Al comandante Parte I

(Tengo que mejorarlo para la prensa y aporrea, pero es mi aporte para el programa de mañana)

Caracas 08/03/2013. Comandante, saludos. En los siguientes párrafos recibirá mi primer parte después que usted se transformó en conciencia y en espíritu. Este parte recoge mis actividades y vivencias durante 4 días, que en gran parte son también las de mis colegas diputados a la Asamblea Nacional. Durante ellos Caracas se volvió un solo dolor, el Waraira se inclinó para llorarte, la ciudad era llanto, calló su bullicio, en cada esquina varios se juntaban para extrañarte.

Caracas 05/03/2013. Este día estábamos en sesión ordinaria escuchando banalidades de un viejo (por su experiencia en estas lides legislativas y por las mañas) diputado de la oposición, cuando Darío Vivas, quien fungía de Presidente, anunció una trasmisión en cadena nacional del Vicepresidente Nicolás Maduro. Dado que no se estila paralizar una sesión por una cadena supusimos que el anuncio se trataba de Usted, camarada. En efecto, con evidente llanto, en el contexto de las caras tristes de los ministros, Maduro informó al país de su transformación en conciencia y espíritu. Casi a la par el mismo sentimiento embargó las almas de los diputados y las diputadas revolucionarios y revolucionarias; imagino que las de la oposición era de alegría, incluso, más tarde, nos enteramos que en varias partes del país celebraron tu ausencia física. Darío suspendió la sesión. Al salir del salón de sesiones y dirigirnos a las puertas del Hemiciclo pudimos observar como dos ríos de gente iniciaba su marcha hacia el hospital militar.

Media hora después íbamos en varios vehículos camino al hospital. A través de las ventanas de los carros vimos como las calles se vestían de rojo con una rapidez sorprendente; mujeres, hombres, niños, niñas, adolescentes, personas con discapacidad, tristes y llorosas, tomaron el metro, caminaban, se montaban en motocicletas, todas rumbo al hospital. Cuando llegamos la concentración era sorprendente, en tan solo minutos miles de personas, deseosas de verte o saber más de ti tomaron todas las vías de acceso al hospital. Eso nos obligó a bajarnos para llegar caminando. Pero en el preciso momento en que Carlos Gamarra, Diputado de Yaracuy y yo, de Portuguesa, nos bajamos alguien que presumo saboteador, gritó: “Son de Globovisión”. Un grupo enardecido se abalanzó sobre nosotros empujándonos y golpeándonos en la espalda. Carlos y yo no tuvimos tiempo de regresar al interior del vehículo, por esa razón tratamos de refugiarnos detrás de otros carros estacionados cerca. Los demás diputados se encerraron en el vehículo en donde veníamos; vimos como la gente comenzó a golpearlo e intentaba introducirse. La oportuna intervención de Érika y Menéndez evitaron una tragedia. Luego pudimos entrar. Te cuento esto, Comandante, para demostrarte, o más bien ratificarte, cuán profundo te metiste en el alma del pueblo venezolano.

Dentro del hospital estaban tus ministros y otros funcionarios. Todos lloraban, algunos desgarradoramente, otros más ensimismados, el hospital dolía hasta su cimiente. Un rato más tarde se dirigieron al país, en cadena nacional, la Presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, La Fiscala General de la República y el Presidente de la Asamblea Nacional con el objetivo de tranquilizar al pueblo, ya que nos llegaban informaciones de saqueos en algunos estados aupados por la oposición. Se hizo una misa y regresamos al hotel El Alba para descansar un rato.

Caracas 06/03/2013. Este día fue tu traslado hasta la Academia Militar. Camino al hospital vimos con gran impresión como en las calles y avenidas de Caracas el pueblo lloraba desconsoladamente; viejitas abrazadas a tus afiches, niñas y niños incrédulos iban de las manos de sus familiares también llorando, todos caminaban al hospital o estaban esperando que te pasarán por esas vías. Al llegar nos colocaron detrás de los carros que transportarían tu efímera casa. Vimos con mucho dolor a tu madre e hijas llorando desgarradoramente después de verte, las llevaron a los vehículos que te acompañarían hasta la Academia. Iniciamos un recorrido de 08 kilómetros por 07 horas, bajo un sol tan impresionante como la cantidad de gente y su enorme dolor; por allá vi a tu Caperucita Roja llorando sobre una motocicleta, personas alumbrando con velas tu imagen, cantos de Alí Primera, especialmente esa premonitoria canción que dice “Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos…” No me fue posible llegar hasta la Academia, el volumen de personas impedía la entrada, además de que los 8 tornillos que sujetan mi pierna fracturada me producían un dolor intenso. Pero quiero que sepas que decidí no verte; voy a conservar tu imagen del 08 de diciembre cuando regresaste de Cuba a despedirte. Terminé de ver el acto en el hotel después de tomarme unos calmantes

Caracas 07/03/2013. Salí del hotel a comprar unos medicamentos para luego llegar hasta la oficina para escribir este primer parte. Al pasar por el hemiciclo a eso de las 9 am noté que había dos vehículos en el cual se montaban los colegas diputados y diputadas; se suponía que nos llevarían hasta allá a las 2 de la tarde, lo cierto es que terminé por montarme aunque no estaba muy convencido de ello. Más tarde comprendería mi duda. Quienes coordinaban la movilización nos llevaron por la puerta 3 del Fuerte Tiuna. Había dos colas de gente desde la noche anterior. Cuando vieron que intentábamos entrar, comenzaron a gritar: “No al chapeo” “Igualdad”. Ahí entendía que estábamos actuando mal. Decidí no entrar y regresarme. Me sentí mejor conmigo mismo al autocriticarme y decidir no entrar faltándole el respeto al pueblo. Me autosancioné caminando desde ahí hasta la terminal La Bandera.

Caracas 08/03/2013. Día de la mujer, Comandante. Por fin pude estar a unos metros de tu casa circunstancial; cumplí mi promesa de no verte. Cerca de 60 mandatarios vinieron a presentar su solidaridad con tu familia y el pueblo venezolano. Dudamel dirigió la orquesta y Cristóbal cantó sin ti las canciones que te gustaba compartir con él. Las oraciones del obispo y otra persona fueron más de lo mismo; pero el del Reverendo Jesee Jackson tuvo como eje la idea de que como ya murió el malo, es decir tu, ahora si podemos entendernos, Triste ¿verdad comandante? El discurso de maduro fue muy emotivo, quizá le faltó marcar más territorio, está aprendiendo, pero fue bueno. Ya en la noche juramentamos a Maduro como nuevo Presidente.

*Diputado Principal/Psuv-Portuguesa



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César Alejandro González Castellano

Diputado del PSUV a la Asamblea Nacional por el estado Portuguesa.

 lamdogsa@gmail.com

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