Para qué sirve un Premio Nobel

Sirve para sacar de la pobreza inclusive al más revolucionario antiburgués, de cara a metamorfosearlo en extraordinario epígono del régimen capitalista, régimen que precisamente le permite a la Fundación Alfred B. Nobel recuperar con jugosas ganancias la *inversión* que para ellos representa el valioso premio en cuestión, rondante hoy en aprox. $1,000,000, y nobelados que a partir de ese momento ejercerán su epigonía con mayor ascendencia sobre los ciudadanos del mundo, porque la fama derivada del premio en cuestión así lo permite. El científico Ernesto Sábato fue extenso al tratar sobre el triste papel al que el imperio reduce al científico.

Es que con inclusión de los llamados *científicos* de connotadas disciplinas como la Física, Química, Medicina, etc., sus recipiendarios son virtuales agentes mercantiles, habida cuenta que si el aporte del trabajo premiado tiene incidencia, pongamos por caso, en la industria de la Farmacopea, entonces tales premios son asimilados por la Fundación Alfred Nobel como simple y rentabilísima inversión, tan mercantil como lo es el negocio petrolero para las concesionarias venezolanas, eufemísticamente llamadas *empresas mixtas*.

Ni qué decir de los prefabricados premios otorgados en las disciplinas: Economía y Paz, dos vulgares mecanismos de fraudulenta intención. Por ejemplo, el Premio Nobel de Economía, año 1974, ha sido usado por los inversionistas, cofundadores y condueños de la mencionada fundación para apuntalar y consolidar el Imperio Burgués, en los siguientes términos:

Así como antes de la creación de los Bancos Centrales nacionales, fundados para darles la exclusividad monopólica de acuñaciones y estampaciones dinerarias, que uniformaran el circulante, la moneda única, y se llevaran por delante todos los entes financieros particulares que hasta ese momento se despachaban y daban el vuelto con sus propias y autónomas monedas y billetes, asimismo, este nobelado de 1974 pregona desde entonces la desnacionalización del dinero a favor de una moneda única y transnacionalmente privada (del Imperio, debemos leer entre líneas y sobre líneas también).

marmac@cantv.net

Como si fuera poca la entrega y servilidad de este nobelado, promulga y aconseja, asesora, vende como verdad de la Economía, que la moneda única trasnacional debe ser asimilada a una mercancía común y <>. CONFER: Friedrich A. Hayek, La desnacionalización del dinero, Editorial Orbis, 1978.

Esa conseja emitida y sostenida servilmente por un nobelado pteroburgués encaja en las explicaciones *racionales* que podamos darle a las devaluaciones de las pocas monedas fuertes que hasta los años setenta existían en países como Venezuela. El euro es la mejor expresión actual de obediencia a cuanto desaguisado se le ocurra sugerir a un nobelado, de cara a proteger a sus enriquecedores suecos y extrasuecos.



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Manuel C. Martínez M.


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