Capriles reactivó “El Plan Colombia”

“No hay mal que por bien no venga” reza un viejo refrán venezolano que viene como anillo al dedo a propósito de la visita realizada por el candidato perdedor, Henrique Capriles Radonski y sus acólitos a la vecina República de Colombia.

La visita hubiese pasado, con la mayor naturalidad del mundo, si la misma no hubiese sido orquestada precisamente por el Congreso y el Primer Magistrado de Colombia Juan Manuel Santos, a petición; no de los propios visitantes, sino de sus jefes superiores del norte.

Igualmente, para los venezolanos no hubiera tenido ninguna importancia la referida visita, si ella no hubiese estado impregnada de inconstitucionalidad y marcada por la negativa del candidato de la oposición, de no reconocer los poderes de nuestro país y la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Ante la posición patriótica y firme del Presidente Nicolás Maduro Moros por la nefasta visita, la respuesta de su homólogo colombiano Santos no se hizo esperar y luego de anunciar “que hubo un mal entendido”; se quitó la careta y reflejó su verdadero rol de gendarme, al declarar que su país Colombia solicitaría su ingreso a la OTAN, Organización del Atlántico Norte.

La ironía parece acompañar a los gobernantes del hermano país y la sombra de Francisco de Paula Santander, revela un pasado oscuro y lleno de capítulos no muy gloriosos; sobretodo, al desconocer la autoridad de nuestro Libertador Simón Bolívar.

Los antecedentes están a la vista de todos y muy frescos en la Historia, cuando nuestro Comandante Supremo Hugo Rafael Chávez Frías, quien se empeñó por su amor a Colombia, en insistir y buscar la paz la cual no quiere el propio gobierno neogranadino; porque las fauces de Álvaro Uribe Vélez, siempre se han alimentado de la guerra y la violencia.

No es extraño para el mundo, y confirmado por las acciones de la ONU y otras organizaciones internacionales, bajo el expediente de los “falsos positivos”, que son los modus operandi de los cuerpos paramilitares y de fuerzas extra nacionales (bases norteamericanas y asesoría del Mosad israelí) en su lucha permanente contra las tropas de la FARC EP y del ELN.

Nuevamente queda al descubierto, lo que desde hace varios años se ha conocido como “El Plan Colombia” o copia del “Plan Balboa”, preparado, nada más y nada menos, que por la propia OTAN y el Comando Sur de los Estados Unidos.

El Plan presentado como un plan para la paz, es el mayor ejercicio de hipocresía del Gobierno del Palacio de Nariño para los hermanos colombianos, quienes de verdad si quieren la paz, pero se les engaña con planes, que el propio pueblo desconoce.

No hay cosa más clara y transparente para analizar en los actuales momentos, que la visita del candidato perdedor a Colombia. Sus consecuencias se hicieron sentir de inmediato y sirvieron para que el gobierno colombiano se quitara la careta y su Presidente recurriera a su tradicional estilo de la diplomacia´, como si no hubiese pasado nada.

Sólo basta volver al análisis que sobre esta situación tenía nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez Frías:

“Se intenta bloquear el proceso venezolano, un proyecto alternativo que está en marcha. Y no es sólo la élite estadounidense la que quiere que el gobierno fracase y caiga. Se trata de las élites latinoamericanas, las cuales hicieron fiesta el 11 de abril, especialmente la colombiana, que es una de las más ultra-reaccionarias del continente.

Es la oligarquía que mandó matar a Jorge Eliécer Gaitán (1948), es la misma que no quiere paz, que se ha opuesto sistemáticamente a la pacificación de Colombia. Es la misma que mató a Simón Bolívar, anti bolivariana, anti venezolana, anti latinoamericana, entregada a los intereses de Washington.

'En realidad es una quinta columna que tenemos. Pero hay otro hecho. Mientras la oligarquía colombiana atropella la dignidad de Venezuela o pretende hacerlo, nosotros estamos aquí dándole, por primera vez, un trato justo y digno a millones de colombianos que viven en nuestro país, sin ningún tipo de diferenciación con los ciudadanos venezolanos. Les damos tierras, créditos. Son 3 millones de colombianos que están recibiendo documentación, especialmente los que hace más de cinco años llegaron aquí por la guerra contra el narcotráfico. Todos esos males que esa oligarquía ha generado en Colombia por mucho tiempo. Son nuestros hermanos y sabemos que 80 por ciento de esos colombianos son bolivarianos.”

Mientras la oligarquía colombiana y los títeres venezolanos del imperialismo se prestan a la más descarada maniobra de traición no sólo a Venezuela, sino a toda la Patria Grande, se busca desestabilizar el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro y frenar el avance de la Revolución Bolivariana y la Unidad Latinoamérica expresada en esfuerzos como UNASUR Y la CELAC.

Con el pretexto de la visita del candidato de la oposición venezolana, la oligarquía colombiana quiere frenar en seco el proceso de negociaciones de paz con la guerrilla que se realiza en La Habana Cuba; porque les conviene la guerra y anuncian su plan oculto de unirse a la OTAN, el cual va más allá de los mezquinos intereses de los descendientes de Santander, sino obedece a los imperios que quieren nuestro petróleo… ¡No pasarán!


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Marco Tulio Arellano

Jubilado en Pdvsa

 arellanomt@hotmail.com      @Homugria

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