La consigna de la derecha: matar a Chávez, matar a Maduro

Muchas cosas dejan en claro,  el conjunto de documentos filtrados desde los órganos de justicia y de inteligencia de la Venezuela Bolivariana, en los cuales María guarimba Machado, Diego Arria, Enrique Salas Romer, Burelli, Koesling y Roberto Alonso- por ahora y entre otros- a través de sus correos electrónicos, comentan el curso de una acción más para dar paso a una nueva fase del golpe de estado,  que presenciamos como "protestas pacíficas", gracias a quienes disfrazados de empresas periodísticas, actúan como protectores de una acción terrorista, cuyos caminos conducen a la Casa Blanca, el centro de poder formal del USA estado forajido, gran promotor del terrorismo global al servicio del verdadero gobierno que manda allá: las grandes corporaciones multinacionales del complejo militar e industrial,  que denunciara una vez el expresidente Dwight Eisinhower

La información suministrada por los correos electrónicos  intervenidos mediante acciones judiciales,  basadas en demandas de ciudadanos y diputados que defienden el estado de derecho y la constitución, confirman por boca de María guarimba Machado - alias la panameña- que el jefe de esta operación mafiosa es el embajador de USA en Colombia, señor Kevin Whitaker, quien actúa como el capo del hampa política al servicio de la mafia de Washington, organización apegada al mundo de la antigua diplomacia que delineó en su obra El Príncipe- Nicolás Maquiavelo- como un pantano de mentiras y apariencias, que dicen hermanar a los pueblos por el desarrollo, cuando lo que se trata es de chantajear y amenazar a estados con menos poderío militar, económico y fabril, para ejercer sobre ellos el vampiraje político de siempre, sin el menor asomo de ética o de algo que se le parezca: la humanidad en cuestión de diplomacia, requiere de una nueva fórmula que supere la costumbre antiquísima del matoneo político internacional. 

Queda en claro también, que ese ímpetu grosero de alias la panameña, de Ricardo Koesling, Leopoldo López o Enrique Salas Feo - que se hace apellidar Roemer- tiene dos causas: la primera que deriva del apoyo del USA estado mafioso, gran patrocinador y envalentonador de terroristas como Leopoldo López, Gaby Arellano o Juan Carlos Croes-  y una segunda causal, que deriva de la combinación de motivos dados a su vez, por la incompetente rama judicial venezolana,  que les ha garantizado a los golpistas de siempre,  la impunidad con su casi inoperante lentitud; más el aporte del poder ejecutivo con sus frecuentes perdones e indultos, fuertes factores motivacionales que actúan como un colchón de impunidad en donde retozan cada día más insoportables,  todo este conjunto de malhechores,  pese a que han ejecutado acciones criminales de lesa humanidad,  como el intento de quemar vivos hasta niños de una guardería en Chacao, delito que en el país patrocinador acarrearía pena de muerte, fusilamiento o cámara de gas, entre otras opciones que dispone,  el que se hace llamar el campeón de la democracia del mundo libre, gracias a la diplomacia hampona de siempre y a la propaganda que se ejerce con el antifaz de periodismo.  

Frente a estos hechos tan crudos, ante los cuales el presidente Nicolás Maduro, no puede actuar con el crucifijo de Chávez, sino con la justicia a la medida del delito, porque los tiempos cambian, genera mucha confusión el ver al presidente emblema del independentismo global, volver a insistir con una fórmula más propia del lacayo que el de un presidente de un país soberano: implorar con una supuesta pose digna el restablecimiento de las buenas relaciones que jamás tendrá con USA, un estado criminal que sólo entiende cuando lo cascan duro,  como en Vietnam o en la Nicaragua de Sandino. 

Pierde el tiempo el presidente Maduro y en lugar de consolidar el apoyo de sus seguidores, los llena de confusiones porque es difícil entender, cómo Evo Morales sin tanto aspaviento y sin dobleces en Bolivia y ante un sólo intento de golpe de estado de peso, canceló toda relación con el USA estado mafioso, cortando cualquier modo de contagio y convencido de que, para reducir casi a cero el riesgo de golpe de estado, no debe haber USA embajadas ni nada que se le parezca, algo que incluye a las ONG que actúan como una suerte de oficinas de asuntos de intereses para el golpismo y la desestabilización,  en toda la región. 

¿Qué asesores o razones difíciles de entender al pueblo raso,  llevan al presidente Maduro a implorar su autodestrucción cuando pide restablecer "buenas" relaciones con los alacranes de la Casa Blanca? ¿Cómo así que Halli Burton una empresa de los Bush es traída devuelta a PDVSA en este momento de efervescencia y calor del golpismo? ¿Cuándo tendrá el presidente Nicolás Maduro el valor de confiar en su pueblo, como para decirle el por qué toma estas decisiones que nos ponen a todos a dudar, aunque algunos sabios en diplomacia digan que eso es una supuesta movida de "alta política"? 

En estos tiempos de confusión y ataques, hay que tomar la iniciativa porque sí USA decidió establecer un escenario Siria en Venezuela, de nada valen las buenas maneras:  tarde o temprano las sanciones y los bombazos aparecerán en el firmamento. De igual manera será muy sano, que el presidente Nicolás Maduro, publique de una buena vez y sin más rodeos, la lista de hampones de todos los colores que robaron los miles de millones de dólares en el fondo chino venezolano. 

La revolución bolivariana urge de medidas así sea por ley habilitante, que sean acordes con las acciones necesarias para que esta realidad bolivariana en el poder político, que parece como incapaz de controlar los medios de producción,  no perezca ante las buenas maneras de la diplomacia y la legalidad para bobos: debe haber una ley que expropie a los actores promotores del terrorismo. Sí a María guarimba Machado alias la Panameña, es decir, a la mesera del imperio, la castigaran con el látigo de una fuerte expropiación de sus bienes, en otras palabras, le tocaran el bolsillo familiar, se le bajarían los humos y lo pensaría dos veces antes de andar libremente, dentro y fuera del país al que traiciona, paseando su impunidad alebrestada de maleante glamorosa y bastante grosera: 

Esas busetas, esas sedes bancarias quemadas y demás bienes públicos afectados por los actos de terrorismo,  no pueden salir de los bolsillos del pueblo venezolano en el poder. Sí se aplicara una ley draconiana para expulsar de los puestos laborales a los mata votos, otro gallo cantaría y la eficiencia dejaría de ser una consigna sin fondo humano concreto: el mismo Capriles matonsky, cuando llegó a la gobernación de Miranda se pasó por la faja la inamovilidad laboral, botando de sus puestos laborales a cuanto chavista detectó en su administración.  

Con el enemigo no se puede confraternizar cuando esconde en el gabán una metralleta y suficientes cargadores, como para dejarte hecho un colador. Tratar al hampón a la medida de sus delitos no puede bajo ninguna excusa, el esfuerzo por parecer administrativamente correctos, según unas reglas que desde afuera son manipuladas con el interés de mostrarte como tirano, garantizando para sus maleantes de todos los pelajes,  lo que el hampa de Washington jamás  garantizará a sus ciudadanos rasos en casa. 

Los correos demuestran que el señor Nelson Bocaranda,  quien debió estar preso desde el momento que envío los trinos que detonaron los ataques e intentos incendiarios contra los CDI, donde según él y su desquiciada catadura nazi se escondían urnas retenidas por los médicos cubanos en abril del año 2013, algo sabía del crimen a fuego lento que consumió la vida de Chávez y cuyos caminos conducen al despacho de la Casa Blanca: implorar relaciones diplomáticas con Washington es traicionar a Chávez, porque implica sentarse a la mesa, como si nada hubiere pasado,  con personas que sabían de su aniquilamiento a fuego lento- el mismo verbo que pretendía conjugar la golpista María Machado la panameña- contra Nicolás Maduro el presidente obrero. 

Quiera Dios que esta vez sea cierto que se acabó el tiempo de los indultos,  que por nada del mundo deben cobijar a terroristas como Simonovis, quien así haga huelga de hambre, debe cumplir la condena en vida, por las vidas que ayudó a cegar y que dejaron tanto dolor, pues los dolientes de los muertos claman por justicia: los golpistas no han desmontado su consigna del año 2002 cuando coreaban hasta por la televisión, "ni un paso atrás"...La respuesta debe ser ni un indulto ni un perdón más. Justicia pronta y sin dobleces para los criminales, cualquiera sea su apellido...Como lo prometió el presidente en miércoles en la noche.  La consigna de los autores materiales del golpe de estado sigue siendo clara: matar a Chávez/matar a Maduro...Que nadie se llame a engaños...En todo este jaleo,  resulta patética la salida de Alianza Bravo Pueblo que amenaza con denunciar a Jorge Rodríguez dizque por uso de lenguaje soez: como sí hubiera sido Rodríguez quien le escribiera la porquería que brota como manantial hampón del corazón y la boca de María Machado, alias la panameña.



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Nicolás Ramón Contreras H

Ciudadano Afrodescendiente Independentista de la Región Caribe en la República de Colombia. RED INDEPENDENTISTA DEL CARIBE. Observatorio Independiente de Medios y estudios académicos desde perspectiva de género y etnia.

 makromokamboniko@gmail.com

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