¿Y se perdió el reino todo por la falta de un clavo en la herradura?

Se sorprenderán del título de este artículo, pero este ha sido inspirado en un video que observé gracias a la gestión de un jefe que tengo, extraordinario cuadro revolucionario, y que en las líneas posteriores, podrán entender con mayor claridad lo pertinente del título y del artículo que me permito escribir hoy.

El referido video, se puede conseguir en youtube, es muy utilizado por los que aplican el denominado "coaching" en las empresas privadas, pero por la naturaleza del mismo, es aplicable también para todos aquellos que de alguna u otra manera tenemos responsabilidades dentro de gestiones públicas, de gestiones revolucionarias. Para facilitarles el trabajo, me permito transcribir el link, a los fines de que cada uno de los lectores y lectoras lo puedan observar, sacar sus propias conclusiones, y difundirlo. El link es el siguiente: http://www.youtube.com/watch?v=qHn4eam66kk

Luego de que lo vean, creo que caerán rápidamente en el mensaje que quiero transmitir en las lineas siguientes.

Hace unos días, este humilde servidor de ustedes, presentó su nombre para participar en las elecciones como delegado de prevención de una importante institución del Estado donde laboró, responsable de la promoción del Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, es importante señalar que iba a dicha contienda no sólo con la visión técnica propia de los que se dedican a este tema de la higiene y seguridad laboral. Iba a mucho más que eso, iba con la visión política y transformadora, ya que los delegados y delegadas de prevención en muchas de nuestras empresas y de nuestras instituciones deben ir con una visión más allá de los aspectos meramente técnicos.

¿Que espacio puede contribuir para la transformación de relaciones sociales que a través de un Comité de Prevención y Seguridad Laborales? ¿No son los delegados y delegadas de prevención los principales puntales en el combate a las formas de explotación del patrono, que lo hace en detrimento de la salud física, mental, atacando la moral y atentando contra los más elementales derechos de la clase trabajadora?

Esas eran parte de mis propuestas que ejecutaría como delegado de prevención. Además del impulso del desarrollo cognitivo, moral, físico de mis compañeros y compañeras de trabajo. Garantizar su derecho a la recreación, pero iba mucho más allá. Iba con la mentalidad de cambiar relaciones sociales, transformarlas, porque iba con la intención de trascender más allá de los elementos meramente técnicos, iba con un plan político, con la materialización del Plan de la Patria legado por Hugo Chávez, que hasta en materia de Prevención y Seguridad Laboral dejo su aporte en dicha carta de navegación dejada por el Presidente siempre invicto, Comandante Supremo y Eterno de la Revolución Bolivariana.

Pues bien, y como él mismo lo hubiese dicho: Por ahora los objetivos que nos planteamos no fueron conseguidos, pero desde mi corazón quiero agradecer a las 77 personas que creyeron en mi propuesta y me respaldaron hasta lo último. Esta constituye una importante experiencia que me da más fuerzas para seguir trabajando.

A los que obtuvieron el triunfo, pues reconocerle el mismo y desearle la mayor de las suertes, pero, necesariamente voy a entrar en algunas consideraciones que en nada descalifica personalmente a los triunfadores, pero que pueden constituir una necesaria campanada de alerta, cuando pienso que no se hace el trabajo y nos confiamos en demasía y sobredimensionamos nuestros talentos y fortalezas.

En primer lugar, para los que piensan con todo respeto que una elección de delegados y delegadas de prevención no tiene carácter político, pues déjenme expresarles que esto es un craso error. Las elecciones de delegados y delegadas de prevención es equivalente a una elección gremial o sindical, y en algunos medios de comunicación le dan la importancia a la misma, porque hay gremios representativos, y que tienen incidencia en la movilización y en las luchas de nuestro pueblo.

En segundo lugar, si medimos el índice de participación, pues desde ese punto de vista pudiéramos hablar de un gran éxito, puesto que en dicha institución se elegían 13 delegados y delegadas de prevención, de la cual, los cinco más votados formarían parte del Comité de Salud y Seguridad Laboral conjuntamente con los 5 representantes que designe el patrono. Hubo 48 candidatos y candidatas postulados y postuladas y de casi 800 personas que podían votar, votaron cerca de 500, lo cual lleva a un índice de participación cercana al 60%, lo cual es más que aceptable, y eso es un logro y hay que reconocerlo.

Pero, cuando vamos al punto número tres, ahí la puerca torció el rabo. Puesto que de esos 13 delegados que elegimos en dicha institución, y de acuerdo a la evaluación preliminar que algunos realizamos, 11 están totalmente despolitizados, logrando meter los factores de la Revolución apenas a 2 delegados y delegadas de prevención, de los 6 que estábamos en la boleta. Y si nos vamos a los representantes dentro del Comité de Salud y Seguridad Laboral, la correlación de fuerzas es peor, porque quedó 4 a 1.

Pero no conforme con ello, también la derecha nos pateó en los votos obtenidos, ya que los delegados más votados, sacaron en promedio 229 votos de las casi 500 personas que votaron, en cambio los cuadros revolucionarios que estábamos en dicha boleta, a duras penas llegamos a casi 80 votos en promedio, producto de nuestras miserias humanas, de dejarlo todo a la espontaneidad, al voluntarismo, y a ir atomizados a dicho proceso comicial de los trabajadores y trabajadoras. Tal vez no hubiésemos obtenido el triunfo, pero nos hubiese dejado un piso bien importante para poder avanzar y hacer un trabajo con la clase trabajadora de dicha institución.

En dicha institución hay un movimiento de cuadros políticos de trabajadores y trabajadoras que se identifica con la revolución. ¿Donde estaban? ¿Por qué no se movilizaron? ¿Por qué no le dieron importancia a esta elección y evitar este descalabro? ¿O será que con premeditación y alevosía no se dio el respaldo a los cuadros, por mezquindades y miserias humanas y no ver más allá? ¿Por qué dejaron que los candidatos identificados con éste movimiento tuvieran que ser sus propios testigos en dichos comicios, aplicando el paralelismo con Salvador Allende, que en pleno golpe del 11 de septiembre de 1973 donde se inmoló, le toco a él ser su propio soldado? Definitivamente el individualismo y el divismo nos está matando.

Antes de continuar, quiero hacer la siguiente aclaratoria. En lo personal, digo como decía Robert Serra, nuestro diputado mártir: "Acá lo más importante no es un cargo sino hacer irreversible a la Revolución". En lo personal, haber quedado o no como delegado de prevención no era ni es lo que me quita el sueño, pero si me importa la Revolución y que los otros 5 cuadros que estaban en la boleta junto conmigo hubiesen quedado por lo menos. Autocríticamente tenemos que reconocer que no hicimos el trabajo.

Pero aún más. Si bien con las personas que se ubican en la franja de Adulto y Adulta Mayor tal vez es un nicho duro, porque son gente ya con cierta formación, no tenemos raíces en la juventud. Ahí la pela que nos dieron fue bestial, nos destrozaron completamente. Eso revela que no hemos sabido engancharnos con los verdaderos intereses de los jóvenes de hoy en día. La Revolución después de Chávez se ve por algunos de sus voceros que tienen, como agotada y envejecida, y ahí la derecha está haciendo un trabajo y ganando terreno, ese es otro dato que les doy.

No me quisiera imaginar si detalles como los que estoy señalando en un simple y pequeño proceso para elegir delegados y delegadas de prevención, se dieran por ejemplo en las elecciones parlamentarias. Pero pensando que podía ser paranoia mía, dos días después sale el último Monitor País de Oscar Schemel, donde si bien el apoyo a la Revolución sigue siendo importante, eso nadie lo niega, sin embargo, y por primera vez reflejan los números un aumento en los índices negativos de la gestión gubernamental, lo que encendió mis alarmas. Por eso señalé, que no había que ser Oscar Schemel y trabajar en Hinterlaces para darse cuenta de cierto descontento y hartazgo que hay ya en algunos sectores de nuestra población, y que es necesario un "Golpe de Timón", como el que dijo Hugo Chávez el 20 de octubre de 2012.

Y tenemos que tener en cuenta que nuestro país está bajo ataque, y estamos en guerra, una guerra no convencional, pero estamos en guerra. Y que, no podemos descuidarnos.

Debemos establecer, como lo dice Antonio Gramcsi, la nueva hegemonía. Así como es importante ganar las curules de la Asamblea Nacional para la Revolución, también debemos conquistar muchos gremios, muchos sindicatos y diferentes espacios de nuestra clase trabajadora a favor de la Revolución.

Cierro estas líneas, con los cinco puntos del video, aunque igual véanlo, ya que no es igual lo que se transcribe que vivirlo:

1.- Por la falta de un clavo se perdió la herradura.
2.- Por la falta de la herradura se perdió el caballo.
3.- Por la falta del caballo se perdió el caballero.
4.- Por la falta del caballero se perdió la batalla.
5.- Y porque se perdió la batalla, se perdió el reino, todo porque falto una herradura en el caballo.

Diría Hugo Chávez: "El diablo está en los detalles".

¿Se perderá la Revolución por la falta de atención a los detalles?

Les dejo a todas y todos ustedes la respuesta.

¡Bolívar y Chávez viven, y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!
¡Hasta la Victoria Siempre!
¡Independencia y Patria Socialista!
¡Viviremos y Venceremos!



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Juan Martorano

Abogado, Activista por los Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiter@s Socialistas (RENTSOC).

 jmartoranoster@gmail.com      @juanmartorano

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