Para Tarek El Aisami

Es posible que nunca hayas imaginado que el destino te iba a deparar una invitación para convertirte en una figura pública prominente como lo eres hoy. Un servidor público exitoso, por demás. Tal vez ese antecedente de buen estudiante en tu Mérida natal, ostentando ese apellido honorable de traducir extranjero, te haya servido para superar metas que jamás pensaste en plantearte, en medio de una gestión pública que se hace llamar revolucionaria y que poco a poco es demostrada por la actitud y disposición de personas como tu. Eso es muy importante para todos los habitantes de otro estado andino, como lo es el Táchira, una entidad diezmada por el sinsabor de las malas gestiones y pocos resultados por parte de funcionarios que también se hacen llamar revolucionarios. Y lo que vive el Táchira hoy día no es solo resultante del penoso e irresponsable desempeño del gobernador de turno, sino también de la bajísima capacidad estratégica que un gobierno regional o local – de los que se hicieron y hacen llamar revolucionarios - deberían estar aportando a una gestión tan compleja como la que adelanta un hombre como Chávez.

Tienes la misión de ser como Chávez, pero no de parecerte a él por lo que dice y hace, sino porque en su corazón esté ese clamor por contribuir a ser un gobernador exitoso, popular, respetable, amable y revolucionario, pero sobre todas las cosas, honesto con su idiosincracia, por su orígen, por su don de caballero y amante de la justicia y la equidad. Debes ser como Chávez, pero no por copiar su estilo de gobernar o por ser tan autocrítico, sino porque esté consciente de lo que quiere, en esta ocasión para el Táchira, una tierra tan nobre como Mérida, como Trujillo y sus parajes andinos. Tienes que comportarte como un andino entonces, hidalgo, sincero, humilde, trabajador, ingenuo pero no tonto, transparente. Eso es lo que ese pueblo merece y por lo que ha estado pidiendo a los santos para salir adelante con éxito y sumar nobleza a la causa del progreso revolucionario.

Tarek, que no te tiembre el pulso cuando tomes la decisión correcta, no temas al qué dirán y al inconformismo cuando eches adelante tus iniciativas, nunca te detengas a escuchar la malsana conseja de los que han estado allí usufructuando el poder a nombre de Chávez. Hay personeros honestos, gente trabajadora, pero mira a tu alrededor a ver dónde están los resultados revolucionarios que deberían tener, para mostrar un estado donde han sido enterradas tantas conquistas del gobierno patriota; cuántas penas se han multiplicado por el simple hecho de ser un estado de frontera, como si eso fuera una maldición, todo lo contrario.

Debes saber dónde está ubicado el famoso Chorro del Indio o la aldea Las Pavas, o conocer del arraigo cultural de los llamados chácaros, o dónde está la Cuesta del Filisco o Pueblo Encima, saber quíén fue Chucho Corrales y Teresa La Negra, todo eso es importante, pero más importante es llevar en el alma incrustado ese sentimiento de hombre de bien, hijo de las montañas, para poder vencer los obstáculos y permitir que los tachirenses vuelvan a soñar, sin chapucerías ni populismo barato, sin mentiras ni promesas, sin cartas bajo la manga y sin hacerse rodear de oportunistas, ni disfrazados o saltibanquis, que aparecen como una plaga cuando llega al pueblo algún paisano con cara de buena gente.

En Táchira te están esperando ya, para trabajar, para hacerte parte de la familia que busca un destino mejor, cargado de noticias halagueñas, para crecer, para demostrar que un gobierno puede parecerse a su pueblo, porque eso es lo que piden a gritos allí. Toma la iniciativa, no esperes a que te mande Chávez, anda tú primero, móntate en ese caballo de luz y ve a tu destino, lucha, combate, vence y pasa a ser no un gobernador, sino un amigo, un camarada, un guerrero, porque eso es lo que más gusta a los gochos, las personas que luchan con valentía y logran las victorias de la mano de Dios. Compórtate como un cristiano batallador y derriba todas las tapias de dolor que han arrebatado la paz y la seguridad a los fronterizos de Táchira. Actúa como un fronterizo, que nada se te va a quitar, como ha sucedido con cuanto diputado ha pasado por la AN a nombre de la frontera de Venezuela con Colombia.  Invístete de autoridad y repele las parias que nos quitaron la tierra, los valores culturales y patrimoniales, rescata y reconoce el acervo de los tachirenses, ahora difuminado entre la sinrazón por los vendepatria. Trae el Táchira de regreso, y si eso se alcanza, estarás al mismo tiempo regresando a quien pertenece sus raíces y sus principios éticos y morales.

Finalmente, Tarek, ve adelante, tú tienes esa estirpe, eres un jóven muy reflexivo, no dejes que otros te impongan la agenda, dile a Chávez que llegó  la hora. Rodéate de los mejores, es una pena que ese tipo de personas no van a estar entre el grupito que te va a recibir, salvo una o dos excepciones, tómate tu tiempo y haz tu trabajo. Mira cómo cuadrar desde ya tu llave para la alcaldía, súma a esas personas a tu equipo de trabajo, móntate en una gran casona para ir planteando la estrategia y la táctica para el ataque final, no obstante que primero debemos llevar al comandante a repetir el día 7 de octubre, pero es una necesidad que seas desde ya el líder del comando de campaña por Chávez, eso es indiscutible.

Debemos ser agradecidos con Dios porque te eligió, y pudo haber sido otro revolucionario, pero estamos conformes porque la divina providencia puso sobre tí ese reto de convertirte en un gobernante ejemplar. Tarek, tú también debes agradecer al creador y por eso te estaremos esperando para acompañarte en un reecuentro con los aires de revolución y victoria popular que ya no se volvieron a oler en Táchira hace años. En tus manos queda el proceso de cambio, en tus manos la revolución, en tu alma volver a ser gentiles. Tómate con un café con nosotros, mañana mismo.

toquetecnico@gmail.com 
 


Esta nota ha sido leída aproximadamente 1858 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter