¡Káspita, kalabaceada Kotorra Kolomina!

 “Windows se está abriendo”.

Yo que me apeo del burro y, nomás, me cuentan el pote: ¡Botaron a la Kotorra!

_ ¿Qué qué qué qué?

_¡Umjú, así mismito es!

_Muy  mal hecho porque está  vigente un decreto de inamovilidad laboral, dictado obviamente por el dictador Chávez y eso debe cumplirse al pie de la letra o los despedidores deben ser sometidos por la fuerza y arrestados. Ni de a palos quiero estar en los zapatos de esos karajos porque de seguro van a ser llevados a las mazmorras del réééégimen dictatorial.

Ella debe andar muy triste desde que Televen y Unión Radio, de conjunto, que es extraño, le dieron kalabazas. Y eso no es todo sino que además, supuestamente aprovecharon para victimizarla, al crear por mampuesto la tesis de que fue por presiones del dictador, el hecho de lanzarla a la calle.

Se nota que las referidas empresas y otras, en tanto que prensa sedicente, no dan puntada sin dedal; he ahí que prescindan de sus armas melladas pero para afilar sus colmillos y tratar de morderle el cuello al pueblo trabajador, más vorazmente.

Despedir a la connotada y chismosa Kotorra les sirve, por una parte para afilar-repito-sus malvadas letanías y por otra parte, para usarla de bagazo tal como en el tren de molienda en el que el trapiche muele la caña para extraerle el jugo y, el bagazo de la caña, sirve para alimentar la caldera donde se cocina el melao.

Es justicia buscar a esa bicha para reivindicarla en sus derechos de meter sus embustes tan divertidos porque, si a ver vamos, el preámbulo de la Constitución Nacional de la República Bolivariana de Venezuela establece que ésta-para los escuálidos, dictadura y para los patriotas, dictablanda-se fundamenta en principios de un Estado Social de Derecho y de Justicia.

A tal efecto, y en razón de que el pueblo ejerce protagonismo, decidí enviar a Caracas, una comisión de alto nivel e integrada por sabuesos de gran resolución, para que trasteen a la fulanísima Kotorra y la traigan para proponerle ser su apoderado, interrogarla y, de paso, someterla a disciplina.

Por ahora, debido a mi ZK, debo cumplir penitencia por un lapso de 72 horas, por lo que no podré ir personalmente a la búsqueda de la chismosa, pero, resucitaré al tercer día y, para entonces, espero tenerla en mi presencia.

Os advierto que cada sabueso ha de llevar consigo un megáfono, una linterna y un manguito con lente porque se trata de una investigación de las ciencias (ocultas), día y noche. Además, deben llevar mi tarraya voladora.

Han de explorar cada cuneta de Caracas, donde se supone debe estar la susodicha y, al hallarla, deben decirle así: ¡Kotorrita, trúa, trúa, dame la patika!

Y, de no reaccionar afirmativa, entonces  habría que pasar a un plan B consistente en métodos rudos, es decir, cantarle esa del Grupo Madera que dice: ¡Uh, Ah!  Y, ya enfurecida, largarle el tarrayazo y kapturarla.

Una vez aká y, para kontentarla, nada mejor que proponerle bailar el Kaska Nueces, para entrar en kalor; es seguro que ella, al ver a este partner tan bueno, exclamará ¡Oh, se parece a Nuréyev!

Después bailaremos de a poco, blues, valses, rock n´roll, merecumbé, pata pata y etcétera, hasta llegar a un mosaico de Billo.

Kuando ella regrese a Caracas es inequívoco que ya será mi “Nueva mejor amiga” y hasta podría yo mandarle un papelito a Chávez para que le otorgue una Casa bien equipada y… ¡Quién sabe! 

oceanoatlanticoguillermo@gmail.com 
 
 


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