Por qué el Secretario de Energía no pronunció la palabra "Democracia" en Miraflores. ¿Vendrá una Oposición Nacionalista Petrolera?

Para los amantes de la democracia venezolana que aún esperan señales del Norte, yo les tengo una perlita. La historia no miente: Washington no viene a sembrar votos ni a fortalecer instituciones; viene a cosechar barriles. El ensordecedor silencio sobre la "Democracia" en el discurso del Secretario de Energía de EE.UU. el pasado 11 de febrero en el Palacio de Miraflores, no fue un olvido diplomático. Fue el aplauso de las petroleras a la LOH 2026.

El gobierno de Trump no necesita elecciones en Venezuela porque ya obtuvo lo que realmente quería: la notificación administrativa del Art. 34. Gracias a un Parlamento Nacional cómplice, el Ejecutivo ahora tiene el camino libre para firmar contratos a oscuras. Si nosotros, como venezolanos, aceptamos que la "paz" del joropo y las risas en Miraflores es el canje por el remate de nuestro patrimonio, estamos aceptando formalmente ser súbditos de un protectorado.

Maripili Hernández lo compara con los tiempos de la Real Compañía Guipuzcoana, donde el Rey de España recibía acciones sin poner un solo real de su bolsillo, cobrando de las ganancias del cacao venezolano. Yo lo asemejo a los tiempos del dictador Juan Vicente Gómez. Ese es el tipo de "Gendarme Necesario" que le encanta a Washington: aquel que garantiza que el crudo fluya sin el "ruido" de debates parlamentarios o sindicatos exigiendo derechos. Para el Departamento de Energía gringo, "Democracia" es sinónimo de volatilidad; prefieren un entorno operativo estéril donde solo se pacta con una oficina y no con un pueblo.

Es por eso que insisto: urge que una Oposición Nacionalista Petrolera despierte. La libertad no vendrá de una licencia de la OFAC, sino de la exigencia de transparencia total. El oscurantismo ha encontrado en el “parlamento chavista” su mayor aliado. Los hermanos Rodríguez Gómez pasarán a la historia negra como los arquitectos de una cesión firmada bajo la coacción del 3 de enero. No olvidemos que este "acuerdo" se gestó mientras armas sónicas como el Discombobulator neutralizaban nuestra defensa para secuestrar a un Presidente.

La estrategia de Marco Rubio está clara: usaron a la oposición extrema durante 25 años, esa que les prometió el programa "Tierra de Gracias" para entregarlo todo a cambio del poder. Pero tras el 3 de enero, Washington prefirió marginar a María Corina Machado y pactar directamente con quienes ya tenían las llaves de los pozos. Prefirieron a un gobierno secuestrado que modifica leyes en pleno velorio para entregar concesiones de 40 años (25+15) sin control de la Asamblea Nacional. Hoy, el militante del PSUV que se atreva a rebelarse sabe que si no actúa el SEBIN, de seguro actúa la CIA.

No se engañen con los 180 días de la presidencia encargada. La misma mayoría que entregó la soberanía petrolera ratificará la continuidad de este “protectorado” hasta que Washington controle cada metro de nuestro territorio a precio de locha. El viceministro Calixto Ortega miente cuando dice que el gobierno decidirá sobre los "fondos soberanos"; el Art. 36 de la LOH 2026 permite a las petroleras manejar el flujo de caja en cuentas offshore fuera del alcance del BCV.

La democracia no la va a impulsar este gobierno ni los EE.UU. Solo vendrá si resurge un movimiento nacionalista que despierte al venezolano de a pie. Ya esto ha ocurrido en el resto del mundo, y los "normalizadores" deberían estudiar estos muros de la vergüenza histórica donde EE.UU. prefirió el petróleo sobre la libertad:

- Irán (1953) - Operación Ajax: El caso más emblemático. La CIA derrocó al primer ministro democrático, Mohammad Mosaddegh, porque nacionalizó el petróleo. Reinstalaron al Shah Pahlavi, una monarquía absoluta que garantizó el petróleo a Occidente por 26 años a costa de la libertad de su pueblo.

- Arabia Saudita (Desde 1945): La alianza "Petróleo por Seguridad" con la Casa de Saud es la prueba reina. Washington nunca ha exigido democracia ni derechos humanos a una monarquía absoluta porque esta garantiza estabilidad en los precios y el mercado.

-Irak (Década de 1980): Durante la guerra Irán-Irak, EE. UU. apoyó económica y militarmente a Saddam Hussein. A pesar de su carácter dictatorial, Washington lo veía como un "socio útil" y un baluarte para asegurar la energía en el Golfo Pérsico.

-Guinea Ecuatorial: EE.UU. mantiene una relación estrecha con el régimen de Teodoro Obiang (en el poder desde 1979) debido a las masivas reservas petroleras en el Golfo de Guinea, priorizando el acceso a la energía sobre las críticas a la falta de democracia.

Venezuela está hoy en esa lista. Estamos produciendo más para ganar menos. Estamos desgastando nuestro subsuelo para que el inversor facture en el extranjero mientras el fisco nacional recibe una regalía de hambre.

¡Saquen cuentas, señores! El petróleo es de todos, pero con la LOH 2026, la renta volvió a ser de las casas matrices. ¡Más nada!

 


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Andrés Giussepe

Doctor en Gerencia, Especialista en Política y Comercio Petrolero Internacional y Economista de la Universidad Central de Venezuela. Secretario Nacional del Movimiento Profesionales de Venezuela.

 agiussepe@gmail.com

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