Las perlas de Luckert

Gordito el cura, rosadito, con su pelito peinado a lo nazi, bien vestido, tronco de anillo de oro, manejado impecablemente por este saltimbanqui denominado del Ratón Miguelito, hoy en la mañana soltó unas hermosas (para los disociados) perlas en el programa “ La entrevista”.

Vamos con la primera:

“Los curas de parroquia deben ponerse a la cabeza de los venezolanos e impedir que se ponga en práctica el curriculo escolar”

Creo que el diabólico sacerdote no visita las parroquias populares, no conoce la participación del pueblo con sus sacerdotes, esos de sotanas roídas y zapatos desgastados, que hacen milagros y no divinos para sobrevivir, que comen una vez al día y no usan carros para subir los cerros. Que no trabajan en los lujosos colegios y universidades católicas, cuyo único fin es mantener económicamente a la jerarquía de la iglesia que Ud representa.

La segunda

“Yo no paso por la plaza Bolívar porque esta llenas de choros, de esos choros chavistas, una mujer me insulto con groserías y tuve que mandarla a lavarse la boca”

Esta es la idea generalizada, con pocas excepciones, que tiene la jerarquía católica venezolana de ver al pueblo,  llano, sano, limpio de espíritu, inocente que cree en esta posibilidad de vida denominada revolución bolivariana. A el le gustaba la plaza Bolívar de la cuarta república, aquella en que la policía determinaba quien podía estar en la plaza y quien no, que sacaban a tirones a un ciudadano que para ellos estaba mal vestido. Testigo soy de la detención de unas indígenas que se atrevieron a sentarse a los pies de la imagen para amamantar a sus bebes y descansar.

En cuanto a las groserías de la dama, el pueblo limpio expresa sus sentimientos e impotencia con las palabras que merece el interlocutor y quien tiene que lavarse no la boca sino esa masa de excremento que tiene por sesos es Ud, señor Luckert.

La tercera

“Yo si soy bolivariano,”

Si, pero no de Simón Bolívar, sino al bolívar, ese a cuatro treinta, hoy también traicionado por este cura indigno pues prefiere el amor a los dolarcillos, esos de la USAID, él si es bolivariano, de esos que habían castrado a Bolívar, que solo conocían a Bolívar como un cuadro guindado en la pared, de esos que sacaron el 12 de abril el cuadro de Bolívar en el salón de Miraflores y lo depositaron en un baño, asustados de la imagen del Insigne Libertador e incapaces de mirarlo para no sonrojarse de vergüenza.

La cuarta.

“El chivo recula para tomar impulso”

Si es verdad, y estamos reculando y tomaremos mas impulso, ese es miedo que Ud tiene Monseñor, miedo a que el pueblo se eduque, miedo a que exija sus derechos, miedo a que sus vírgenes dejen de ser solicitadas en busca de cura milagrosa, porque ahora se busca la cura ya no a los pies de una imagen de alambre y greda sino en los servicios médicos de la Misión de Barrio Adentro.

Somos muchos los “choros”, para su dolor, que estamos creciendo, que estamos multiplicándonos por toda América, choros con diferentes nombres, “descamisados” en Argentina, “roto” en Chile, “cholo” en Perú, etc. Que estamos cansados de la explotación, que deseamos un mundo mejor señor Luckert, que vivimos acomodando las latas de zinc de nuestra barraca para evitar la lluvia, que guindamos en una perrera para asistir al trabajo, que trabajan por un sueldo insuficiente como servicio domestico como sus chóferes y domesticas en su lujosa residencia, pero que estamos convencidos que el final del oscuro túnel esta cerca, que el día de mañana será mas claro que el de hoy, que llegaremos a tener una vivienda limpia, colegios y universidades populares y sobre todo que creemos en Chávez.

Y la ultima

“Mi sobrina cogió un medico cubano y se lo llevo para Miami, lo invitare para que asista a tu programa”

Los gustos de su sobrina creo que les puede interesar a la teleaudiencia disociada de ese canal, en cuanto a su medico puede dejarlo en Mayami, ya es bastante con los gusanos criollos que tenemos en el país.

Jesús predicó con humildad, no uso títulos, nació en un pesebre, enseñó con sabiduría, y  también látigo en mano saco del templo a los mercaderes diciendo  "no hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado”  también vaticino Jesús, “la ruina de ese espléndido edificio (el templo) del cual no quedará piedra sobre piedra” se refería y este es mi pensamiento a la disolución a esa iglesia corrupta que Ud representa, renaciendo una iglesia justa, humanista, con los principios descritos en la  Teología de la Liberación, le recomiendo leer los libros de los sacerdotes Gustavo Gutiérrez Merino, (peruano), y Leonardo Boff (brasileño). La Teología de la Liberación intenta responder a la cuestión que los cristianos de América Latina se plantean “cómo ser cristiano en un continente oprimido. ¿Cómo cantar al Señor en una tierra extraña? ¿Cómo conseguir que nuestra fe no sea alienante sino liberadora?

Algún día cercano veremos nacer esta iglesia, la primera señal es la elección del obispo Fernando Lugo como presidente de Paraguay y cuyas primeras palabras fueron  “Sigo soñando con la patria grande, con una Latinoamérica integrada, sin fronteras",  "Una patria grande que sea respetada en el contexto internacional. Y sueño con un Paraguay respetado por las demás naciones", ¡este sí es bolivariano!, ¡aprenda!

Buenos días.

 

bracamontealva@hotmail.com


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Luis German Bracamonte


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