Antes que nada, mi pésame a los familiares por el amor y la dedicación para con el señor Brito, tristemente fallecido el día de ayer.
Nadie, absolutamente nadie debe perder la vida por unas tierras , aunque en el planeta ha sucedido esto miles de veces a través de la historia.
Y haciendo estos apartes, entrare en el tema esencial que es la nueva oportunidad de los desquiciados opositores al gobierno democrático del presidente Chávez, para seguir bombardeando, manipulando, y tergiversando todo asunto que puedan encontrar para endilgarle la culpa.
Ya los vimos ayer, como jauría rabiosa, en canales y medios impresos, escupiendo “mierda y bilis por la boca”, con el sempiterno “ruido” del “ tirano, el dictador, el dueño, el prepotente, el culpable directo de la muerte de Brito””.
Para ellos y para el mundo, que se sepa que el caso Brito es uno mas de los tantos que existen en el país, en cuanto a tenencia de tierras, propiedad, demostración de argumentos, presentación de títulos de propiedad ,y que extraño que entre cientos de personas afectadas por las nuevas leyes de tierras, entre cientos de asociaciones y empresas dedicadas a actividades con el suelo, solo sea un caso, el caso Brito, el que haya llegado a mal término, debido al empecinamiento y la obsesión de este difunto compatriota.
Decenas de miles de familias han recibido cartas agrarias sobre 1,9 millones de hectáreas, con un sostenido debate sobre su eficacia para la seguridad y soberanía alimentaria en este país que importa entre 60 y 70 por ciento de sus alimentos.
Brito reclamó ante el Poder Ejecutivo, la Defensoría del Pueblo y tribunales agrarios y ordinarios, hasta llegar al el Tribunal Supremo, por la medida que redujo su propiedad y la aisló con cartas agrarias sobre la vía de acceso al establecimiento.
Al paso del tiempo demandó también compensaciones por los daños causados. Como no tuvo éxito, pasó a la protesta mediante huelgas de hambre que ocasionaron a su salud daños ya considerados “irreversibles” por médicos y familiares.
En 2005 hubo un acuerdo parcial del gobierno de Chávez con Brito, y se le reconocieron las deudas salariales como maestro a él y a su esposa. En 2007 un acuerdo más amplio le permitió el uso de todas sus tierras y se le entregaron dinero, un tractor y enseres, lo que a las claras, demostró que el gobierno no pretendía hacerle daño a Brito y a su familia, y al contrario, lo ayudó a que siguiera con su actividad, pero bajo los parámetros de la Nueva Ley de Tierras.
No hay nada oculto bajo esta muerte.
Era una muerte anunciada por un posición que si bien es respetable, no es entendible ni aceptable bajo el punto de vista de muchos profesionales, psicólogos o instituciones privadas o publicas
Solo queda decir “Paz a sus restos” pero que no conviertan en mártir de la lucha democrática, a una persona que se empecinó en lo que quería y no someterse a las leyes de la nación
Alex2ooo@hotmail.com.