La fuerza de los hechos

La decisión de La República Bolivariana de Venezuela de pertenecer a MERCOSUR, es de necesidad, la unión de todos los países para su defensa alimentaría es impostergable, y es por eso la presión del Imperio y sus aliados, utilizando para ello a sus esbirros, los países invadidos de nuestraamerica para tratar de impedir, a como diera lugar, que la integración de nuestra patria a la mayoría de los países de la Patria Grande se hiciera realidad.

No es un camino de rosas, se requiere una adecuación y sacrificio para los países, pero en este momento histórico por la coyuntura mundial, teníamos por fuerza que cerrar filas para que nuestros pueblos pudiesen sobrevivir, a pesar de las grandes diferencias ideológicas de cada uno de nuestros países, más no de sus pueblos.

Para hacer cualquier labor en pro y beneficio de un pueblo o nación con más una causa humanitaria trascendente, se requiere una condición de abnegación, sacrificio, fuerza de voluntad, conciencia nítida y conocimiento de causa. Se sabe de antemano los múltiples obstáculos contra los cuales se lucha y se debe vencer, además los triunfos, derrotas y sinsabores, junto al peso del prejuicio en todas sus manifestaciones e intensidades, lo cual, si no se tiene una voluntad racional y una constancia a toda prueba, no será capaz de llegar a un buen fin la empresa prometida.

La libertad de América española fue una gesta particular, gigante por sus aspiraciones e inconclusa por sus consecuencias, las traiciones, las debilidades y la cobardía flagrante para actuar en el momento oportuno y con los hechos debidos.

Mucho se ha escrito acerca de esto, de lo hecho y cuanto falta por hacer. Sin dudar del patriotismo y la buena fe de muchos de ellos, cabe resaltar la fantasía, la incoherencia, la división, la falta de criterio unificados, la falta de dimensión en los propósitos, demasiados diagnósticos y muy pocas ganas o ninguna de llevarlos a la practica para ver su probabilidad real. En doscientos años corrieron ríos de tinta y ríos de sangre.

Ahora, cuando llego el momento de la verdad porque ya no hay ni habrá retraso, postergación o excusa para inhibirse, se presenta el panorama en toda su crudeza y extensión a todos los pueblos de este continente, donde y todo obliga asumir una posición y a tomar la decisión de actuar y lograr la liberación e independencia definiva con las propias manos y medios, se impone, quiérase o no, la fuerza de los hechos que no se presta a medias tintas, a palabras o propósitos más o menos buenos.

¿Qué se espera de los pueblos, de sus dirigentes y líderes? Simplemente que actúen, que asuman su deber, el riesgo y la responsabilidad. No hay otra respuesta ni otra salida.

Ante la amenaza de invasión y aniquilación de pueblos y de países que tengan recursos o que sean puntos estratégicos, la demora en actuar, en unirse para defenderse, ya no puede esperar, los cuatro jinetes del Apocalipsis cabalgan por el mundo y pretenden enseñorearse también en nuestraamerica, cuando el Imperio y sus aliados demuestran un absoluto desprecio a sus propios pueblos ¿seguiremos perdiendo el tiempo en miramientos burocráticos que solo sirve para que los asesinos ganen tiempo y aplasten a nuestros países?. En la demora esta el peligro.

Confiamos en el Líder.

anazaicon@yahoo.com


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Ana Bordas


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