La excongresista republicana Marjorie Taylor Greene reprochó firmemente las acciones llevadas a cabo por el mandatario estadounidense, Donald Trump, tras el ataque militar de EE.UU contra Venezuela del pasado sábado 3 de enero, donde fueron secuestrados, el presidente venezolano Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores.
En declaraciones realizadas durante una entrevista en el programa "Meet the Press" de la NBC, Marjorie Taylor señaló que los hechos acaecidos por el gobierno de Trump contra la nación sudamericana siguen "el mismo manual de Washington" y afirmó, que a la vez "perjudica a los ciudadanos".
Greene calificó la incursión militar como una traición a la promesa de Trump de mantener a EE.UU fuera de enredos militares extranjeros, una postura que formó parte central del discurso del movimiento MAGA (Make America Great Again). "En realidad sirve a las grandes corporaciones, los bancos y los ejecutivos petroleros", afirmó la legisladora de Georgia, que la población estadounidense está «harta» de un sistema que a su juicio, "prioriza intereses corporativos sobre los ciudadanos".
La ruptura marca un giro sorprendente en la relación entre Greene y Trump, quien contó con ella como una de sus defensoras más fervientes desde su elección en 2020. Sin embargo, la ex congresista comenzó a adoptar una postura más independiente durante el segundo mandato del magnate.
Entre los puntos de fricción destacan su oposición a la negativa de Trump a publicar los archivos relacionados con el caso Jeffrey Epstein, así como su fracaso en evitar el alza de las primas del seguro de salud que afectará a más de 20 millones de estadounidenses.
Greene se unió incluso a demócratas para exigir la desclasificación de los archivos de Epstein, una iniciativa que Trump descalificó como un "engaño liberal", pero que finalmente fue respaldada casi unánimemente tanto por la Cámara como por el Senado, ambos bajo control republicano. Esta decisión representó un vergonzoso revés para Trump y profundizó el distanciamiento con su antigua aliada.
Además, la republicana puntualizó que la guerra de Israel en Gaza era "un genocidio contra los palestinos" y, a su vez exhortó al mandatario estadounidense a "dedicar menos tiempo y capital político a los conflictos extranjeros".
Asimismo, Greene criticó al liderazgo republicano por el reciente cierre del gobierno federal y exigió un plan concreto para abordar la expiración de subsidios clave para la cobertura médica. Trump respondió a sus críticas en noviembre al tacharla de "traidora" al movimiento MAGA. Una semana después, Greene anunció su renuncia, efectiva el lunes 5 de enero de 2026, tras cumplir su último día en la Cámara de Representantes.
Su salida deja a los republicanos con una estrecha ventaja de seis votos en la Cámara, en medio de dos elecciones especiales pendientes en distritos demócratas. Aunque es probable que el Partido Republicano conserve el escaño de Greene en Georgia, dejar el cargo vacante podría generar tensiones internas, especialmente si otros legisladores siguen su ejemplo.
Greene, de 51 años, no ha confirmado si buscará otro cargo político, aunque se especula con una posible candidatura a gobernadora de Georgia o incluso a la presidencia en 2028.