¿Quién o qué ha creado el miedo en la población?

Seguridad: sinónimo de certeza y confianza dentro del ambiente social

La comunidad internacional considera a Venezuela como uno de los países más inseguros de la tierra. Sin embargo, es el primer país con el mayor uso de los teléfonos móviles blacberrys, los cuales son utilizados a la vista de todos. ¿Acaso los medios de información poseen una gran responsabilidad en la mala imagen de la nación? 

     Según el concepto de Wikipedia, el término «seguridad» es sinónimo de certeza, confianza, se interpreta como un ambiente estable predecible, donde no existan temores al daño o perjuicio a personas o sus bienes. Se relaciona con la confianza de los individuos dentro del ambiente social. La seguridad refleja orden, solidez, certeza, convicción, garantía que se manifiesta en los distintos niveles: individual, grupal y social.

     Cuando nos referimos a la seguridad de la nación, esta noción adquiere dimensiones en distintos ámbitos como son:

  • Seguridad económica;
  • Seguridad jurídica;
  • Seguridad y defensa;
  • Seguridad ciudadana; y
  • Seguridad social, entre otras.

     Con estas ideas como base, a continuación se enuncian una serie de aseveraciones acerca de la seguridad y la defensa nacional:

  • La seguridad es un valor existencial.
  • La defensa es una acción indispensable para la preservación de la seguridad.
  • La seguridad y defensa propenden a la preservación del Estado de Derecho, al bienestar colectivo, la protección de bienes y recursos nacionales y la satisfacción de los intereses de una nación libre y soberana.

     La seguridad es un principio que tiende a regir el comportamiento de todo ser humano, se constituye en una necesidad de subsistencia que extiende sus límites a otras dimensiones que le garanticen la estabilidad de lo poseído. Esta lucha constante orienta la conducta del hombre a estructurar sistemas de vida que lo trascienden, de este modo, el principio de seguridad viene a ser en su contenido final una gran síntesis de sobrevivencia, bienestar y una efectiva protección generacional.    

  Las nuevas amenazas y enemigos comunes para la seguridad de un país la constituyen: la pobreza, la desigualdad social y el desequilibrio económico. Replanteando lo señalado por Sen, premio Nóbel en Economía (1999), invertir en el capital humano significa invertir en educación, nutrición y salud; significa invertir en reducir las desigualdades; significa invertir en vencer la pobreza; en otras palabras, significa invertir en seguridad y desarrollo social.

     Seguridad en el sentido psicosocial se puede considerar como un estado mental o perceptivo que produce en el individuo un sentimiento de que está fuera de peligro ante cualquier circunstancia; es decir, la percepción de que está alejado de eventos adversos que puedan afectarlo en su integridad física o emocional. En consecuencia, este estado genera en el ser humano, confianza y tranquilidad ante las posibles amenazas que puedan potencialmente afectar a las personas.

EL MIEDO INDUCIDO 

     El miedo proviene de una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo real o imaginario. Ahora bien, según las estadísticas que dicen tener los medios de comunicación, la primera preocupación de la ciudadanía venezolana es la inseguridad, producto de la cantidad de informaciones sobre hechos de violencia y sucesos de sangre que reseñan  por radio, periódicos y televisión.

     No es casual que tanto las emisoras y televisoras del país abran sus bloques informativos con noticias de sucesos o muertos, ya que para las empresas informativas lo que más vende es la violencia y el sexo entre otras cosas. Mismo principio siguen las editoriales  de periódicos.

     Causa gracia y a la vez asombro como la colectividad compra con desesperación la prensa para enterarse de cuántos muertos hubo y si no los hay  dicen la frase “no hubo nada o no hay nada que leer” pero si se publica algún suceso sangriento sienten como el miedo se apodera de ellos y comienza a culpar al Estado o las autoridades de la inseguridad.

     Recientemente se informó que nuestro país es uno de los mayores usuarios de los nuevos teléfonos móviles llamados “blackberrys” que se han convertido en la moda del momento y es utilizado por niños y adolescente de manera libre y hasta descarada.

     Analicemos por un momento lo siguiente: cómo un país que es presa de la inseguridad posee el más alto índice de usuarios de telefonía celular, de autos últimos modelos, jóvenes que se divierten los fines de semana etc? Sencillamente porque los medios de comunicación han hecho un gran esfuerzo en sembrar el miedo y crear un espejismo de inseguridad ciudadana que si existe pero en una medida mucho menor de la que pensamos.

     Todos los países del mundo enfrenta el problema de la inseguridad de no ser así, muchos no gastarían millones en dotación de policías y armamento como lo hace los EE.UU o la Unión Europea. Incluso, Brasil que es la novena economía del mundo posee policías altamente represivas y especializadas como es el BOPE (Batallón de Operaciones Policiales Especiales) que funciona en Río de Janeiro.

     Lo que si no puede negarse es que existe una guerra de pandillas o de bandas y hasta de mafias, cuyas vidas que cobran son la de ellos mismos, pero los medios los catalogan como víctimas de la inseguridad. El Estado ha hecho un gran esfuerzo en tratar de garantizar la seguridad social, eliminar el hambre o en el mejor de los casos, evitar que las familias se distorsionen, pero esto es tarea de la misma sociedad que debe desarrollarse.

     Es necesario recordar que la sociedad está conformada por el individuo que éste a su vez conforma la familia, si uno de éstos dos elementos falla, desde luego que la sociedad presentará síntomas de enfermedad como es la descomposición social y ella no se resuelve con la represión o la aniquilación. Sino  con la prevención y la justicia social que es lo que quiere lograr el socialismo.

ismael.mrqz@gmail.com



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