Verdades bien dichas

¿Cómo llegará la oposición al 2012?

Para nadie es un secreto que aún hay sectores de oposición que siguen creyendo y accionando instancias conspirativas. No creen en las vías constitucionales. Son voceros “doble discurso”, habitantes de un submundo político que se desmorona a consecuencia de sus propias contradicciones. Ya no basta la mesa de la ultra derecha, ahora crearon el bloque “inconstitucional”, mientras unos más osados dicen que les basta con su línea directa con la Casa Blanca.

En el seno de la oposición se han resquebrajado acuerdos previos y mientras más cerca estemos del 2012 más visibles y encontradas serán las posiciones dentro de ese saco de gatos y gatas, que ahora mismo es caldo de cultivo para la anarquía que les define. La unidad ya no es tema de conversación en predios de la oposición. Se acusan entre ellos de perturbadores, desataron los demonios del personalismo, de las apetencias oligarcas e individualistas, pero al final de cuentas las unas y los otros ya tienen compañas contratadas y pagadas, claro está como Dios manda, cada uno por su lado.

A todo eso se suma que no tienen proyecto de país, no los inspira un plan de gobierno, no tienen carisma, no tienen líder unitario y para colmo de sus males, sienten vergüenza de sus orígenes cuarto republicanos, pero por mucho recurso mediático que empleen negándose a sí mismos, el bojote siempre sale a la luz pública.

En las regiones la realidad es similar, los opositores pierden respaldo. Quienes antes fueron oportunos aliados electorales ahora se enfrentan, cada uno defendiendo su parcela de poder. Con matices en una que otra capital, la realidad es la misma, por eso decimos, sin temor a equivocarnos que además de cansada, fraccionada y descubierta en sus oscuras intenciones, la oposición llegará al 2012 perdedora, como siempre. Pero debemos estar preparados para su agenda oculta. Que esta realidad cercana no nos agarre descuidados y mucho menos confiados.     

Volvió, volvió, volvió…hasta la victoria siempre

Chávez volvió y su retorno, tal y como él mismo lo anunció,  parece ser absoluto. El Chávez hombre ha transitado caminos empinados y llenos de obstáculos, ha enfrentado una emboscada del destino como él mismo ha llamado este episodio, pero hay una voluntad férrea que lo anima y guía sus pasos, además esta no es su primera emboscada ni su primer obstáculo. Al comandante hay que leerlo entre líneas. El problema no está resuelto y de eso debemos estar convencidos todos para aligerar la carga del comandante y ayudarle en el camino emprendido a favor de la construcción de esa Patria socialista que tanto hemos soñado.

El líder volvió seguro, decidido, confiado y contundente como siempre ha sido. Quienes pensaron montar fiesta quedaron con los crespos hechos. Chávez volvió y ya está en campaña. Será candidato en el 2012 y contra su liderazgo forjado al calor del pueblo, contra su carisma y contra su credibilidad no hay imperio, medio de incomunicación, Mesa de la Ultra Derecha ni cuarto e pollo que pueda.

Hay un liderazgo consustanciado que se inspira en el más sano de los sentimientos, el de la confianza. Los pobres saben que pueden confiar en Chávez, los nobles, los estudiantes, las mujeres, los campesinos, los trabajadores, los esperanzados, en fin, los que forjan esta Patria saben que el líder los entiende y, más temprano que tarde, dará respuesta a sus clamores. A pesar de los vicios de capitalismo aún por derrocar a lo interno y a pesar de los comodines disfrazados de revolucionarios este proceso es nuestro y no nos lo quita nadie.

El poder de la incompetencia…

Decía el escritor español Francisco Ayala García que la incompetencia es más dañina según sea el poder que ejerza el incompetente. Mientras más alto esté y mayores sean sus responsabilidades, más notorios serán los efectos consecuentes de su incompetencia. Esta reflexión viene como anillo al dedo a la precaria realidad que vive mi querida Ciudad Bolívar.

También dicen los expertos en psicología, psicoanálisis y ciencias afines que los incompetentes tienden a sobreestimar sus propias habilidades
y, peor aún,  son incapaces de reconocer las verdaderas habilidades en los demás. Cuánta realidad hay en estas frases que revelan además que al estar en presencia de un incompetente en ejercicio de cargos públicos, no debemos desconocer la seriedad del problema. No sabemos si la solución es buscar un psicólogo, un psiquiatra o un exorcista, pero lamentable es que, a veces, la suerte de una ciudad puede estar en manos de un incompetente.

Mi terruño no tiene calle buena, pero el asunto más grave es que los huecos no están solamente en el pavimento, sino en la conciencia de quienes tienen la responsabilidad directa e inmediata de asfaltar sus calles, mantener su vialidad urbana, recoger la basura, alumbrar sus calles, limpiar los parques, plazas y jardines, gerenciar los mercados. Esas competencias están en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, pero el incompetente no las entiende, no las asume y hasta se hace el loco. Bueno, como decía mi abuela, que va a saber burro de chicle bomba si lo que come es pasto. Una verdad de pueblo, bien dicha y muy real.

natachainatti@gmail.com



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Natacha Inatti


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