¿Estará perfilándose el fin del chavismo con Nicolás Maduro en Miraflores?

Aterra pensar que tod@s los revolucionarios, incluido el propio Hugo Chávez, nos equivocamos con el sustituto del Arañero de Sabaneta.

Da pavor pensar que después de Chávez no existe hombre, ni mujer, en el país que tengan condiciones y posibilidades de darle continuidad al legado del Comandante Hugo Chávez.

El único posible sustituto de Bolívar lo antecedido en su muerte, cuando balas traicioneras acribillaron su humanidad en las montañas de Berrueco, fue inmortalizad por el Libertador como el Abel de Colombia. Con la muerte de Bolívar se selló el triunfo de la oligarquía sobre el sueño de Colombia la grande, Gran Colombia, debieron trascurrir casi 200 años para que este sueño resurgiera, como ave fénix, de sus propias cenizas.

Cuántos años tardarán para que los sueños de Hugo Chávez sean enterrados definitivamente y luego vuelvan a resurgir para recordarnos que como decían los griegos que la Historia es circular y se repite.

Chávez antes de llegar a Miraflores estaba convencido que más que convertirse en un gobernante debía ser el conductor de una revolución profunda destinada a transformar totalmente la sociedad venezolana, Maduro llega a Miraflores y muchos de su entorno parecen satisfechos con lograr que se convierta en un Presidente más. Más que un gran gobernante, que pocos dudan que también lo fue, Chávez fue motor principal de la revolución venezolana y continental que reconfiguró la geopolítica en el continente.

Asusta pensar que la revolución se está estancando desde la partida física de su máximo dirigente y que el pueblo pueda comenzar a conformarse sólo con tener un presidente de orígenes humildes que permanentemente nos habla de un legado que cada día parece que estamos perdiendo por vía de los hechos.

Chávez no dudo en consultar siempre la opinión de quienes lo rodearon, muchos expertos, burócratas y meritócratas de oficio; siempre pudo descifrar los deseos del pueblo más humilde y terminó jugándosela con el pueblo, especialmente a partir del 2002; Nicolás corre el riesgo de que las opiniones de su entorno le impidan desarrollar la capacidad de interpretar al pueblo y sus deseos y termine gobernando a favor de intereses distintos a los del pueblo.

El Gobierno de calle fue una experiencia exitosa para Nicolás y las medidas destinadas a confrontar la especulación y la usura de noviembre del 2013 también; después del 8D, más que optimismo y esperanza en las filas revolucionarias en el 2014 reina el desencanto y el pesimismo, especialmente entre quienes como Chávez creemos indispensables asumir posturas radicales que nos conduzcan inexorablemente al Socialismo que Chávez oteó en el horizonte de nuestra Patria.


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Carlos Luna Arvelo


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