Visión geoestratégica de Chávez en la crisis de transición política de la IV hacia la V republíca (1)

¿Qué interés tiene revisar el pasado, las políticas que hicieron exitoso al Presidente Hugo Chávez Frías, sobre todo en este contexto de nueva crisis del mercado petrolero, a causa del fracking?, ¿Qué representa para el actual Líder de la revolución bolivariana recurrir a la visión estratégica chavista en los actuales momento en que estados Unidos agrede los mercados petroleros, tumbando los precios de la OPEP y sancionando a Rusia, un país NO OPEP?. ¿Cómo salir airoso de esta coyuntura petrolera sino es integrando como así lo dejó predeterminado la geopolítica chavista, esta vez entre los países afectados, países OPEP y NO OPEP?.

Sepamos que de acuerdo con Luciano Wexell, la geopolítica chavista "Con la llegada de la Revolución Bolivariana y la recuperación del control estatal sobre el petróleo se abrieron nuevas perspectivas para el país. Venezuela tuvo la posibilidad de utilizar su estratégica riqueza, como notoriamente ha tratado de hacerlo, para recuperar su identidad latinoamericana y para insertarse de forma más soberana en las relaciones mundiales de poder. Desde 1999, se ha priorizado el impulso a la construcción de un mundo multipolar, el fortalecimiento del eje sur-sur, la integración de América Latina y la restructuración de la OPEP. Superadas las primeras batallas por el rescate de Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA) y por el efectivo control nacional sobre los hidrocarburos, el reto ha sido aplicar de forma eficiente los recursos petroleros para promocionar la diversificación de la economía, con base en una industrialización soberana y la dinamización de las fuerzas productivas internas (1). Sin embargo estos últimos retos, como el de la industrialización va a quedar pendiente, lo inmediato era urgentemente recuperar la población.

Eleazar Mujica Sánchez resume que esa geo estrategia se explica "a Grosso modo, Chávez centra su política petrolera en tres objetivos medulares, en primer lugar, la recuperación de los precios y maximización de la renta revirtiendo para ello la política aperturista que privilegiaba volumen en detrimento de los precios y también mediante el incremento de la tasa de regalías, en segundo lugar, el fortalecimiento de la OPEP con el objeto de producir una mayor defensa del precio en el mercado petrolero internacional y en tercer lugar, se plantea una renacionalización de PDVSA. De hecho, se reivindicó el control del Estado sobre los recursos naturales y además se le otorgó rango constitucional a PDVSA" (1). A continuación hablaremos de cada uno de estos retos geoestratégicos en tres entregas.

1.-LA POLITICA PETROLERA A LA LLEGADA DE CHÁVEZ

Cuando asciende Hugo Chávez a la primera magistratura del país (febrero de 1999) Chávez se encuentra con un país económicamente deprimido, socialmente desbastado y políticamente fragmentado, pero lleno de esperanza y de mucha confianza en su liderazgo. En el terreno petrolero opera un descenso en nuestra principal variable económica: el petróleo, cuyo precio promedio, en 1998 para la cesta venezolana, había alcanzado la pírrica suma de US$ 10,50, llegando incluso en diciembre de aquel año, en pleno triunfo electoral, a US$.7, 5. En tanto que, para febrero de 1999 cuando asumió el poder, la cesta venezolana de exportación promediaba US$ 8,97 por barril de acuerdo con Eleazar Mujica Sánchez (2).

Asimismo; tal realidad, le resulta a la nueva administración gubernamental muy preocupante y sofocante, dado el carácter de nuestra economía rentista y más aún por los ingentes recursos que se requerían en lo inmediato, a fin de que la Revolución Bolivariana pudiera iniciar su programa de acción política y económica y tener capacidad de responder a las necesidades populares. Según Mujica "esta situación, obliga a que el presidente Chávez, en conjunto, con un nutrido grupo de personalidades incluidos académicos y políticos que se opusieron, en su momento, a la política petrolera dominante en el país durante la última década del siglo XX, decidiera enfrentar resueltamente la crisis y librar la batalla por detener el deterioro de los precios del petróleo, llevando incluso esta batalla mucho más allá de nuestras fronteras, hasta alcanzar un precio justo. La nueva administración política entendió que tal giro en la política petrolera era un asunto impostergable para nuestro país, pues, con unos precios tan deprimidos resultaría imposible llevar a cabo las nuevas transformaciones políticas y económicas en que se suspendía su programa de gobierno y que con urgencia reclamaban los sectores más desposeídos y mayoritarios de nuestra sociedad" (3).

Destrabar el nudo gordiano pasaba por repensar la política petrolera, cuestionar los paradigmas dominantes, principalmente aquel que preveía producir más a menos precios (el extractivísmo minero), sabiendo que ocasionaba un desangramiento del país, de su patrimonio, por otro lado, había que buscar la manera de proteger precios, incrementar los ingresos de la renta para el país, un precio que fuese atractivo para compradores y vendedores, un precio justo, pero eso no se podía lograr si el auxilio de la OPEP, fortaleciendo la organización para la cual había sido creada, por eso el giro de la política petrolera, rescatar la OPEP para enfrentar la crisis presupuestaria y a su vez la demanda social de los desposeídos que habían dado al traste con el neoliberalismo y la secuela de problemas macroeconómicos que dejó.

Como vemos al triunfo de Chávez electoralmente no aseguraba en lo inmediato respiro político, nuevas batallas se abrían en el horizonte no solo a nivel nacional sino también internacional, el nuevo gobierno comprendió que la batalla era impostergable, urgente, estaba en juego el prestigio político del gobierno una vez terminada la contienda electoral, esperaba el programa político de la revolución, las necesidades populares eran impostergable, saldar la deuda social y moral, pero conque medios económicos si la situación de los precios del petróleo era deprimida lo cual impedía disponer presupuestariamente para las necesidades públicas.

En consecuencia, dice E. Mujica. "Chávez y su equipo en materia petrolera secundado, en un principio, por el entonces, Ministro de Energía y Minas, ex presidente de PDVSA y actual presidente alterno de UNASUR, Alí Rodríguez Araque anuncian aun cuando dejan claro que los contratos y acuerdos contraídos por el Estado serán respetados-que procederán a revisar todos los acuerdos en materia petrolera en defensa de los intereses nacionales, produciéndose con ello un freno a los planes de la apertura petrolera. Al respecto, conviene señalar que desde el 2005 con Rafael Ramírez en la dirección de PDVSA y del Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería se consolidó el desmontaje de la apertura petrolera y sus viciados esquemas con la extinción de los Convenios Operativos, así como de las Asociaciones Estratégicas y los Convenios a Riesgos y Ganancias compartidas que tanto daño le hicieron a la industria petrolera y de manera más amplia a la economía nacional (4).

2.-LA POLÍTICA PETROLERA CON Chávez, EL CONTROL DEL ESTADO Y RENACIONALIZACION DE PDVSA

Así en la exposición de motivos de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), se expresa que: Se le otorga rango constitucional a la nacionalización petrolera, pero al mismo tiempo se establece la posibilidad de continuar en convenios de asociación con el sector privado siempre y cuando sean de interés para el país, y no desnaturalice el espíritu, propósito y razón de la nacionalización petrolera (5). Con esta acción se blindó la industria petrolera de las decisiones políticas que podrían adoptarse, se hizo del petróleo lo que el Libertador aspiraba en su decreto de Minas, otorgar rango jurídico a la soberanía del pueblo, todo aquello que se halle debajo del sustrato, eso significaba garantía jurídica constitucional.

Continua Giuseppe: Por otra parte, en la Carta Magna se le otorga un carácter constitucional a PDVSA, así se recoge textualmente en el contenido de su artículo 302, al establecer que: El Estado se reserva, mediante la ley orgánica respectiva, y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico. El Estado promoverá la manufactura nacional de materias primas provenientes de la explotación de los recursos naturales no renovables, con el fin de asimilar, crear e innovar tecnologías, generar empleo y crecimiento económico, y crear riqueza y bienestar para el pueblo. –Seguidamente--, el artículo 303, reza: Por razones de soberanía económica, política y de estrategia nacional, el Estado conservará la totalidad de las acciones de petróleos de Venezuela, S.A., o del ente creado para el manejo de la industria petrolera, exceptuando la de las filiales, asociaciones estratégicas, empresas y cualquier otra que se haya constituido o se constituya como consecuencias del desarrollo de negocios de petróleos de Venezuela, S.A. (Subrayado nuestro). (6)

Para Giussepe A "(…) esa nueva racionalidad no se fue gestando en la dinámica gubernamental. Por el contrario, fueron cambios que el propio Chávez anunció desde que fue candidato presidencial, en plena campaña electoral de 1998. En ese contexto, ofrecía revisar los contratos de la llamada Apertura Petrolera porque supuestamente violaban el "espíritu de soberanía" plasmado en la propia Constitución de 1961. En ese sentido, representaba la ruptura del modelo petrolero puntofijista que pregonaba la maximización de la producción y entrega de concesiones a las compañías transnacionales por medio de convenios operativos, asociaciones estratégicas y asociaciones a riegos compartido que demostraron ser negociaciones que lejos de beneficiar a la nación, beneficiaron a las transnacionales" (7). Por ejemplo: "(…) la compañía petrolera estaba jugando un rol político estelar, y el alto tren ejecutivo estaba convencido de que había llegado el momento de implementar plenamente su agenda liberal –es decir, su agenda no-propietal- la cual, en última instancia, habría de conducir a la privatización de las filiales de PDVSA. En 1997, con el fin de despejar el camino, el acuerdo de asociación de mejoramiento de crudos extra-pesados, Cerro Negro, celebrado entre Lagoven, Mobil y Veba, incluyó una cláusula que especificaba las condiciones bajos las cuales las filiales de PDVSA podían ser liberadas de su condición de fiadoras: si Lagoven reducía su participación inicial de 41,67 por ciento a menos de 12,5 por ciento, o si al menos 50,1 por ciento de la misma Lagoven era privatizada (Mommer, 2003a:230-231) Sin duda que esta tendencia hacia la privatización de PDVSA se vio promovida enérgicamente por Luis Giusti en su carácter de presidente de la Corporación, a lo largo del periodo gubernamental de Caldera- al concebir "La apertura petrolera deberá apuntar hacia una política de privatización de petróleos de Venezuela y sus empresas filiales (Luis Giusti, citado por Parra Luzardo, 1997:172) (7).

Sin embargo pese a la solución aportada por la Constitución, de respetar los acuerdos bajo una migración a las empresas mixtas otorgando mayor participación de la Nación siguen las empresas petroleras extranjeras, no ya en la vieja forma de contrato lesiva al patrimonio, en forma de concesiones sino bajo un régimen de empresa mixta, como dice Alicia Hernández: (…) se cambió el modelo de empresa y todas son mixtas. Según la página de PDVSA, el 60% pertenece al Estado venezolano y el 40% a las empresas asociadas. (Por ejemplo, la nota es mía) , Chevron es una de esas empresas. Según su informe de 2014 tiene el 39,2% de Petroboscan, el 25% de Petroindependiente y, en la Faja del Orinoco, el 34% de Petroindependencia y el 30% de Petropiar. En el mar la ley parece diluirse. En la Plataforma Deltana, tiene el 60% del llamado ‘Bloque 2’ y el 100 del ‘Bloque 3’ (8), al respecto opina Mommer en cuanto al contenido de este artículo 303 que "conviene aclarar que Petróleos de Venezuela, S.A., no produce un solo barril de petróleo; es una sociedad de Cartera. En cambio, sus filiales sí producen, y por tanto, según Mommer, la Constitución de la República estaría permitiendo, en principio, su privatización. Luego, en cuanto al manejo de la industria petrolera –esencialmente el manejo del recurso natural- se le encarga del mismo, con lo cual el papel del Ministerio del Poder Popular para la Energía y Petróleo, en principio, se reduciría al mínimo. (2009:5) (9).

Aquí es bueno destacar que el pacto de Punto de Fijo, los acuerdos políticos de los ancestros de la MUD (Acción democrático y Copey), violaban la soberanía nacional, pasando por encima de la Constitución asumían convenios con empresas trasnacionales, sirviendo la renta petrolera al capital privado, mediante negociaciones oscuras de espalda al país intensificando el extractivísmo petrolero, maximizando la producción a bajos precios, con consecuencias lesivas a la nación por no decir que saqueaban nuestro petróleo, hoy se le dice "regalaban el petróleo" a precios pírricos.

Chavez, "Es por ello que, propuso "venezolanizar" --indica A. Giussepe--la producción petrolera y reducir los niveles de costos de Pdvsa en por lo menos 15% sobre el valor de producción por barril. Propuso el incremento en 10% de los aportes de Pdvsa al Tesoro Nacional por medio de la restitución parcial del valor fiscal de exportación. Planteaba como conveniente redimensionar el plan de inversiones reduciendo en 20% el monto de las inversiones previstas hasta el año 2006 y alargando el lapso estimado en el programa de inversiones de 10 a 15 años. (8).

Chávez estaba consciente de ingresos para el fisco, por ello adoptó un plan, minimizar los costos de producción por barril de Pdvsa, aumentar el valor fiscal de exportación a los fines de hacer aporte al fisco nacional y extender los plazos de inversiones a largo plazo. "Sin embargo, fue a partir del año 2001, con la aprobación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos del año 2001, que comienza a gestarse el cambio paradigmático en el manejo de la industria petrolera en Venezuela. Con esta Ley, se rescata el control del Estado en las actividades primarias (aguas arriba) del sector por medio del Ministerio de Energía y Petróleo. En este caso, Pdvsa pierde la función de coordinador de la actividad petrolera establecida en Ley Orgánica que Reserva al Estado la Industria y Comercio de los Hidrocarburos del año 1975. Ahora es el Ministerio quien dirige y define todas las políticas del sector" (9), esta decisión política le costó a Chávez primero el paro petrolero y el golpe de estado del 2002.

Continúa diciendo Gissepe: "Para el año 2008, leyendo un documento escrito por Fidel Castro, Presidente de la República Socialista de Cuba para ese entonces, Hugo Chávez le recordaba al país que: El petróleo venezolano, no es la caña de azúcar, se trata de una materia que, aunque se pagaba por ella muy poco, era tal su volumen y calidad que generaba grandes ingresos en una moneda que tuvo durante decenas de años gran poder adquisitivo: el dólar (10), de otro modo, la materia prima del petróleo goza de la ventaja de un precio significativo en el mercado internacional, por su valor de uso, gozaba de alta valoración lo cual nos lleva a la posición privilegiada de disponer una materia prima energética e industrial que nos da el atributo de logar altos niveles de ingresos en dólares en los mercados internacionales.

Chavez, dice Gissepe A: "Radical en sus planteamientos, pero claro en los objetivos trazados y estrategias, su racionalidad para asumir la política petrolera venezolana estuvo marcada por una perspectiva integral del manejo de lo político, lo económico y lo social en sus actuaciones. Como un buen "Gerente Social-político" dirigió los asuntos del Estado utilizando abiertamente el petróleo como la base central para impulsar el Socialismo bolivariano. Emergiendo así, una nueva manera de pensar el manejo de lo económico y su vinculación directa con la política y la sociedad" (11).

Es partir de aquí que se puede hablar con plena propiedad del inicio del neorentismo socialista, Chávez se apalancó del petróleo para dar respuesta a los problemas del país, manejando una perspectiva integral para saldar primero la deuda social acumulada del neoliberalismo en respuesta a su programa bolivariano alternativo para luego sentar las bases del socialismo del siglo XXI.

Fuentes:

 

1.-Eleazar Mujica Sánchez, La Política Petrolera en la Venezuela Bolivariana, Aporrea, 04/02/2012

2.-Idem

3.-Idem.

4.-Idem.

5.-Idem.

6.-Andrés Giussepe Libro "Visión petrolera de Hugo Chávez Frías", Aporrea, 27/03/2015

7.-Idem.

8.-Alicia Hernández, "Viaje a la miseria del negocio petrolero chavista", El Confidencial, 2015

9.-Idem.

10.-Idem.

11.-Idem.



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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