Una acción preventiva de paz es necesaria entre los lideres del mundo

Mike Pompeo invoca al fantasma de la guerra global

El quiebre financiero de los Estados Unidos no es ya un tema de especulación ni de teorías de conspiración, sino que es un hecho consumado cuyo desenlace en los próximos años o, incluso, meses traerá graves consecuencias a la economía global. La crisis global actual tiene que verse en conjunto: la crisis financiera, el colapso económico, la pandemia, el peligro de guerra, que son cosas que no se pueden resolver a nivel regional, ni tomando un problema a la vez. Ante esta realidad, como podría suceder en una partida de dominó perdida en la que uno de los jugadores tumba la mesa barriendo las piezas para no afrontar la vergonzosa derrota, parece haber un sector del estado profundo de EE. UU buscando evitar la deshonrosa quiebra a través de una guerra total abierta y nuclear contra su rival económico, la república popular China. La cabeza visible de estas provocaciones es el secretario de estado Mike Pompeo. El pasado 20 de agosto, el Secretario de Estado Mike Pompeo se reunió con el presidente del Consejo de Seguridad de la ONU para presentar la notificación de reiteración de la demanda de Estados Unidos para que se reinstituyan a cabalidad todas las sanciones contra Irán que se habían levantado gradualmente bajo el acuerdo nuclear con Irán también conocido como el acuerdo del Plan de Acción Integral Conjunto. Paradójicamente, a pesar de que Estados Unidos se retiró de este acuerdo, Pompeo justifica la reiteración de las sanciones invocando el acuerdo, de hace ya varios años. Luego de hacer esto, y de forma grosera, Pompeo amenazó directamente a Rusia y a China con imponerles a ellos también sanciones, si no aceptan la réplica de Estados Unidos que, de nuevo, que ya no es parte del acuerdo. Obviamente, altos funcionarios de Rusia y de China rechazaron de inmediato las arrogantes amenazas de Pompeo a las que caracterizaron de "absurdas". Pompeo, está llevando a cabo una ofensiva política exterior, agresiva y totalmente descontrolada contra todos los rivales de Estados Unidos, provocando abiertamente a Irán, Rusia y China, y buscando una respuesta que justifique una posterior agresión militar de parte de su gobierno.

La actitud del secretario de estado Mike Pompeo viene dando claras señales de belicosidad desde hace varias semanas. En este sentido, la semana anterior, el embajador de China en Estados Unidos, Cui Tkankai, declaró en una conferencia en el Instituto Brookings de Washington, DC, que la relación entre Estados Unidos y China "va en la dirección errónea" y que algunos la califican ya de ser una relación que va "en caída libre". Dijo que, "es alarmante que haya intentos de negar que la situación actual exige más cooperación, no menos cooperación. En consecuencia, exhorta a Estados Unidos a "trabajar con China y otros países para asegurar que el orden internacional y el sistema global satisfaga las necesidades de toda la comunidad internacional", y "no dejar que la situación se salga de control". Detrás de todas las iniciativas para deteriorar las relaciones entre el gobierno chino y el gobierno de Estados Unidos parecen estar siempre el secretario de estado Mike Pompeo y algunas de las importantes agencias de inteligencia de los estados unidos.

Para entender las razones de esta actitud del secretario de estado de estados unidos, hay que tomar en cuenta el hecho de que Mike Pompeo es una pieza del imperio británico dentro del gobierno de Trump, que al igual que Henry Kissinger antes que él, ha jurado fidelidad a las elites financieras de Londres, cuya política es la confrontación y no la cooperación, con Rusia y China. Todo esto está enmarcado en las claras intenciones del gobierno y las elites financieras de Londres de impedir un segundo período de Trump, a como dé lugar. En su videoconferencia semanal del miércoles 19 de agosto, Helga Zepp, directora del Instituto Schiller afirmó que no es descabellado pensar que los británicos estén detrás de la posibilidad de desatar una guerra global para avanzar en sus objetivos estratégicos. En este sentido, algunos expertos "están preocupados de que la confrontación militar entre Estados Unidos y China ya no es impensable. Algunas personas tienen la inquietud de que esto podría suceder antes de las elecciones de Estados Unidos; y se puede crear un incidente artificial, con el cual se vería comprometido a Trump a tener que actuar de forma violenta, como lo hemos visto ya varias veces en el pasado reciente". Helga Zepp continúa diciendo: "Yo creo que sí hay peligro de guerra y que la situación se podría salir de control. Y si estudias la lógica de la guerra nuclear, la probabilidad de que la situación pueda llevar a una guerra nuclear general, es una cuestión absolutamente posible. Por lo tanto, la situación actual es muy peligrosa y exige un cambio total de actitud. El hecho de que gente dentro del gobierno de Trump, como Pompeo, Esper, Navarro, y demás, estén todos juntos metidos en esta campaña contra China, tiene que ser refrenado inmediatamente sino se quiere desatar una guerra global. Necesitamos la colaboración entre Estados Unidos y China en todos los ámbitos relevantes, en la economía, la pandemia, la situación de la salud mundial… Lo que está de por medio es supervivencia de la civilización como tal.

Se necesita un enfoque completamente diferente. La única manera en que se puede lograr esto es que tenemos que hacer que los gobiernos más prominentes del mundo, o al menos una buena representación de esos gobiernos, adopten el tipo de reorganización total. Se necesita un nuevo sistema de líneas de crédito barato a largo plazo para la industrialización de los países en desarrollo, para reindustrializar a Estados Unidos y a Europa, para cooperar con Rusia y China en el desarrollo de los países de África, Iberoamérica, del Caribe, de Asia, en especial, para superar la pobreza y la condición presente que permitió con la pandemia como causa se aplicaran medidas de confinamiento que arrasaron con la economía, en especial en llamado Tercer Mundo. Es por eso que la prioridad estratégica más apremiante es la realización de una reunión cumbre de los mandatarios de los 5 países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, para discutir las soluciones a los problemas comunes de la humanidad en un marco de cooperación conjunta que es imprescindible



Esta nota ha sido leída aproximadamente 931 veces.



Alejandro López González

Ingeniero Electricista en la Universidad del Zulia. Trabajó como investigador y como Analista de Mercados. Fue miembro de la mesa técnica de construcción del Plan Nacional de Formación (PNF) en Electricidad del Ministerio del PP Para la Educación Universitaria y representante de la Universidad Bolivariana de Trabajadores "Jesús Rivero". Actualmente se dedica a la investigación de temas socioeconómicos y geopolíticos del petróleo y las energías alternativas.

 ae.lopez.gonzalez@gmail.com      @aleslogo

Visite el perfil de Alejandro López González para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: