La via al socialismo

La irracionalidad de la sociedad de clases plantea la necesidad de una organización social que, científicamente fundamentada, permita la realización de las inmensas posibilidades del ser humano: el socialismo.

La vía al socialismo ha sido, sin embargo, en la práctica materia de ácidas polémicas y derrotas. La experiencia de la URSS enseña las vicisitudes de un proceso revolucionario. Terminada la guerra civil y la intervención de las potencias capitalistas de la época con el triunfo rotundo del Ejército Rojo, a instancias de Lenin se implantó la Nueva Política Económica (la NEP), la cual era en esencia el desarrollo del capitalismo en Rusia con la clase obrera en el poder. En breve tiempo, la URSS alcanzó las cifras económicas de la Rusia de 1913, año estelar bajo el zarismo antes de la Primera Guerra Mundial y la guerra civil.

Pero muerto Lenin, hubo una reacción contra la NEP y, en el arduo y trágico debate entre Stalin y Trosky, el primero decía que el segundo era el producto de los mercachifles de la NEP y a pesar de que Trosky fue el primero que planteó la necesidad de abrir el mercado capitalista, lo cual no aceptó Lenin en esa oportunidad en plena guerra civil, después Trosky definía a Stalin como producto de la burocracia de la NEP.

El genio de Lenin entendió la imposibilidad de implantar mecánicamente los principios del socialismo en un país que en buena parte se encontraba bajo e feudalismo. Antes de la toma del poder Lenin había dicho lo siguiente: “El socialismo no se puede ´implantar´. Es el resultado del desarrollo de las fuerzas productivas, la maduración de las relaciones de producción y la conciencia de la población”.

Pese a los grandes éxitos de los planes qinquenales y el triunfo en la Segunda Guerra Mundial, la historia demostró que la clase obrera había sido sustituida por una capa burocrática que llevó al derrumbe de la URSS, sin que el proletariado saliera a defender su presunto régimen.

El problema consiste en el carácter social de la revolución. El socialismo es el producto del triunfo del proletariado en la lucha de clases. Marx afirma que el no descubrió las clases sociales ni la lucha de clases y que su aporte a la ciencia había sido predecir el triunfo del proletariado. Esto supone la unidad, la disciplina y la conciencia del proletariado para llevar a cabo la toma del poder y adelantar el desarrollo que científicamente está planteado y apuntar al socialismo. La transición no puede prescindir de la lucha de clases ni de la clase obrera como sector principal en el bloque histórico capaz de llevar a cabo el proceso revolucionario hasta sus últimas consecuencias.

El carácter científico de la revolución impone la necesidad de una fuerza material como el proletariado, lo cual no quiere decir en absoluto que la dirección política y administrativa tenga que estar en manos de obreros u obreras. Ni Carlos Marx, Federico Engels, Lenin, Mao Tse Tung ni Fidel Castro provienen de la clase obrera. En Venezuela tampoco Gustavo Machado y Salvador de la Plaza. Hugo Chávez viene de las filas militares.

El problema más grave que confronta el proceso revolucionario venezolano es la atomización de la clase obrera, lo cual históricamente pone en peligro el éxito final de la liberación nacional y social. La burguesía ha sido a lo largo de la historia republicana socia de los imperialismos dominantes. No obstante, dentro de esa burguesía existen sectores que no han podido desarrollarse como clase y capas medias que son víctimas de la explotación. La clase obrera tendría como estrategias indispensables aprovechar esas contradicciones y ganar al campesinado y a esos sectores sociales para las transformaciones revolucionarias indispensables.

La liberación nacional supone una amplia gama de clases sociales y una de las grandes ventajas de la Revolución Bolivariana es el papel de la Fuerza Armada que se proyecta nacional e internacionalmente. La liberación social, estrechamente ligada a la liberación nacional, exige el protagonismo de la clase obrera y su teoría. El materialismo histórico, teoría de la clase obrera, es la ciencia que orienta acertadamente todo este proceso. No podemos entonces prescindir de la clase social que encarna la teoría que nos conduce.

robertohernandezw@gmail.com



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Roberto Hernández Wohnsiedler

Abogado y Sociólogo. Fue diputado, vicepresidente de la Asamblea Nacional, Ministro del Poder Popular del Trabajo y Seguridad Social y militante del Partido Comunista de Venezuela (PCV). Es autor del libro La Clase Obrera y la Revolución Bolivariana.

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