Las elecciones legislativas del 6-D en Revolución Bolivariana

Para alcanzar el desarrollo en título propuesto, nos vemos en la obligación de exponer algunas ideas previas que pudieren sustentar la posible argumentación referida a esas elecciones legislativas a celebrarse el próximo mes de diciembre (2015) en la renovación total del Poder Legislativo venezolano en el marco fundamental del proceso revolucionario denominado como Revolución Bolivariana cual adicionó lo que hemos calificado sin aún el correspondiente desarrollo teórico-político bajo el futuro concepto de chavismo. Por ello consideramos que deberíamos precisar esas ideas en tintero como, podríamos calificarlas, bases de referencia, en algunos paradigmas, y bases de sustentación, en algunos otros, que nos permitan acercarnos con ciertas exactitudes en dónde se encuentra y nos encontramos la sociedad venezolana en la actual etapa de la mencionada Revolución Bolivariana.

Es absurdo de toda lógica "…esconder el sol con un dedo…"; es decir, es de obligación objetivar nuestras actuales circunstancias y escenarios cotidianos por donde transitamos. Pero, curiosamente, nos estamos comportando como sí nos encontráramos inmersos en "la crisis de la Democracia Representativa" en el marco de un escenario típico de la Cuarta República.

Algún conocido nos señalaba que estábamos "adequizados" con lo cual nos estimuló a la reflexión sobre esa evidente exageración muy venezolana de dramatizar las contradicciones. Ello no significó ni ha significado que miremos al otro lado y lo estemos captando todo en "perfecta armonía revolucionaria". Ello es imposible de principio porque significaría que no tendríamos la más peregrina idea de lo que significa imponer, desarrollar y criticar el concepto "revolución" cual, en si mismo, a su vez, implicaría que seríamos aún más ignorantes en cuanto a la concepción en objetividad del significado de qué y cómo se desarrolla una "revolución socialista".

En el marco de ese pensar, nos consideramos que es de evidente demostración que nos confrontamos con dirigencias que se auto-denominan como revolucionarias socialistas-bolivarianas y chavistas pero se comportan como sencillos "adecos post-modernos" por decir lo menos. Es decir, sus comportamientos son iguales y/o similares a aquella dirigencia que bien "…corría la arruga…" y/o, simplemente, "…barrían la basura debajo de la alfombra…". Es decir, esa dirigencia no está objetivando la realidad de los escenarios en profunda crisis en los cuales, actualmente, se encuentra la "Revolución Bolivariana". Ello no es de extrañar por la sencilla razón que si nos paseamos en la promoción de las recomendadas lecturas, no nos tropezamos con verdaderos textos teóricos, con textos explicativos de procesos revolucionarios cuales a su vez contengas análisis de las crisis y errores, no nos encontramos con textos que expongan cómo fueron los paradigmas que sirvieron para superar crisis en el marco del proceso revolucionario socialista y muy pocos textos con propuestas concretas sobre la realidad revolucionaria venezolana exceptuando honrosas particularidades y escaso conocimiento sobre la Historia Patria.

Es decir que sí no hemos leído, sencillamente, somos y desarrollamos un "pragmatismo puro y duro" en función de un equívoco de extraño análisis y justificación seudo-teórica cercano a una supuesta economía reformada pero, a su vez, alejada de las realidades objetivas sobre la cual debería sustentarse nuestra economía nacional en función de nuestras realidades global-geográficas e históricas. Por ejemplo, el tema de la frontera total de Venezuela con todos sus vecinos.

Debemos aceptarlo para así poder comenzar a poner las soluciones del caso. Es decir, somos ignorantes en cuanto al proceso revolucionario calificado como Revolución Bolivariana sustentado en realidades objetivas de los análisis de las crisis, fracasos y aciertos históricos tanto en los planos político-ideológicos como en los militares-participativos. En los planos ideológicos "hemos echado mano" de conceptos en praxis cuales como conceptos son obligantes pero en sus praxis son ajenas a nuestras realidades cuales han ocasionado graves contratiempos político-históricos en el marco de ese proceso revolucionario que comenzara con la "Generación del 28". Ahora bien, el discurso oficial desde los propios principios del proceso revolucionario de la Revolución Bolivariana se ha negado ese proceso revolucionario buscando imponer un estalinismo trasnochado desde los aparatos ideológicos interesados.

El Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, diariamente, refería como necesidad adicional al proceso revolucionario todo el "pensamiento de don Simón Bolívar" cual, para que no quedaran dudas, lo refería en lectura de los propios textos suscritos por "El Libertador", es decir, directamente de la fuente histórica. Pero Chávez Frías no se contentaba como "inquieto anacobero" con la pura referencia al "pensamiento de Bolívar" sino que lo desarrollaba y, en aprovechando las ocasiones, incluía textos de intelectuales en amplia referencia bibliográfica.

Solo como referencia educativa porque cuando escuchamos a ciertas dirigencias captamos esa fastidiosa letanía de clichés supuestamente políticos e ideológicos que repetidos al mejor estilo goebbeliano que embrutecen más que educan y es por ello que, sencillamente, no transmiten ni soluciones ni esperanzas reales y objetivas ante las realidades de profunda crisis en las cuales se encuentra inmersa, actualmente, la Revolución Bolivariana y eso lo saben las derechas nacionales, las colombianas, las británico-guyanesas, las españolas y las estadounidenses.

Algún escenario. El Presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, ordenó tomar acciones de Política de Estado sobre ciertos sectores geográficos de la frontera de Venezuela con la República de Colombia. La decisión por obvia reacción desarrolló protestas desde Bogotá y desde todos los sectores políticos, económicos y sociales en oposición a la soberana decisión del Gobierno Bolivariano. Esas protestas han tenido diferentes expresiones desde las agresivas declaraciones políticas hasta el desarrollo de la "Guerra Política colombiana" en todos sus paradigmas clasificados. Incluso el propio senador Álvaro Uribe Vélez, por segunda vez, ha llamado a la guerra sin recordar tres momentos históricos desde la institucionalidad venezolana: los tiempos durante el Gobierno del General Marcos Pérez Jiménez; los tiempos históricos que se expresaron durante el Gobierno del doctor Jaime Lusinchi; y, por último, la contundente respuesta sin miramiento alguno del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías cuando le espetó que "…no tuvo cojones…" en clara provocación. Bien dijo en alguna ocasión el Presidente Chávez Frías que los aviones Sukhoi tenían capacidad misilística apropiada.

En el marco de esos escenarios sí analizamos en profundidad las realidades precedentes y consecuenciales que produjeron el denominado como "cierre de la frontera", podremos abstraer una seria de variables importantes e interesantes. En primer lugar, el balance en pérdidas totales; en segundo término, preguntarnos cuál ha sido el impacto en todos estos años del contrabando en el Producto Interno Bruto tanto de Venezuela como de Colombia; en tercer lugar, cómo se ha visto afectado el signo monetario venezolano en todas sus variables analizadas; en cuarto lugar, definir política, estratégica, financiero-económico-comercial, militar e ideológicamente sobre la realidad desarrollada en esos espacios geográficos tanto sobre las realidades sociales en Venezuela como en la sociedad colombiana. Solo como principio de análisis en el marco de las políticas revolucionarias en el marco de la Revolución Bolivariana y no al mejor estilo de la Cuarta República porque consta que decisiones alcanzadas de mutuo acuerdo binacional nunca jamás se desarrollaron exceptuando la exportación de carbón colombiano por puerto merideño sobre el Lago de Maracaibo con todas las graves consecuencias no solo geográfico-históricas sino petroleras y militares.

Lo inmediato anterior nos permite señalar porque consideramos que las elecciones legislativas del próximo mes de diciembre del año en curso (2015) son, ciertamente, las elecciones legislativas más importantes que se han realizado en Venezuela inclusive incluyendo aquellas que se realizaron cuando triunfara Rómulo Betancourt que permitiera la aprobación de la Constitución del 62 y se tomaran decisiones legislativas en contravía a la propia naturaleza significativa que se representaba en la Democracia Representativa. En el marco de esa objetiva realidad y sí ustedes, nos referimos a esa dirigencia adequizada, desconocen aquellas realidades, sencillamente, levantan el teléfono, se comunican con el doctor José Vicente Rangel Vale (JVR), quien era diputado elegido en las planchas del partido Unión Republicana Democrática (URD) y aprenden política revolucionaria conociendo de primera mano las experiencias de JVR.

Las elecciones legislativas del 6-D representan, objetivamente, el futuro real de la Revolución Bolivariana. En primer lugar, el actual Legislativo dio hasta donde pudo. La realidad nacional no permitió profundizar el trabajo legislativo no solo por los diseños enmarcados en la "Guerra Política" que ha venido siendo desarrollada por las derechas contrarrevolucionarias tanto nacionales como extranjeras sobre la propia estructura del Estado venezolano como también por nuestros propios errores y faltas al tomar decisiones fundamentales en precisos momentos por aquellos "…del amor…" que más daño que beneficio nos ha traído en el proceso revolucionario bolivariano. Es decir, un asunto es "…el amor…" y otro son las políticas que el Estado venezolano debe decidir en un momento preciso temporal pero eminentemente decisiones necesarias y obligantes porque por eso es una revolución. En segundo lugar, debemos también asumirlo, hemos dejado que se desarrollara una matriz de opinión contra Diosdado Cabello Rondón como Presidente de la Asamblea Nacional cual, inteligentemente, esas derechas nos han obligado a ver a Cabello Rondón más como Vicepresidente del PSUV (Maduro Moros lo denomina como Secretario General) que como Presidente del Poder Legislativo que son dos conceptos profundamente diferentes. A su vez, el aparato ideológico del Poder Legislativo no ha sabido contrarrestar esa matriz de opinión. En tercer lugar, es necesario rescatar la labor del Jefe de la Fracción del PSUV que, en permanente equilibrio, ha tratado de alcanzar acuerdos con el resto de los partidos de izquierda representados en el Legislativo y desarrollar una política confrontante con la oposición. En cuarto lugar, las Comisiones correspondientes no han sabido mantener informada a la sociedad venezolana y particularmente la sociedad revolucionaria de sus gestiones legislativas como Comisión Legislativa. Son realidades que deben servir de base no solo para las aquellas "3R" sino para prepararse para una "nueva Legislatura" profundamente revolucionaria y profunda y seriamente nacionalista.

¿Por qué es tan importante la próxima Legislatura? No solo por los conceptos emitidos tanto por Maduro Moros como por Cabello Rondón sobre una Legislatura controlada por las derechas contra-nacionales y contrarrevolucionarias sino por esa política de "golpe de estado suave legislativo" que hemos conocido en Ucrania, en Brasil, en Ecuador, en Paraguay, en Guatemala. Bien por esa praxis legislativa que hemos conocido que el Partido Popular español ha desarrollado en Las Cortes españolas aprobando leyes del mejor corte neo-liberal actual en reingeniería estructural y super-estructural del sistema capitalista según las direcciones que viene imponiéndose globalmente desde Washington.

Es importante la próxima Legislatura sencillamente porque nos encontramos inmerso en un proceso revolucionario socialista, así de simple y es ello lo que en nuestro modesto entender no entiende esa dirigencia adequizada a la cual nos hemos referido. La próxima Legislatura tendrá que asumir y asumirse como el "salto adelante" en la discusión de leyes que impliquen la perfectibilidad legal actual; una Legislatura donde las Comisiones sean más agresivas en sus responsabilidades legislativas sencillamente porque si no hay oposición, la propia Revolución Bolivariana debe contralarse. La próxima Legislatura deberá ser, en lo posible, menos beligerante y más, públicamente, negociadora incorporando a asesores multidisciplinarios y de diversidad ideológica para poder contrastarse. La próxima Legislatura deberá ser más agresiva en cuando a los "grupos de amistad" por el importante rol que ejercen en las relaciones binacionales legislativas y multiorganismos. La próxima Legislatura deberá involucrase aún más con lo significativo de la geopolítica y lo militar. La próxima Legislativa deberá de impulsar el "ideario bolivariano, chavista y nacionalista".



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Miguel Ángel Del Pozo


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