Inducir a la siembra de valores y virtudes

     Todos nosotros que tenemos una edad debemos tomar conciencia por nuestros niños y nuestras niñas, tratar de ayudarles para que desde ya comiencen a tener conciencia social, es injusto y sería muy egoísta dejarlos al garete para que se conviertan en víctimas de la alienación mediática sin contenido y desprovista de verdaderos valores. Si desarrollamos la capacidad de expresar con nuestras acciones amor a nuestros niños y niñas, entonces podríamos inducir a la siembra de muchos valores y virtudes, estemos seguros de que esa buena acción despertara el sentimiento del agradecimiento.

     El Estado solo no puede ni debe todos los adultos debemos entender a plenitud nuestro rol. Como guías en la formación de futuros ciudadanos, con esto no es que pretendemos resolver todos los problemas existentes en la complejidad de la sociedad, pero si lo logramos aprenderemos nosotros también sobre el cómo accionando en forma de equipo aunque no nos conozcamos o aunque estemos distantes unos de los otros, la sociedad que es dinámica se moverá positivamente hacia delante hasta darnos cuenta que vale al pena, que no es difícil y que todos ganamos. Nuestros niños y niñas que nacen son el presente y futuro tratemos de enseñarles a conversar bien, tratemos de darles señales con buenas orientaciones, buenos ejemplos y escucharles todo a plenitud, que ellos sepan de manera muy clara que para nosotros son importantes, que no los menos preciamos y que nosotros también fuimos niños y niñas, que la vida nos enseña la paciencia, la rectitud, la cordura, nuestro respeto, a ser valientes, honrados, buenos y verdaderos cristianos. Para obtener la confianza de que orientándonos así en cualquier circunstancia vamos a saber librarnos de los peligros y salir adelante.

     Nosotros interpretando la política de la vida, como hijos de la ciudad debemos prepararnos siendo cada vez más responsables protegiendo y orientando a los niños y niñas, esa tarea es necesario abordarla junto al papel de los docentes en la escuela desde la preparatoria y en todas las etapas del proceso educacional además del permanente interés en el aprendizaje de oficios y saberes como herramientas útiles que refuerzan la personalidad y la integralidad en el desempeño, en la vida y la cotidiana relación en los ámbitos del entorno social, compartiendo los tres espacios fundamentales para los individuos y los colectivos, como lo son la escuela, la calle del lugar, y el hogar. Tengamos seguro que los que hagamos o dejemos de hacer, los afecta o los beneficia en el presente y futuro.

 (*)Legislador

Consejo Legislativo del Estado Trujillo.

Militante Fabricista del Partido Socialista Unido de Venezuela.



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Luis Oscar Calderón(*)

Dirigente de los Círculos Bolivarianos, comunicador alternativo, Director del periódico La Voz del Valle

 lavozdelvalle2@yahoo.es

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