¡Qué dolor siento!

Dolor el que me produce cuando me detengo a observar las actividades proselitistas de esta campaña electoral, para la presidencia de la república, en la cual independientemente de los posibles trucos de cámaras, de las encuestas vendidas al mejor postor, de la compra de motorizados, veo con asombro la cantidad considerable de adeptos a la opción opositora. Candidatura basada en un proselitismo mediático y falácico. Distinta a la del Presidente Chávez, basada en realidades, con hechos y obras concretas.

Por eso me causa dolor ver a la gente en los barrios, en el campo y en otras áreas marginadas, abrazando, saludando, asistiendo a los mítines del candidato opositor. Ver esa gente de estratos populares recibiendo al candidato golpista de la MUD, ondeando banderas, con caras de alegría, sonriendo. Me pregunto y de dónde sale tanta gente que apoya al candidato de AD y COPEI, al candidato de la IV República creadora de esos cinturones de miseria donde millones de esos mismos ciudadanos padecieron durante décadas de la desatención de los gobiernos de turno, incluso de los gobiernos copeyanos del actual candidato opositor.

Me pregunto, y cómo es que esos seguidores, los de los estratos desposeídos, del candidato opositor han olvidado en apenas 14 años todas las penurias padecidas durante más de 50 años. Pero peor aún, como es que se han olvidado tan pronto de todos los esfuerzos y acciones del gobierno actual, de los cuales han sido ellos los más favorecidos. Cómo es que una porción considerable del bravo e inteligente pueblo venezolano puede estar pensando que hay que poner de presidente de este país a un individuo,  y su entorno, cuya práctica cotidiana ha sido ir en contra de ellos mismos, en contra las clases menos favorecidas.

Cómo es que al menos cruce por la mente de millones de venezolanos escoger a un candidato que siendo autoridad de gobierno, actúo en el golpe de Estado 2002 sin misericordia ni compasión, persiguiendo a ministros y a ciudadanos electos popularmente por ellos mismos y allanando embajadas. Un candidato a la presidencia de la república que participó activamente en la locura que casi lleva a la quiebra a la principal y casi única fuente de ingreso del país: la industria petrolera. Su participación, junto con otros desaptados en el paro petrolero, cuyo costo económico monta en unos 17 mil millones de dólares, esto sin contar con las terribles incidencias sociales que este paro tuvo, parece que fue borrada en menos de 9 años de la mente de esa porción del pueblo pobre que ahora lo apoya. Y eso me da dolor.

Cómo es que esta gente humilde que vive en los infinitamente olvidados (por la IV República) barrios caraqueños y de otras grandes ciudades del país, esté de acuerdo en poner de presidente de todos los venezolanos a una persona que ha manifestado públicamente estar en contra de todas las misiones sociales del gobierno nacional y de las leyes hechas por el pueblo y para el pueblo. A una persona, en cuyo plan de gobierno subyace la eliminación de cualquier convenio con Cuba, en consecuencia implicaría, por ejemplo, el retiro de más de 20 mil médicos cubanos de los barrios y del campo, donde por cierto ni por el carajo se atreverían a ir los médicos egresados de las universidades tradicionales venezolanas. De igual modo, lo tiene escrito en su plan de gobierno, se propone revisar los estudios de Medicina Integral Comunitaria, con los cuales él y la MUD tampoco están de acuerdo, lo cual pudiera implicar su eliminación o pérdida de los títulos de los médicos de MIC ya egresados. Se propone también, controlar el crecimiento de los medios alternativos, pero favorecer el desarrollo de medios privados.

Un presidente que en su plan de gobierno señala que incrementaría los precios de la gasolina, lo cual golpeará obviamente el bolsillo de los pobres con el incremento acelerado de los precios que esto generaría, pero favorecería a los ricos y poderosos con créditos blandos para que desarrollen sus actividades comerciales e industriales y vendan, obviamente, a elevadísimos precios sus productos al pueblo obteniendo pingües ganancias. Una persona que ha criticado las miles de becas que el gobierno nacional ha otorgado a los más necesitados, para que estudien, para que se alimenten bien, en consecuencia uno debe deducir que su planteamiento es eliminar las becas.

Como me produce dolor pensar que pueda existir gente pobre de pueblo pueblo que asisten a los mercales, pdvales, a los barrio adentro, a los cdi, que han sido operados en Cuba, que han recibido lentes gratis, prótesis, medicinas, útiles escolares, computadoras canaimas, oportunidades de empleo, pensiones con salario mínimo y pagos al día, ingreso al Seguro Social sin aporte alguno o con un mínimo aporte, viviendas gratis, muchas bien equipadas, créditos razonables para vivienda y vehículos, sistemas de transporte masivos como el metro, el metrocable y el trolebús, que comen gratis en los Negra Matea, que dejaron de ser analfabetas, que tienen una universidad en su propio municipio y con acceso a ella, que tengan transporte y comedor gratis en las universidades, que tengan en sus lugares de vida infocentros, medios de comunicación como televisoras y radios, que sus hijos y nietos tengan las comidas en sus escuelas y que participen en orquestas sinfónicas y actividades deportivas viajando por el mundo, que puedan hacer turismo gratis o a un mínimo costo, pero que están rogando y apoyando para que llegue el candidato opositor a la presidencia de la república para que les quite todo eso.

Como me duele estar consciente que la mente del pueblo pueblo es factible de ser penetrada por las falacias mediáticas, que pueda ser obnubilada por tres o cuatro medios de comunicación y por las mentiras del candidato opositor. Que puedan más las mentiras y las artimañas de la oposición, que los esfuerzos casi sobrehumanos de nuestro Presidente Chávez y de los millones de millones de bolívares que el gobierno nacional ha invertido en ese pueblo en la búsqueda de su máxima felicidad posible. Como me duele ver que una porción del pueblo que hasta ayer se acostó con hambre o que tuvo que comer perrarina por culpa del candidato opositor y de los gobiernos de los partidos que hoy lo acompañan, ahora estén apoyando a esa oposición, que ahora crean en ellos. Como me duele ver que esa porción de pueblo quiera desprenderse de todos los beneficios recibidos durante esta revolución y regresar al inframundo de la miseria extrema a lo cual fueron sometidos por los gobiernos de esos partidos. ¡Que dolor siento!.

 Profesor Titular ULA

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Heriberto Gómez

Profesor Titular, ULA

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