Un orgasmo de democracia

Paradójicas y contradictorias resultan nuestras revoluciones, una de esas sombras esquivas al inicio de nuestros sueños de ser una nación socialista, es como un orgasmo de ella al final de una era punto de llegada y de partida entre dos abismos.

Recorrer la historia revolucionaria es adentrarse una y otra vez en el hundimiento del imperio pero, que, siempre sale a respirar. Esta nueva revolución se produce gracias a Chávez, dos hechos que en el supersticioso sentir de los historiadores guardan un apocalíptico presagio algo parecido al aparecimiento de un cometa que anuncia el fin de un tiempo y la llegada de otro.

Gravita sobre Chávez un albur de grandeza y un hado de martirio hasta su desaparición que lo convierte en un personaje mítico, el líder perenne, en un héroe trágico, frente a este héroe pasaron Bush y Obama, dos de los administradores de la crisis de Estados Unidos y de una gran parte del mundo capitalista.

En este contexto, orgasmo es el nombre dado a un fenómeno que es también uno de los mayores motivos de la felicidad de ella y de el en el placer sexual, gracias a los orgasmos se afianza una relación para un nuevo hombre y mujer en una nueva democracia.

Relacionar los orgasmos de una mujer con su participación en la política aclara sin muchas explicaciones la capacidad de ellas para transformar y alocar a las parejas como a las democracias y las funciones publicas, ya no es como buscar una aguja en un pajar es como encontrar una mujer desnuda en ese pajar deseosa de producir micro orgasmos hasta mejorar la participación democrática.

Me imagino que cuando una democracia llega a su orgasmo significa que la participación ciudadana es intensa, creativa, convencida y esta por encima de las diversidades étnicas, religiosas y de clases porque la ideología practicada promueve la igualdad, la equidad dentro de las divergencias económicas y los conflictos de un país que respalda la participación política de las sociedades, fin de un orgasmo democrático.

El polémico y polarizador debate sobre las democracias socialistas y sus aristas ética y moral sacuden la relación en un choque explosivo donde la lealtad, disciplina y libertad producen un orgasmo político que estremece la democracia por su intensidad, esa la pasión que debería existir para el cambio cultural, político, social y económico.


Pero, hay democracias prostituidas entregando orgasmos por aquí y por allá, orgasmos temporales que buscan interpretar a conveniencia el concepto de democracia, esa democracia así practicada, no cabe duda, es un orgasmo pasajero sin imaginación ni penetración, no construyo conciencia ni amor en la relación, es una evidencia de las aventuras y desventuras de un orgasmo pasajero.

La democracia se mueve entre el gobierno y el pueblo, su participación sostiene un Estado, visiones sobre hechos cotidianos del espectáculo de la política, testimonios, reflexión, integración, historia, proyección, son las tareas del gobierno con el pueblo, un ejemplo de participación democrática.

La participación con conciencia de todos y todas es la clave para producir un orgasmo revolucionario, para desarrollar otra visión social capaz de transformar la militancia armonizando la integración y la geopolítica con proyectos estratégicos industriales-económicos capaces de potenciar en nuestros países la educación para la innovación tecnológica, un orgasmo en mezcla capaz de parir otra matriz productiva y otra cultura.

En estos dos últimos años nuestras materias primas se encuentran en sus precios a la baja, preocupación diaria para nuestros gobiernos, y si a esto le sumamos la desaceleración de China, la recesión de la zona euro, la crisis de los EEUU, significa que nuestras exportaciones cayeron - 1.5% anual hasta colocarlas en un 2.4% muy por debajo de aquellos 20-23% de hace 4 años.

Por lealtad podemos entender la creación de la CESPPA (centro estratégico de seguridad y protección de la patria) dirigida por el general Gustavo Gonzáles López, ex comandante de las milicias bolivarianas, la Cesppa realizara labores de inteligencia para combatir los males de la revolución, gestión muy difícil de realizar sin contar con el control de la sociedad para detectar al enemigo interno ubicado dentro del proceso, hay que entender primero que esta en juego el crecimiento de la independencia y la relación estratégica pueblo-militares que tanto preocupo a Chávez, sin embargo, se supone que eso ya fue analizado. Ojala la Cesppa no sea una especie de orgasmo temporal para la revolución y de de comer a la oposición otra de nuestras características revolucionarias.


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Raul Crespo


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