (instrumento aún no ha sido inventado) es urgente alertar que los aportes al debate real, deben centrar su atención, en el trabajo que a diario realiza las estructuras socio políticas de base tal y como nos enseñó el Gigante Eterno, para que así podamos salir de ese laberinto de incomprensiones, en el que giran sin descanso los maniáticos de la descalificación y sus aliados en los medios de la derecha mundial.

Frente a lo antes expuesto, podemos decir: Que inútil suele ser la crítica sesgada y sin fundamento. Qué triste es ver a sus autores presuntamente revolucionarios amalgamándose con el adversario contra revolucionario. Que poco revolucionario es declarar el fin del chavismo, adorar la tristeza y rogar por la muerte de toda esperanza.

Y es que a esos señores, por sus obras los conoceréis. Su intención es clara, más que critica para mejorar, intentan descalificar al gobierno del Presidente Maduro, derrocar los sueños del pueblo, vender argumentos al enemigo de la derecha, y lo peor, esconderse tras la fachada de un acomodaticio "Chavismo deformado", que solo existe en sus perturbadas mentes.

Chávez nos legó a todos la responsabilidad de avanzar en el proyecto socialista dentro de este particular modelo revolucionario de origen electoral. Una tarea nada fácil, pero no imposible para la revolución, la cual a pesar de los errores que tiene toda obra humana, ha sorteado con éxito los ataques de un enemigo que se multiplica en el mundo y sabe que la única forma de acabar con la esperanza de cambio sustancial y profundo, es derrocando el legado del comandante eterno o lo que es lo mismo, derrocar el gobierno del Presidente Maduro.

Afortunadamente, estos legionarios de la derrota y el reconcomio, infiltrados en el proceso revolucionario, son minúsculos en cantidad y microscópicos en ideas y aunque pudieran confundir a algunos, su radio de acción no pasa de los límites propios de las chácharas vacía, con la que decoran sus frustradas aspiraciones de protagonismo.

El Fin del Chavismo solo es posible para los que no están en la unidad, no participar en la lucha, los que evaden la batalla e intentan descalificar la victoria.

Viva el Presidente Maduro, Vivan los candidatos de la patria, Viva el Chavismo revolucionario y militante.



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Ángel Rafael Tortolero Leal

Profesor Investigador Titular en la UNERG, Diplomatico Ex Embajador, Analista Internacional, Miembro del Centro de Estudios Socialistas Jorge Rodríguez. Internacional Bolivariana y Miembro de la Línea de Investigación: Políticas Publicas y Pensamiento Contra Hegemónico. Militante del PSUV

 angeltortolero@gmail.com      @ANGELTORTOLERO1

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