La cultura capitalista vs. La cultura Socialista

Antes, en la cuarta República cuando se hablaba de alto costo de la vida, toda la población y todos los estamentos de la sociedad estaban contestes, en que el gobierno de turno y la política de los partidos de la derecha eran los culpables, a esta precisión ayudaba la falta de conocimiento, por insuficiente o ninguna información, acerca de la economía, la política monetaria, y por supuesto la genuflexa y sumisa actitud de los gobiernos de la época a las directrices imperiales. Mientras tanto hoy cuando se habla de alto costo de la vida, la mayoría del pueblo sabe que ese alto costo de la vida, obedece al resultado de la aplicación de un guerra sucia afincada y destinada a la desestabilización del gobierno revolucionario, mediante la manipulación destructiva de toda la economía del país con delitos tales, como acaparamiento, especulación, escamoteo, condicionamiento de la venta, el contrabando de extracción en todas las escalas que deviene en escases y altos costos en la artículos de consumo.

El éxito, que hasta ahora, ha tenido la derecha opositora  comercial,  tiene su origen en la mala praxis, que le impuso en el pasado cuartorepublicano a  la producción de bienes esa misma caterva de industriales, terratenientes, productores, importadores, distribuidores y expendedores entre otras entelequias aberradas comerciales, que no se preocuparon por la inversión para producir y por ello tampoco desarrollaron la tecnología, elemento este tan importante para el desarrollo productivo, porque además  crea otro campo de producción industrial, que es la misma producción de las maquinarias tecnológicas.

Esa aberrada forma de ejercer el comercio productivo del país, derivó en una productividad portuaria, afincada en la prevaricación y despilfarro de las reservas de divisas del país, y la consecuente expoliación del poder adquisitivo del pueblo, con una artificial alza de los precios que aceleraba la inflación. Todo ello, calculado con las herramientas e instrumentos del capitalismo, resulta en un incremento de las ganancias de los empresarios parasitarios, que medran y medraban en la renta petrolera y a su vez hundían en la miseria al pueblo, al ubicarlo fuera de los valores productivos al colocarlos en la definición de gasto, factor de la estructura de costo, que es necesario disminuir – en el capitalismo- de la ecuación mediante la exclusión. Tal vez, es por esa razón que la derecha resuella por la herida del egoísmo, cuando  la nueva PDVSA revolucionaria financia una elevada y significativa, aun cuando mejorable, inversión social de más o menos  62%. del presupuesto.

La población en su totalidad, debe internalizar que la inflación es el fruto de la guerra que está perpetrando la oposición, es tan cierto que se podría asumir como un auténtico asesinato. Estamos trabajando duro para derrotarla.  Pero, mientras la población continúe entendiendo el fenómeno de la inflación con las herramientas intelectuales de la cultura capitalista, -ya lo advertía el che Guevara-, nunca podremos derrotar los factores que la oposición imperial usa para destrozar o hacer chirriar la economía venezolana, y en este grupo de personas confundidas, tal vez por falta de información, o indigestión de la mala semilla mediática, debemos incluir a altos pensadores y sesudos expertos en economía que abrevan en la escuela de los chicago boys, quienes explican el daño que infringe la guerra económica aupada y financiad por el imperio, a la economía  venezolana basados en esa premisas de la escuela imperial, sin asumir que ésta, es una inflación inducida por los intereses de la derecha, y que además ignora el hecho importantísimo,  que nuestro país está involucrado en una transición al socialismo.

Hecho éste, que debe marcar una prevalencia del análisis de nuestra economía, con elementos de la cultura socialista, que, si el pueblo la internaliza, seguro tendrá, otra percepción de la economía venezolana, y en consecuencia cambiará en su actitud con la que enfrenta a la “crisis económica” inducida, con arrogancia y  desprecio. Esa actitud seguro coadyuvará en el propósito de derrotar la cruel y malvada guerra económica a la que somete la derecha opositora junto con el imperio gringo, al digno pueblo venezolano.

¡INDEPENDENCIA Y PATRIA SOCIALISTA Y SOBERANA!

¡CHÁVEZ VIVE!

¡LA PATRIA SIGUE!

¡VIVIREMOS Y VENCEREMOS!



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William Castillo Pérez


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