Los Juicios y la mala lengua

Por allá por el año 2001 sedienta de ganas de aprender de todo un poco, realice un Diplomado denominado Couching Ontológico* interesante para quienes los marcan las historias familiares y con ello la necesidad de producir interesantes cambios de paradigmas. Dentro de las enseñanzas del Couching se constituye un artículo especial sobre los juicios, los cuales se estructuran en juicios infundados y juicios fundados, los infundados son aquellos que no se anclan a indicadores o a pruebas sino que son productos del repetir de boca en boca lo que alguien dijo sobre alguien que reviste importancia para quienes lo evocan, con la firme intención de cambiar el futuro de ese alguien y con toda la mala intención del mundo.

A quienes no le han llegado a afirmar con total seguridad por parte de camaradas que se suponen revolucionarios, juicios sobre otros camaradas como: perencejo es el dueño de la fábrica de atún tal; Sutanejo tiene un yate y una mansión en un pueblo de Barlovento; fulanito y fulanita son los dueños de la marca que se vende por catálogos tal; en fin caudales de juicios infundados, sin prueba alguna y que al no poder verificarse con indicadores certeros entran en el mundo de los chismes, pero como le dañamos el futuro al otro con ese músculo tan pequeño y peligroso como la lengua.

De acuerdo a la teoría de la Ontología del Lenguaje base fundamental del Couching Ontológico, el hablar tiene el poder de hacer que ciertas cosas sucedan, cosas que posiblemente no habrían acontecido de no haber dicho alguien lo que dijo. Los revolucionarios y revolucionarias estamos llamados a producir otras realidades, un mundo diferente a partir del lenguaje producto de lo que incubamos en nuestra mente como pensamiento, el pensamiento es la base para entender a los seres humanos, el pensamiento es la base del ser y la razón es lo que nos hace humanos

Los juicios infundados permean completamente nuestra vida diaria y están presentes en todos los dominios de nuestras vidas: trabajo, comunidad, familia, relaciones personales y en la forma como estructuramos y escuchamos las noticias. Comúnmente no separamos del todo frases como María ocupa el cargo de Directora General en tal ministerio de María es incompetente para dirigir reuniones, o Juan se atrasó veinte minutos en la reunión del jueves de Juan no es de fiar. Cuando se emiten juicios acerca de las personas, estos contribuyen a formar su identidad y su futuro en tanto suponemos que esa es la forma de ser de Juan y que seguirá siendo así en el futuro. Los juicios son un componente importante de la identidad de las personas y lo más grave aún es que a través de la lengua y por ende los juicios que salen de esta, afectamos también la identidad de nuestros Ministerios, Instituciones, de nuestra Revolución, de nuestro País

Tengamos presentes que siempre que emitimos un juicio es por o para algo, siempre visualizamos un futuro en el cual nuestro juicio abrirá o cerrará posibilidades

Tengamos presentes que cada vez que emitimos un juicio estamos suponiendo que se coteja con un conjunto de estándares de comportamiento para juzgar el desempeño de los individuos, que nos permiten evaluar la efectividad de sus acciones, pero más allá de lo dicho estoy convencida de que cada vez que decimos algo sobre alguien, de alguna forma revelamos quienes somos en esencia, no existe otro acto lingüístico que permita como lo hacen los juicios revelar nuestra alma, nuestra forma de ser con mayor profundidad. El juicio insisto tiene una doble cara, una cara mira hacia el mundo, la otra mira hacia el ser que somos.

Camaradas el hablar no es inocente, cada vez que hablamos nos comprometemos de una forma u otra en la comunidad en la cual hablamos y todo hablar tiene eficacia práctica en la medida que modifica el mundo y lo posible. El Revolucionario o Revolucionaria que logra acceder a todo su potencial de libertad, a su verdadera esencia, es aquel que somete su existencia al rigor de la autenticidad, que aprende a enjuiciar los juicios, a evaluar las evaluaciones, a examinar los valores que encuentra a la mano, lo anterior sin duda obliga a trascender muchas de las formas heredadas que hacen la demarcación entre el bien y el mal

La mala lengua o los juicios infundados son la raíz del sufrimiento humano, todo sufrimiento está contenido en envoltorio lingüístico. Si tienes fundamentados tus juicios sobre la honestidad o deshonestidad de un servidor o servidora pública, sobre su capacidad o su incapacidad, no vaciles en llevar tus pruebas e indicadores a los organismos competentes, este el momento, estamos llamados y llamadas a sanear nuestro proceso revolucionarios, pero si solo te mueve un chisme y un juicio sin fundamento te canto una salsa que no pelaba en mi época de liceísta: Sujétate la lengua.. Sujétate.

* Basado en el libro: Ontología del lenguaje de Rafael Echeverria.

Chávez te lo juro La derecha apátrida más nunca volverá!!!    NO A LA IMPUNIDADCARCEL PARA CAPRILES YA!!!    *Lic. En Trabajo Social, Cantante, Servidora Pública y leal al legado de nuestro Comandante eterno   Besta67@hotmail.com



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Bestalia Ibarra

Licenciada en Trabajo Social, Cantante, Servidora Pública y leal al legado de nuestro Comandante eterno Hugo Chávez

 Besta67@hotmail.com

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