Reinvención Socialista Venezolana

La continuidad del proceso revolucionario que impera en la República Bolivariana de Venezuela, gracias al Plan de Gestión Socialista (2013-2019), es sin duda, el respaldo de una conciencia popular que la ciudadanía ha internalizado y estimado dentro de la sinergia cultural que se edifica en el territorio nacional.

La necesidad de crear políticas públicas que fortalezcan: la inclusión social, la reivindicación de la clase trabajadora y el valor humanista entre todos, han sido cambios drásticos positivos en la interacción Hombre-Medio. Sin embargo, en la Patria del Libertador, se siguen alentando expresiones ideológicas destructivas que emergen y se retribuyen en su propia idiosincrasia.   

Reinvención espiritual

Creemos que en Venezuela hace falta iniciar un proceso de autodescubrimiento, que se teoriza como la actitud proactiva de enfrentar lo que fuimos, somos y podríamos llegar a ser en el exiguo camino de la Vida. El incentivo de antivalores en el seno de la colectividad, ha irrumpido fuertemente en la cotidianidad que vivimos. La corrupción, la hipocresía, la venganza y el oportunismo, son desdichas que se alimentan a diario en las calles bolivarianas. En la actualidad, se construyen tristes realidades que se escapan de un modo político izquierdista y que asoman la perenne distorsión del contexto real del venezolano

Lograr el olvido de los dogmas y sus liturgias que han llevado a la sagrada destrucción del Hombre a escala global, parecería ser algo más que una canónica utopía. Pese a ello, se percibe un alto contraste pragmático, al observar como cada pueblo en cualquier rincón de Venezuela, celebra sus anuales festividades religiosas, al tiempo que el hampa común, primero se viste de un Superhéroe, disfrazado en una inocente feligresía que asiste a la popular cita espiritual, para luego transformarse en asiduos delincuentes que le ultiman la vida a esas almas, que por culpa de la no misericordia que alentó el hacer justicia por propia cuenta, los elevó al templo de las balas perdidas.

  Es fundamental que en Venezuela se repatríe el derecho a una sociedad civilizada, bien intencionada y solidaria. Eso se logra, llevando el mensaje sacro a los centros educativos en que los niños deben recibir verdaderos aprendizajes de vida, que les permitan no caer en las promesas vacías que se hallan detrás de los absurdos cultos bíblicos y que muy probablemente, los padres les inculcan con obligatoriedad en el calor de sus hogares. Por desgracia, eso ocasiona la confusión de la infancia criolla, ya que cuando pretende adaptarlos en el mundo real en el que interactúan, sólo encuentran un gran signo de interrogación, que tarde o temprano, los viste de esos inicuos Superhéroes que conocimos en anteriores párrafos.

La sabiduría del pueblo es capaz de reinventarse y establecer nuevos senderos de racionalidad evolutiva, siempre y cuando tenga el apoyo de factores internos y externos que lo visualicen. En Venezuela, el desarrollo del conocimiento científico para el bienestar comunal, representado en: los Infocentros, el Astrobus y el lanzamiento de los Satélites Bolívar y Miranda, son expresiones tecno-socialistas que poco a poco, hacen que la gente y su proceso de interculturalidad, vaya llenándose de preguntas, dudas e incógnitas, que en un futuro cercano, harán que sus ojos dejen la venda de los dogmas por la libertad de la Ciencia.

Reinvención Socio-cultural

Precisamente, para que en un horizonte próximo, los niños no deban lidiar con los grandes errores de sus progenitores, es crucial que el Estado venezolano, establezca un reenfoque del dualismo: Hombre-Medio, que se debe cotejar sin prerrogativas. El capricho egocentrista, siempre ha sido capaz de superponer la valía de la acción social comunal. La familia también viene propiciando esa perversa coyuntura, pues se ha convertido en una expresión sectaria que: coopera, se solidariza y ayuda sólo dentro de su propio reducto consanguíneo. Los medios privados fomentan los antivalores que a diario visten a la gente en esos letales Superhéroes, que siguen destruyendo la sana convivencia que un día floreció en Venezuela.

  Sabemos que la consecución democrática de la gesta revolucionaria, es promesa de un retome de valores auténticos que apoyan: la honestidad, la ética y la moral entre todos. En ese sentido, nos gustaría que Venezuela se transforme en un país pionero a escala global, en apreciar la adopción y el apadrinamiento de niños, como una manera de disminuir los altos índices de abandono a los que se ve expuesta la infancia. La Sociedad Moderna, fiel a su infame falsedad de actos, ha etiquetado la posibilidad de adoptar a niños de la calle, como una absurdez que no debe ser considerada por los individuos. Sentimos que el socialismo patriótico, debe afrontar los prejuicios que yacen en la colectividad y reinventar un ciclo de vida mucho más humanista.

El antojo de procrear biológicamente para complacer a los: amigos, vecinos y colegas del trabajo, siempre ha sido una lamentable respuesta a la presión social que asfixia a la gente. Es cierto, que en Venezuela existen realidades palpables, como: las aldeas infantiles, los albergues de menores y los refugios preventivos, que han colaborado al rescate de miles de niños en todo el país. Pero, fuera mejor crear una nueva conciencia ciudadana, en la que la opción de adoptar, no sea un signo de: burla, rechazo o de problemas intrínsecos a la pareja, sino una forma de establecer un nuevo orden espiritual y por ende, socio-cultural en la mente de las personas.  

En paralelo, creemos que la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (Conatel), es el principal cómplice de alentar los antivalores que corrompen la sana interacción Hombre-Medio entre los venezolanos. A diario, los medios privados no se cansan de transmitir la ancestral basura audiovisual que la gente consume, presa de los altos índices de audiencia que sus infernales parrillas de programación se encargan de rentabilizar en la psiquis de sus tristes esclavos. Toda esa distorsión de la realidad real que los lectores, radioescuchas y televidentes sintonizan religiosamente, van en contra del rol aleccionador que el Estado venezolano viene intentando afianzar en el seno de la colectividad.

Aunque Conatel posee una línea telefónica activa (0800 2662835), para realizar denuncias, hacer sugerencias y crear propuestas en el ámbito comunicacional, nos parece que el mencionado organismo público, no ha conllevado la praxis socio-humanista que identifica a nivel mundial a la revolución venezolana. Quizás, es porque muchos de sus empleados, directivos y usuarios, crecieron viendo la basura audiovisual que los medios privados transmitían y ahora de grandecitos, no saben, no quieren o no les conviene, identificar la toxicidad que padecen sus inicuos contenidos.

Por tal motivo, la pasividad de Conatel en aplicar sanciones por los programas de TV que ofrecen los medios privados, ha hecho que la colectividad se exponga mucho más al: delito, las drogas y el libertinaje. De allí, que nos parece de usufructo social, las campañas multidisciplinarias que la Oficina Nacional Antidrogas (ONA), ha establecido en toda Venezuela, para crear conciencia social de los peligros de la delincuencia organizada, sobre todo, a la infancia criolla. Promover un estilo de vida sin la nicotina, realizar torneos deportivos comunales y efectuar charlas en colegios sobre lo nocivo de los estupefacientes, son algunas iniciativas que requieren seguir fortaleciéndolas en todos los estados de la geografía bolivariana.

Reinvención Ecológica

Cuando se logra internalizar la problemática: social, cultural y espiritual adentrada en la Patria del Libertador, se contempla oportunamente el deber de fulminar toda esa indiferencia medioambiental que destruye a la Madre Tierra. Pues aunque muchos no lo crean, el valor de la Ecología es innato a la adopción de los valores de vida que lo acompañan. Si una persona suele ser honesta, solidaria y sincera, es frecuente que su interés por ayudar al cuido del Medio ambiente, sea algo natural que aflore en su personalidad. Así como la gente que suele ser corrupta, egoísta y hostil con los demás, es usual que no valore sus principios. Obviamente, cada regla tiene su excepción y podría haber una simbiosis entre ambas conductas, pero no cabe duda, que la Ecología es el camino idóneo por el que todos los venezolanos sin distingos, debemos transitar a diario.

Aunque ya en Venezuela existen instrumentos legales, cónsonos a establecer un marco legal que castigue la impunidad ecológica, no es menos cierto, que su verdadera aplicación en las calles bolivarianas, depende del compromiso desinteresado de toda la comunidad, en propiciar una relación más agradable con el entorno y la Naturaleza. En el caso de los ecocidios que atentan la paz verde, como; la tala de árboles, la deposición de basura a cielo abierto, la venta ilegal de fauna exótica y el contaminar las cuencas hidrográficas, se puede afirmar que Venezuela viene generando políticas públicas ambientales, para evitar oportunamente el daño a los recursos naturales que yacen en nuestro territorio.

La activación del 0800 26243683, por parte del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (Minamb) para denunciar los delitos ecológicos, la creación de una Cultura Ahorrativa que disminuya el abuso del consumo eléctrico de los venezolanos y la misión Árbol, que insta a la gente y sus comunidades a realizar campañas proconservacionistas, para: sanear ríos, reforestar espacios públicos y llevar el mensaje verde a centros educativos, penitenciarios y culturales, son expresiones integrales que demuestran el compromiso del tricolor patrio en preservar la vida y la existencia humana a nivel global.

Sin embargo, ya es hora que se coloquen contenedores de basura ecológicos en todas las calles, avenidas, plazas y demás áreas públicas de los sectores urbanos y rurales de Venezuela. La colocación de estos recipientes específicos, promoverían las tareas de reciclaje, mediante la separación de los residuos orgánicos e inorgánicos y el empleo de colores que distinguen el contenedor en que la gente debe depositar los residuos. En el de color amarillo, van envases ligeros, como bolsas, botellas de gaseosas y bandejas. En el contenedor de color azul, van principalmente papeles y cartones, como cajas de embalaje y revistas. En el de color verde, va cualquier tipo de vidrio de uso doméstico. Y en el de color rojo, van las pilas y baterías de equipos electrónicos.

A su vez, se necesita fomentar el uso de las energías renovables que sean amigables con la Naturaleza y que permitan un verdadero Desarrollo Ecológicamente Sostenible en Venezuela. Aunque ya existen proyectos en desarrollo para diversificar las fuentes energéticas, como: el Parque Eólico La Guajira, el Parque Solar en la Laguna de las Marites y el Programa Sembrando Luz; es tiempo de aplicar labores mancomunadas entre el gobierno nacional, las empresas públicas, privadas y demás organizaciones que deseen participar en el empleo de la energía: eólica, solar, hidráulica y geotérmica. Actualmente, el gobierno venezolano, impulsa convenios binacionales para la transferencia tecnológica, con Argentina, Portugal, Vietnam, China y Hungría, en pro de generar una respuesta de cambio positiva en la interacción Hombre-Medio.

También se debería prohibir la entrada al país, de Circos o eventos públicos de inicuo entretenimiento, en los que se emplean a los animales como forma de lucro. Recordemos que en épocas vacacionales, siempre llegan esos shows del Diablo, que se aprovechan de la fauna exótica para sacarles una bastarda sonrisa a las personas que asisten a esos lugares. Si los padres alientan a que sus hijos, vean, aplaudan y se alegren de las peripecias que los Tigres de Bengala, elefantes tailandeses y leones azules realizan en el escenario ecocida; es un horrible mensaje que perjudica a la infancia, pues se les hace creer que es correcto domesticar a los animales, para actuar a punta de: latigazos, gritos y el violar sus derechos.

Ese es un pequeño gran detalle, que demuestra la necesidad de una coherencia teórica-práctica en las decisiones que el Estado venezolano tome en suelo bolivariano. De nada sirve tener una ley que defienda a los animales del maltrato de la gente, si se permite que los Circos hagan su agosto a costa de vejarlos frente a los niños. De nada sirve propiciar una revolución humanista y pacifista, si los medios privados de TV trasmiten antivalores de guerra. De nada sirve celebrar Los Diablos danzantes de Yare, si la inseguridad está matando a sus feligreses a diario. ¿Intolerancia? No, simplemente se pretende que exista un hilo ideológico acorde con los cimientos de su praxis.   

Tras iniciar un proceso de autodescubrimiento, el venezolano tendrá la herramienta clave para reinventar su estilo de vida con el Medio Ambiente y así emerger como un verdadero agente de cambio, presto a vestirse de un Superhéroe, que en esta ocasión, será de gran ayuda para construir una Venezuela: más agradable, ecológica y bien intencionada entre todos sus habitantes.

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Carlos Fermín

Licenciado en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso, LUZ. Ekologia.com.ve es su cibermedio ecológico en la Web.

 carlosfermin123@hotmail.com      @ecocidios

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