Criticando a la jerarquía eclesiástica

Realmente el desprestigio de esta institucionalidad  eclesiástica no se da por los millones de artículos o libros escritos contra el poder, el culto al dinero al prestigio del Vaticano, el desprestigio viene por la verdad histórica sobre la crisis histórica de gran importancia para la vida de la gente con repercusiones muy graves. Criticar a la Iglesia no es una manía, es simplemente una obligación emprendida de mi parte sin respeto ni comprensión y sin ninguna inhibición.

Entre las fuentes para este articulo están las publicadas en cada país sobre los días y noches de placer anal; poco me importa la homosexualidad de monjas y sacerdotes allá ellos con sus gustos, si importa los abominables actos pederastas de las jerarquías de la Iglesia o curas de base que gozan de la protección del Vaticano, por 2 años hasta analizar los juicios en varios países del mundo para luego con otro anuncio papal decir que son pecados que Dios ya olvido.

Protección del Vaticano con la complicidad de la justicia, de los derechos humanos, de los medios de comunicación, complicidad de toda la sociedad y de la jerarquía eclesiástica en cada país sin importarles el sufrimiento de esas personas y familiares sometidas a las aberraciones más crueles por ser en su mayoría niños física y mentalmente imposibilitados, dolor que trata de ocultarse con la oposición al aborto, al divorcio, a la liberación de la Iglesia, a las revoluciones socialistas que buscan la igualdad de oportunidad para todos sin excepción.

Estos son problemas históricos que hay que plantearlos con desprecio e irrespeto para este tipo de Iglesia Institucional cómplice y encubridora con la que se ha convivido por siglos. Hoy, en este artículo existe toda la intención de desacreditar a la cúpula eclesiástica, es hora de publicar con mayor frecuencia el grave problema de la crisis de valores, transgresiones a las normas éticas y jurídicas que parten de esa religión para entender la crisis moral enorme que afecta a la sociedad.

El abuso a menores, la violencia domestica, la drogadicción, prostitución, inseguridad, se han implantado con firmeza en la sociedad, normas de conducta cada vez en declive en todas partes tienen su raíz en la doble moral por las religiones practicadas y, parece ser una estrategia de la religión católica para sostener la educación privada “de mejor calidad”, pero, más allá  de eso ¿Qué valores éticos o principios morales tiene la Iglesia para impedir que hombres y mujeres se traten con tanta violencia e inhumanidad?

Desde el principio el Vaticano ejecuto una verdadera desmoralización para sostenerse a la manera del depredador, amedrenten y dominaran. Es indiscutible que las guerras, las sectas religiosas, las crisis económicas, el desempleo, la hambruna, la pobreza, inciden en la degradación de la moral incitando al bando contrario a luchar, esa es la filosofía del imperio y de su sistema capitalista del cual la Iglesia del Vaticano es su mejor aliado desechando valores de vida reemplazándolos con la actitud política del todo vale.

Hay confusión entre los conceptos de virtudes y valores, ambos términos no son equivalentes este artículo también los confunde. De las virtudes se dice, la honradez, honorabilidad, la casta, lealtad, ahora, el termino valores ha reemplazado a las virtudes. Los valores pueden ser creencias, opiniones, actitudes, hábitos, prejuicios e incluso idiosincrasias, todo lo que una persona, grupo o sociedad valore en determinado momento por la razón que sea dice el libro “la crisis moral de la sociedad” de la historiadora Gertrude Himmelfard, agrega además, “en la sociedad de hoy la gente se siente autorizada a escoger sus propios valores tal como se escogen productos en el supermercado “ ¿pero cuando esto sucede donde están la verdadera virtud y moralidad predicada  por la Iglesia del cual los católicos son más de mil millones?

Igual que el comercio en la medicina, el negocio en la educación, ser sacerdote ahora es un trabajo cualquiera que les asegura casa, vehículo, una parroquia, pueblo, ciudad, masas para manipular sin que exista revolución religiosa. La formación religiosa desde el principio con rigor en la fidelidad a la santa sede, al poder, al dinero, de ahí parte su responsabilidad moral tanteando en busca de Jesucristo presente en el curso de los siglos; en las encrucijadas ideológicas forman parte de la derecha extrema, así, son el corazón de los conflictos sociales.

No hay calidad verdaderamente significativa en los compromisos religiosos para disminuir la pobreza, la desigualdad o sobre la justicia y la evangelización del mundo católico, no han robustecido la moral ni la ética así como el amor y la paz, al contrario, la Iglesia atraviesa una crisis institucional y pese a la firmeza de nuestra fe y convicciones, ocurre, que resulta claro el proyecto de la Iglesia con sus jerarquías sosteniendo las clases sociales para que Dios sobreviva tal como ellos lo predican.

Estos problemas son nuestros porque nosotros tenemos culpa en esa ceguera, en la injusticia practicada por esa burguesía de la jerarquía eclesiástica a la que hay que combatir porque somos parte de este mundo con necesidades y aspiraciones que la Iglesia corrupta con su doble moral limita y frena colectivamente.

Con dos mil años de edad la Iglesia ha desarrollado todas las técnicas posibles de manipulación de masas, se desenvuelven con unos exclusivismos alarmantes como representantes de la oligarquía, de los militares, de los políticos de derecha, todos aliados del imperio, jerarquía fiel a ese poder, fidelidad de su primitiva inspiración alaban sus intentos como sus esfuerzos adecuados a las circunstancias para seguir sobreviviendo.

Desde 1540 con el papa Juan Pablo III hasta el siglo XX la Iglesia ha enfrentado varios retos el humanismo, el renacimiento, las reformas y la modernidad; se quedo estancada con la vanguardia, el bastión y la caballería ligera de Iñigo López de Loyola, el capitán al servicio de la Iglesia en tiempos de crisis. 500 Años que el Vaticano utiliza los imperios para sobrevivir a las revoluciones con prepotencia. La teoría de la evolución, la modernidad, la filosofía del manifiesto comunista, desde antes encabezado por Immanuel Kant vanguardia del idealismo de Fichte, Schelling, Hegel, celebres por el socialismo protagónico, la hostilidad de fuerzas internas como los frailes, los mismos jesuitas que luego de apoyar por siglos la institucionalidad del Vaticano, conspiraron para una Iglesia más cercana al pueblo.

La ciencia termino por dar el golpe de gracia a la creatividad. Ciencia que no necesita de Dios, restan protagonismo a la Iglesia que se atrinchera explotando la ignorancia masiva hasta muy entrado el siglo XX; después de la segunda guerra mundial ayudados por los EEUU, el Vaticano toma un nuevo protagonismo  mundial para combatir el comunismo.

Así, se confirma la institucionalidad de la Iglesia desde su formación teológica, obediencia, ejercicios de autoridad a las jerarquías, total absorción emocional con sexo y castidad conduciría a través de los siglos a toda clase de aberraciones morbosas con niños y jóvenes a quienes más que orientarlos con un Cristo viviente lo hacen con un Jesús de hace 2000 años. 

rcpuma061@yahoo.com



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Raúl Crespo


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