Chúo Torrealba ¿Es hombre masa, polo magnético, o el autista de la MUD?

Hoy jueves 06 de noviembre, al medio día, Vladimir Villegas, en su programa por Globovisión tuvo de entrevistado a un personaje cuyo nombre no recuerdo. En verdad, más que no recordar, no sé quién es, su nombre nada me dijo y por eso se borró de mi memoria. Además, sintonicé el programa ya al final, cuando el entrevistador le preguntaba su opinión sobre el papel que se esperaba de Chúo Torrealba al frente de la MUD.

El entrevistado se limitó a repetir lo que otros han dicho; lo que José Vicente Rangel, con anterioridad dijo. Que factores de la MUD han concebido que siendo el susodicho personaje procedente del MAS y habiendo sido conductor de un programa de Globovisión que sondeaba sobre los problemas de las comunidades, él es como el hombre ideal para darle a la Mesa de la Unidad, ese maquillaje o tufo pueblerino que no tiene. Lo malo es que según el propio José Vicente, según leí en una de sus columnas, dicho programa pese sus objetivos y propósitos, estuvo siempre muy mal en lo que respecta a eso que llaman el “rating”. O para decirlo de otra manera, lo que más falta le hizo fue justamente pueblo.

A propósito, el Chúo está como en un invernadero, como si le prepararan para sacarlo de repente, para una sorpresa contundente o como cuando se baja la virgen del altar. ¿Por qué estará, más que oculto, callado? Me recuerda aquel boxeador que sólo intentaba pasar los golpes de su adversario y así se mantuvo hasta al final. Entretanto se desarrollaba la pelea y eran pocos los golpes que pasaba y muchos los que recibía, el público le gritaba: ¡Saca la derecha! ¡Mueve la izquierda! A lo que él siempre respondía: ¡Déjenlo que se canse! Al sonar el campanazo final, el cansado y estropeado en exceso fue él de tanto llevar piña.

Pero hay otro asunto que pareciera contradecir la idea de hacer de Torrealba el hombre masa o polo magnético, para atraer hacia la MUD y sus candidatos, el favor de las multitudes de pobres que en su gran mayoría votan por Chávez y que ante éste, como dice Oscar Schmell, tienen una actitud o una relación amorosa y muy emocional, aun después de muerto. La contradicción está en una información también dada por José Vicente, según la cual, Torrealba no es sino un Coordinador a quien le está vedado hablar en nombre de la MUD. Lo que parece ser cierto, pues desde que le nombraron para el cargo, con bozal y todo, no ha abierto la boca para nada. Quizás lo haya intentado. ¿Pero cómo hace embozalado?

¿Si se espera que Chúo sea como esos poderosos imanes, capaces de atraer con más fuerza que el chavismo, aparte de sus debilidades, de las cuales no hemos hablado ni diremos mucho porque poco sabemos de él, lo que ya es una debilidad, por qué le prohíben hablar como adalid de la MUD? ¿Cómo emocionar o mejor, como romper el hechizo de Chávez logrado con la palabra, el verbo, si se mantiene mudo?

La pregunta anterior envuelve la idea que eso es un invento que nadie cree, ni siquiera quienes acordaron ponerle donde ahora está. Sencillo, si eso creyeran, lo estarían llevando de arriba para abajo, metiéndolo en los barrios y en donde se reúna el pueblo para que al abrir la boca, como aquella cosa mágica que se llamó Hugo Chávez, empezara a embelesar a todo el mundo y enfilándolo hacia el palacio de la MUD. Porque supongo que quienes esa organización forman no se reúnen en una simple casa de partido donde proliferan las incomodidades y los importunos.

¿Pero si Torrealba tiene esa magia, figura “populachera”, como dice una gaita zuliana, talento para manejar como las grandes figuras del toreo los extraños derrotes de quienes forman la MUD, que embisten unos a otros por detrás, delante y por los lados, sin pararse en hueso alguno, por qué se mantuvo ese secreto tanto tiempo guardado, como si fuese “Juancito el caminador”? ¿Por qué todavía le esconden como extraña diadema? ¿Por qué le han vuelto un autista?

No creo que ellos crean que Chúo Torrealba es algo así como un showman, salido de Globovisión y con una personalidad magnética, vocalista como una hermosa sirena, como el trompetista de Hammelin, que al salir a la calle, pasar por la urbanizaciones populares de la GMVV, Tricolor, los mercados públicos, los cerros de allá arriba donde se llega en los modernos y hermosos funiculares que instaló Chávez, la gente como robotizada dejará todo lo que esté haciendo y siga entusiasta tras del Chúo.

No creo en nada de eso. Salvo que al poner allí a un personaje como él, procedan como quien adorna la casa de manera modesta para engatusar ilusos, disfrazar el negocio o disimular lo mal habido. Pero lo que pareciera cierto, es que en el fondo, eso de poner un personaje a quien le retiran el derecho de palabra –lo que mucho dice- y sólo le conceden la facultad de convocar, como si fuese un amanuense, amo de llaves o simple secretario, para aliviar las contradicciones y contener las apetencias de quien ocupe el cargo de ahora en adelante; Ramón Guillermo Aveledo, quiso volverse un competidor de quienes se creen con el derecho de ser o poner candidatos presidenciales de la oposición. A estos, ya les es demasiada la carga que ponen los gringos en ese asunto, derivado de ser quienes aportan los reales y cuanta cosa crean que haga falta; incluyendo las órdenes acerca de lo que los “dirigentes” de la MUD, deben hacer.

Esa explicación según la cual el Chúo es el hombre masa o el polo magnético, es un cuento caza bobos.


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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

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