Bienvenida la Zona Económica Especial a Nueva Esparta

Hagamos un breve repaso por la historia de nuestra Esparta tropical: asentamiento de la tribu Guaiquerí de los indios Caribes, quienes poblaron las islas originariamente dedicándose a la pesca, la agricultura, la navegación y el trueque con otras tribus de tierra firme (primeros vestigios de producción y comercio). Estos incipientes, pero sumamente importantes desarrollos iniciales de actividades económicas, dan cuenta de la voluntad de avance y desarrollo de los pueblos indígenas.

Sin entrar de lleno en las etapas o épocas del progreso y sus estadios, es claro que a su ritmo avanzaban y eventualmente habrían podido llegar a una etapa de civilización en estadio temprano por su cuenta, de no haber sido por la conquista.

Con la colonia y la entrada de los españoles, llegó la ambición y el saqueo, excesos de "la civilización"; no en vano una de sus primeras poblaciones en la isla de Cubagua en 1500, fue convertida en Ciudad, desde 1528 la Nueva Cádiz, que no rendía cuentas a la Española sino que comerciaba con la Corona de Castilla directamente, ofrece un primer indicio de la necesidad de una categoría especial para nuestras tierras. La hoy extinta Nueva Cádiz, estuvo sustentada por la explotación perlífera. Sin embargo, el extractivismo desmedido arruinó los ostrales y la pequeña ciudad fue abandonada cuando la actividad perlífera dejó de ser rentable. ¡Y eso que estaba basada en la esclavitud! El festín duró poco más de 40 años.

Durante los tiempos de la gesta independentista, hasta moneda propia fue acuñada para la Provincia de Margarita, del Maravedí margariteño pocos ejemplares quedan, algunos en la colección numismática del BCV y otros en colecciones privadas. Su uso al parecer no llegó a extenderse, debido a lo convulso de la época. Pero indiscutiblemente marcan una declaración de intenciones, si tomamos en cuenta la breve declaratoria de Puerto Franco de 1864.

Ya en tiempos más recientes, se comienza a promover por las primeras décadas del siglo XX en tiempos del Gral. Juan Vicente Gómez, la necesidad de un Puerto Libre para Margarita, en 1966 se creó la Zona Franca de Margarita, y luego en 1971 el Régimen de Puerto Libre, que fue posteriormente reformado con la Ley del Puerto Libre del Estado Nueva Esparta, publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 37.006 del 03 de agosto del año 2.000 y que se mantiene vigente hasta nuestros días.

Significando un movimiento turístico importante sobre todo en la última década del siglo XX y la primera del XXI, pero lamentablemente por allá por el 2010 ya comenzaba a dar señales de una necesidad evolutiva, y se mostraba carente de sentido productivo, enfocado exclusivamente en el aspecto de importación comercial y de rebote en un turismo de resorts, fue la primera víctima tanto de la crisis económica que afectó la disponibilidad de divisas, como de la pandemia que limitó el turismo durante más de 1 año. Y durante años fue señalado por diversos autores e intelectuales, de ser victimario del Patrimonio Cultural y la Cultura Margariteña, así como de haber servido de muy poco al margariteño nativo.

Posteriormente en el año 2018 fueron creadas una especie de Zonas Económicas Especiales por decreto presidencial, conocidas como "Zonas Petro", entre ellas, la de Margarita, que no tuvo mayor utilidad en lo práctico, limitándose a una exención tributaria para promover un desarrollo de la actividad de la minería digital y las finanzas tecnológicas, así como una facilidad para que las empresas de la isla utilizaran las criptomonedas en su día a día. Lejos de esto que ciertamente se vio en varios comercios con un alcance discutible según el sector, lamentablemente fue muy poco lo que la Zona Petro pudo aportar al desarrollo insular. Pero no por falta de potencial, pudiendo señalar como causas de su inoperancia, que adolecía de una figura institucional clara, un plan de desarrollo, ruedas de negocios, promoción y educación, en fin, de una direccionalidad que la llevara a buen puerto.

Para resumir, el objetivo de este breve repaso histórico, no es detenernos en los errores y carencias del pasado, sino dejar constancia del carácter especial que tiene nuestro estado y que derivan de su condición de insularidad. Un puerto "enclavado frente al mar". En una posición geográfica privilegiada que las épocas y vaivenes de la historia nos señalan una y otra vez, desde distintas posiciones y hasta con encontrados intereses, como Especial.

Bastante historia hay aquí. 2023 cerró con una Ley Orgánica de Zonas Económicas Especiales y enmarcada en ella, la debutante Ley de la Zona Económica Especial de Nueva Esparta, un clamor en el que coincidía parte del sector público y privado de nuestro estado. El momento ha llegado.

Damos la bienvenida a la Autoridad Única de la Zona Económica Especial, el Dr. Samir Al-Attrach, quien viene de desempeñar funciones del más alto nivel diplomático y a quien deseamos el mayor de los éxitos en su desempeño, por el bienestar de nuestros pueblos. De inmediato comenzamos a ver el fruto de sus primeras gestiones.

Para la ley aprobada, para él y para el Presidente Nicolás Maduro, pedimos la bendición de nuestra Virgen del Valle, para que se nutran de las experiencias previas con amplitud de criterio, interpreten sabiamente las necesidades del presente y se pueda construir creativa e inclusivamente un futuro seguro para nuestros hijos e hijas.

Abg. 

@paramaconic



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Paramaconi Castillo Castillo


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