La aceleración de la llegada del fin del mundo

He estado estudiando mucho estos días sobre varios temas relacionados con la pregunta, ¿Hacia dónde vamos los humanos, sino hacia la destrucción total del planeta? Entre las tantas lecturas, también leí un artículo de Raúl Bracho, titulado, “¿Hasta cuándo debemos seguir siendo “amigos” del enemigo?,” y otro de Hernán José Urbina, titulado, “El Boicot.”

Ver: http://aporrea.org/actualidad/a168625.html
Ver: http://www.aporrea.org/actualidad/a168467.html


En los dos casos, y cada uno de su manera, describen facetas de un muy verdadero hecho, y es algo que yo también he repetido durante años. ¿Cómo podemos quejarnos de lo que está ocurriendo en el mundo (las guerras y el hambre, por ejemplo), y de lo que ocurre en Venezuela (el acaparamiento, la bárbara especulación, y la corrupción), si no hacemos casi nada para oponernos o para combatir, con las herramientas (armas) que todos tenemos a nuestra disposición todos los días? Las herramientas están allí, pero parece que no las usamos. Si vamos a combatir el enemigo, debemos actuar estratégicamente y lógicamente. 

EL ENEMIGO

¿Quién es el enemigo, al nivel nacional, internacional?  La respuesta es muy sencilla: el capitalismo salvaje depredador y destructor. En el nivel internacional es muy conveniente decir, “Ah, pero no podemos luchar contra ese gigantesco imperio, EEUU y sus aliados, armados hasta los dientes, ¿qué podemos hacer?” Nada. Y aquí en Venezuela es muy conveniente decir, “Esta escasez nos está matando, el gobierno tiene que hacer algo.” El problema es que, siendo  seres humanos, muchas veces tenemos la tendencia de echarle la culpa a otro. Es decir, no queremos vernos en el espejo. Pero
Hernán José Urbina y Raúl Bracho no le tienen miedo al espejo, y yo tampoco, bueno, a veces sí.

FINANCIANDO AL ENEMIGO NACIONAL

Hernán José Urbina tiene la solución a la escasez y a la especulación. Es muy sencillo.  Cada vez qué los comerciantes salen con, “Pero le va a costar 15 BSF en vez de 6 BSF, usted sabe, por el asunto de la escasez,” simplemente lo boicoteamos, y eso, durante el tiempo que sea necesario para que el comerciante baje el precio del producto.  Mientras, comemos otra cosa. Es muy simple. Cada vez que no hacemos el esfuerzo de boicotear, es decir, cada vez que compramos un producto con el cual se está especulando, a precios ridículos, le estamos entregando nuestro dinero al enemigo nacional.

FINANCIANDO AL ENEMIGO INTERNACIONAL

Hablamos en contra del capitalismo mundial, bla, bla, bla, y en contra de sus atrocidades, de la explotación, la falta de consciencia.  Queremos que esto cambie.  Pero al parecer, no queremos que cambie demasiado, porque nos gusta los productos importados y “de marca,” y seguimos comprando estos productos, los cuales son fabricados por las mismas empresas explotadoras desalmadas internacionales de las cuales nos quejamos. Cada vez que compramos un producto McDonald’s, Addidas, Nike, Cocodrilo, Coca-Cola, Nestle, etc., estamos regalando nuestro dinero al enemigo internacional.  Creo que hay mucha gente que no entiende (o no ve) lo que está ocurriendo en el nivel político/guerrerista internacional, y su importancia para nuestra sobrevivencia - tiene que ver con nuestro enemigo, al cual le seguimos dando dinero de nuestros bolsillos, el cual estamos financiando, día tras día, sin pensarlo dos veces.

LA TERCERA ETAPA DE LA COLONIAZACION

Desde hace varios años estamos viviendo la tercera gran etapa de la colonización mundial (previo a la tercera guerra mundial) por parte de los imperios saqueadores, y, como siempre lo han hecho, y desde todos los tiempos, nos llevarán a la guerra, pero esta vez será mucho peor, nos llevará a gran parte del mundo a su total destrucción. Primero fue la colonización por los imperios de Inglaterra, Portugal, España, Francia, y Holanda, lo cual eventualmente llevó a la primera guerra mundial, cuando estos poderes (y otros) empezaron a pelear entre ellos mismos para retener o hacer crecer sus poderes territoriales.  Después de la primera guerra mundial empezó la colonización acelerada por parte de EEUU, lo que contribuyo a debilitar a los imperios europeos, y esto llevo de alguna manera a la segunda guerra mundial, y a la caída de los antiguos imperios europeos. Enseguida, EEUU empezó incrementar de manera dramática sus intervenciones militares, y conquistas, a través del mundo, montando bases militares por todos lados, invadiendo territorios y apoderándose de recursos naturales de todos tipos. Durante este tiempo los antiguos imperios europeos se unieron para reforzar la OTAN y crear la Unión Europea, pero no para combatir en contra del nuevo imperio, EEUU, sino para ser los socios menores de un imperio “occidental” gigantesco, el cual causará la tercera guerra mundial entre el imperio del “occidente” y le conjunto de los imperios del “oriente,” China, Rusia, y sus aliados en aquel momento. Raúl Bracho lo entiende muy bien.

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

La tercera guerra mundial ha comenzado, pero mucha gente no lo quiere creer.  Así ocurrió con las dos últimas guerras mundiales - hasta el día que las bombas les cayeron directamente sobre sus propias cabezas. Demasiado tarde. Millones de muertos, millones de heridos, destrucción masiva, y enfermedades causadas por la masiva contaminación del ambiente, la radioactividad, las armas químicas, y biológicas, etc.

LAS ARMAS BIOLOGICAS, QUIMICAS Y NUCLEARES

Mucha gente piensa que los ejércitos de EEUU y sus aliados ya no usan armas biológicas y químicas, o nucleares, así como lo hicieron en las primeras dos guerras mundiales, y por ejemplo contra Vietnam, Laos y Camboya, pero eso es completamente falso.

Les contaré algo sobre esta materia. Desde la primera guerra del golfo, todos los días, día y noche, mi cuerpo vive las consecuencias del uso de armas estadounidenses que afectan la biología del cuerpo. Sufro de lo que llaman el síndrome de la guerra del golfo.  Somos cientos de miles de ex trabajadores, militares, de cualquier banda, y ciudadanos, de Iraq y Kuwait, que fuimos contaminados, a propósito, por uranio empobrecido, porque los malditos dirigentes del Pentágono mandaron a usar municiones fabricadas con este tipo de uranio, y lo sabían muy bien, que al explotar en polvo, se convertiría en un veneno biológico casi microscópico que andaría por el aire, la tierra y el agua, y que afectaría a mucha gente de manera devastadora.  Este polvo afecta directamente, y nefastamente, a muchos órganos del cuerpo, a la ADN, al sistema inmunitario, y al cerebro, causando muy serias enfermedades crónicas en sus víctimas, así como en el caso mío, quitándome posiblemente unos 20 años de vida. 

Algunos datos: Los que fueron expuestos a este uranio tienen entre 2 y 3 veces más bebes con deformaciones físicas y mentales. Más de 250,000 soldados estadounidenses de la primera guerra del golfo (de un total de alrededor de 700,00 – es decir aproximadamente el 36%) sufren así como yo sufro, o tal vez peor, de enfermedades crónicas, y otros tipos de trastornos, matándonos poco a poco, y eso es sin contar los cientos de miles de civiles contaminados durante esa guerra contra Iraq. En
Kosovo aumentaron las enfermedades el 200% desde 1998, después del uso de uranio, es decir, el DOBLE.

LA GRAN MAQUINARIA DE LA GUERRA

Afganistán también fue intencionalmente contaminado con uranio, y probablemente también Libia, Siria y el Líbano, y eso es sin contar las más de 2000 pruebas de bombas nucleares que se han hecho en los últimos 60 años, las cuales fueron dirigidas principalmente por los gringos y sus aliados, y lo cual sigue contaminando nuestros ríos, aires, mares y tierras. Y después nos preguntamos, ¿Por qué ha aumentado de manera dramática al nivel mundial el cáncer, la artritis, etc.? ¿A quién le conviene que la gente ande enferma, desmoralizada, triste, discapacitada?

La respuesta: Al enemigo, al cual le seguimos dando dinero de nuestro bolsillo, a esa gigantesca maquinaria capitalista de guerra, del petróleo, del comercio “libre,” de la reconstrucción, y de las farmacéuticas, a ese gran explotador del ser humano y del la Pacha Mama, a ese capitalismo que está enfermando a la humanidad en todos sus sentidos, a ese capitalismo que no le importa ni un poquito así a cuanta gente mata, hiere, o enferma.

LAS VICTIMAS

Ah, y otra cosa. En los meses después de la guerra, y bajo órdenes militares de los gringos, quienes en aquel tiempo estaban dirigiendo el país de Kuwait, nos forzaron a recibir una vacua, pero nadie nunca supo para que, ni con qué intención.  Hoy, muchos de nosotros, las víctimas de esa guerra, pensamos que fuimos utilizados como cobayos – posiblemente algo parecido al programa MULKTRA (experimentos biológicos en EEUU, en vivo, contra su propia población). Se pudiera decir que nuestros cuerpos son una sopa química/biológica ambulante, todo a nombre de la “libertad y la democracia” del capitalismo, la libertad de explotar, y la democracia de los negocios transnacionales.

LAS FARMACEUTICAS

De todas maneras, lo que quisiera enfatizar aquí, es que al imperio estadounidense y a sus aliados y lacayos en cualquier parte del mundo NO LES IMPORTA a quienes matan o hieren, o enferman, ni como lo hacen. Infectan a su propia gente con enfermedades y agentes químicos, radioactivos, y biológicos. La única cosa que les importa es el dinero, y para tener más dinero, tienen que saquear, y enfermar a la gente (de cualquier manera que sea posible, la comida chatarra, químicos en casi toda la comida procesada, venenos en los productos agrícolas, armas nucleares, y biológicas, violencia y manipulación psicológica, etc.) para que nosotros los pendejos gastemos más dinero en medicina y en servicios médicos, financiándolos a ellos, como siempre. Más invasiones, significa más recursos saqueados para ellos, más guerras, significa más ventas de armas, y más enfermos, etc.

LA OPOSICION Y LOS MERCENARIOS

Casi todos los opositores venezolanos que me han escrito no pueden creer que los lideres de EEUU y sus aliados pudiesen ser tan malos, o que pudiesen estar involucrados en asuntos tan macabros. Bueno, yo soy un ejemplo, y somos millones. Tampoco pueden creer que, poco a poco, EEUU ya nos esté invadiendo, y que llagará el momento en que empezaran a hacer lo que hicieron en Libia, y ahora en Siria. Los mercenarios llegarán, y asesinarán por asesinar, ellos no distinguirán entre chavista y opositor, no les importará, y de todas maneras no estarán aquí por alguna razón política, a mercenarios la política no les interesa. Estarán aquí para sembrar el terror a través de masacres, como en Siria hoy.   Esos  mercenarios son asesinos, expertos, y psicópatas. Por eso les pagan. Lo que a ellos le gusta hacer es MATAR, al que sea, de clase media, al pobre, a una niña o abuela, para ellos es un juego, adoran matar, uno muerto más para ellos es un premio más, así como los que cazan por “deporte.”  Saborean la muerte. Viven de la matanza, son sádicos.  Esto es lo que mucha gente de la oposición no entiende. Ser opositor no los protege de los mercenarios que vendrán.

LA CLASE MEDIA DE IRAQ Y VENEZUELA

Durante la última invasión de Iraq, fueron desplazados alrededor de 4.2 millones de personas, y de estas, alrededor de 2.2 millones huyeron hacia el exterior. La ONU estima que alrededor de 40% DE LAS CLASES MEDIA de Iraq se fueron de su país, las cuales en su mayoría no han podido regresar. Muchos de ellos hoy se arrepienten de haber confiado en los gringos y sus aliados, como la OTAN. La clase media de Iraq, en su mayoría, era opositora a Saddam Hussein, y querían que el ejército estadounidense los venga a “liberar” del “dictador.” También, mucha gente opositora a Saddam Hussein de la clase media, pero que no tenían como salir del país antes de la invasión, murieron por las balas y bombas de EEUU.  Estos hechos se pueden confirmar en el internet, no es fantasía. Las balas, las bombas, el uranio y los agentes biológicos y químicos del imperio estadounidense y de la OTAN no distinguen entre opositor u oficialista, y no les importa, están allí para saquear, al igual que los mercenarios quienes no hacen ninguna distinción.

LA GUERRA SIEMPRE AL SERVICIO DEL QUE TENGA COMO PAGAR

Hay otra coas que la gente de la oposición aquí en Venezuela parece no entender. La guerra, o las invasiones, no tienen absolutamente nada que ver con diferencias en religión, política, u opinión. Tiene que ver con dinero y con el saqueo, y los que hacen guerra nunca lo hacen por gratis.  Por ejemplo, para que EEUU ayude militarmente (o de cualquier manera) a derrotar al gobierno Bolivariano aquí en Venezuela, habría que pagarles al Pentágono por el servicio.  Es un negocio, no es que vendrían a ayudar alguna causa opositora sin cobrar. Nunca. Entonces, este hecho, supone la siguiente pregunta: ¿Quién en Venezuela tiene el dinero suficiente para pagar al Pentágono para que las fuerzas armadas estadounidenses vengan a “liberar al pueblo de este gobierno comunista?” Ciertamente no es la gente de la clase obrera, ni de la clase media. La gente que tiene el dinero, o la capacidad de generar tanto dinero, es la gente de la oligarquía venezolana, y sus colaboradores y aliados, por ejemplo, la gente de la clase media alta, y alta, etc. Los pobres no tienen con qué pagar, es decir, la mayoría de la población, por lo menos el 80%, no tiene con qué pagar, lo que significa que en TODOS los casos donde una parte de la población de algún país pide “ayuda” militar a EEUU, esa parte de la población tiene que ser de la minoría rica. También, este hecho significa que EEUU nunca busca a “ayudar” a los pobres, porque los pobres no tienen el poder de generar lo suficiente dinero para contratar las fuerzas armadas de EEUU. En otro sentido, EEUU, en términos de “ayuda” militar, siempre solamente ayuda a las clases altas, las clases dominantes, y a la oligarquía, a los ricachones. Así funciona el asunto. Buenas intenciones no generan ganancias.  
Aquí sigue un ejemplo concreto de cómo EEUU “ayuda” militarmente a otros países. La primera guerra del golfo, la cual duró solamente unos 7 meses, costó alrededor de $61.000 millones, de los cuales EEUU solo pagó alrededor de $10,000 millones, pero EEUU también capturo una gran parte de los contratos de reconstrucción, es decir nunca perdieron un centavo, y no pagaron por nada. Pura ganancia. El Pentágono es una empresa capitalista como cualquier otra empresa capitalista, y así funciona. Nunca hacen nada por gratis. Lo hacen por ganancias solamente, y nada más. Es un negocio, un servicio, y al que tenga el dinero para pagar, se le ofrece este servicio.

EL SAQUEO DE LA PROPIEDAD DE LA CLASE MEDIA VENEZOLANA

Ahora, hay otra cosa muy importante que la clase media parece no entender.  Ya que las invasiones tienen que ver con dinero y saqueos, ¿cuales serian los sectores de Caracas de interés para los soldados y los  mercenarios mientras que ocurre la invasión?  ¿El 23 de Enero?  ¿Catia?  ¿Santa Cruz del Este?  No. Los sectores donde más se meterían para saquear, serian en los sectores como Las Mercedes, o Prados del Este, u otros sectores de clase media y media alta (versus clase alta o de la elite, donde hay mucha más protección armada), y mientras que andarían saqueando, no se detendrían ni un segundo en liquidar a cualquier persona que trate de proteger su propiedad privada. Mercenarios no son estúpidos, saben dónde y cómo saquear, para eso están entrenados. También roban cigarros y whisky, pero prefieren el oro, las joyas, el dinero, etc., cosas valiosas pero fáciles de transportar, y fáciles de robar (armados) a la generalmente temerosa clase media.  No roban televisores de los ranchos de los pobres. Por eso es que se ha ido el 40% de la clase media de Iraq - y así será aquí cuando empiece la invasión armada.

EL FIN DEL MUNDO

Para finalizar, no sé si se dan cuenta que lo que estamos viviendo es el comienzo de la tercera guerra mundial, y que en realidad no hay gran cosa que podamos hacer a corto plazo, pero sí hay cosas que podríamos hacer a largo plazo.  Así como lo dice Hernán José Urbina, podríamos, y deberíamos combatir nosotros mismos al enemigo usando el BOICOT y al no comprar artículos de marca o productos importados de gringolania. Poco a poco, es así que vamos combatiendo al enemigo, con las únicas armas efectivas que tenemos a mano. Si no lo hacemos, empezando inmediatamente, estaremos contribuyendo a la aceleración de la llegada del fin del mundo.

oscarheck111@yahoo.com



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Oscar Heck

De padre canadiense francés y madre indígena, llegó por primera vez a Venezuela en los años 1970, donde trabajó como misionero en algunos barrios de Caracas y Barlovento. Fue colaborador y corresponsal en inglés de Vheadline.com del 2002 al 2011, y ha sido colaborador regular de Aporrea desde el 2011. Se dedica principalmente a investigar y exponer verdades, o lo que sea lo más cercano posible a la verdad, cumpliendo así su deber Revolucionario ya que está convencido que toda Revolución humanista debe siempre basarse en verdades, y no en mentiras.

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