Pildoritas 125 (año VI)

Otra vez la amenaza de los votos mercenarios

Durante los más de cuarenta años de la llamada democracia representativa, aquí en el Táchira, como en los demás estados fronterizos, al iniciarse la escogencia por voto popular, ganaba las elecciones quien dominara los votos de colombianos con cédula venezolana, que viven en las ciudades del país vecino, ahora y desde hace 14 años sucedió igual, menos como en el caso de la elección del gobernador Ronald Blanco la Cruz y del actual José Gregorio Vielma Mora, y todo porque se tomaron las previsiones necesarias para evitar esa especie de invasión a la que nos tenían acostumbrados, y los resultados avalaron una realidad en la que miles de personas sin ningún tipo de sentimiento de apego por esta tierra, sin ningún tipo de relación gobierno-ciudadano, sin el arraigo que debe existir por el terruño en el que se vive, etc., decidían quiénes eran sus gobernantes, sobre todo en los casos en que, existiendo una disposición legal que establece que para gobernadores, legisladores, alcaldes y concejales de una circunscripción regional, los votantes deben residir en ella, lo cual se violaba de la manera más descarada, hasta que por fin en los casos Blanco La Cruz y Vielma Mora se tomaron medidas efectivas.

No sucedió eso en el caso de las últimas elecciones para Presidente, las del Presidente Chávez y las de Maduro en las cuales aquí pasamos por la vergüenza de ser el estado en que el porcentaje de votos contrarrevolucionarios, por sobre los patriotas, fue el mayor del país, en esas oportunidades no se tomaron las previsiones para controlar el flujo irregular desde Colombia para sufragar aquí, cuando lo legal debería ser hacerlo en el consulado respectivo.

Ahora acaba de declarar, de manera correcta, el Gobernador Vielma Mora que esta vez para el 08 de diciembre se deben establecer controles a nivel de Frontera, para evitar que se materialicen los ilícitos de otras épocas, cuando desde mucho tiempo antes del día de las elecciones hoteles, posadas y casas particulares hacían su agosto vendiendo habitaciones, pero además quienes venían a votar, en buena cantidad, vendían su voto al mejor postor, todo ello porque a pesar de todo el mundo estar claro de que es una situación ilegal, por donde se mire y que además quienes viviendo en Colombia para registrarse como electores, mintieron suministrando una dirección de habitación en Venezuela, en la cual en verdad no residen, incurrían en falso testimonio; es muy conocido el caso de la existencia de residencias con capacidad para dos o tres personas en las que en papel habitan hasta 25 o más, ello ha sido denunciado en todas la épocas y no sucede absolutamente nada para corregirlo, en Cúcuta y otras ciudades fronterizas existe una organización denominada “Venezuela II” con un coordinador que maneja enormes cantidades de dinero para la compra de votos, manejo de la logística e incluso el soborno a funcionarios para que permitan el paso sin ningún problema por trochas y alcabalas; los comandos por lo general, están conformados en la actualidad por dirigentes del Uribismo, que no sólo actúan por la animadversión que le tienen a la Revolución, sino porque de paso se quedan con una buena mascada de toda la operación, en esas organizaciones, verdaderas mafias, operan paramilitares que dominan los negocios de contrabando de combustible y alimentos; en la última elección para gobernador se procedió sin previo aviso a cerrar la frontera desde el jueves anterior, utilizando para ello el ejército y aunque la protesta no se hizo esperar, quedó demostrado que esos votos, que no se pueden llamar de otra manera que votos mercenarios, (por cierto si se hiciese un cruce con quienes viviendo en Colombia enviaban remesas, no sorprenderíamos con su coincidencia) son determinantes en cualquier elección, más porque cuando no se han tomado medidas como la expuesta para la elección de Vielma Mora y ello no se hizo en la de presidente, los resultados son los conocidos por todos; un 13 por ciento de diferencia a favor de la contrarrevolución.

Este 08 de diciembre habrá elecciones locales, en las cuales con mayor razón y es lo que dice la Ley deben votar sólo quienes residan en sus respectivas jurisdicciones por lo que se deben tomar todas las medidas que sean necesarias para que no se burle las leyes, una vez más en las narices de las autoridades que están obligadas a garantizar su cumplimiento, sino incluso la soberanía que se ha visto violada por personas que aun poseyendo el documento de identidad venezolano, muchísimas veces de manera fraudulenta, carecen del afecto, apego y compromiso con una Patria que en realidad no es la suya y cuya nacionalidad detentan por circunstancias ajenas al patriotismo y sí apegadas a intereses por lo general bastardos, supeditados a un materialismo evidente y contribuir a que puedan llegar al poder, personajes que aun mantienen sus costumbres y prácticas cuarta republicanas intactas con las consecuencias que ello representa para los pueblos-

Así que a proceder queda, sin previo aviso y de manera contundente y más en esta oportunidad cuando pueden votar, por ser elecciones locales, personas que con cédula de RESSIDENTE, inscritos en el REP y aquí allende la frontera los hay por montones.


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Saúl Molina


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