Batas Blancas Antillanas

“Barrio Adentro. Me parece que no había nombre más adecuado para ese plan, Barrio Adentro, así como llano adentro, barrio adentro hasta las gargantas de los barrios, hasta los recovecos más profundos de la montaña, hasta el último ranchito allá arriba, hasta allá llega la mano de este gobierno revolucionario. Y para ello pedimos el apoyo desde el comienzo del gobierno cubano. La medicina cubana ha logrado éxitos allí donde han fracasado mil empeños en este continente. La medicina cubana tiene el reconocimiento universal como una de las más avanzadas no sólo en este continente sino en el mundo, y ellos nos están ayudando y tenemos que agradecerlo. Bueno digan ustedes lo que les dé la gana, y nosotros seguiremos Barrio Adentro y no nos detendremos por nada, porque este es un compromiso de vida, darle vida al moribundo y libertad a todos dijo Bolívar “por encima de la misma vida”.
Hugo Chávez. Aló Presidente Nro. 155 6 / 6 / 2003. Capilla de la Alcaldía del Municipio Libertador

Son las 7:30 am y Rosa Ibarra baja las escaleras apresuradas de la UD 4 de Caricuao para ir a su terapia con Yunier Fernández (técnico fisioterapeuta perteneciente a la misión Cuba / Venezuela desde el año 2015) quien atiende a Rosa; desde hace tres meses por una fractura en el brazo izquierdo en la Sala de Rehabilitación Integral (SRI) obteniendo positivos resultados, sin pagar ni un bolívar.

Pedro Castillo, anoche no pudo conciliar el sueño, el dolor de muela que tenía era intenso. Su mujer le recomienda acercarse a primera hora a la consulta con los cubanos del módulo de atención primaria ubicado a dos cuadras de su casa. Entre el temor de perder otra muela más duda ir, pero confía en Reinaldo González joven odontólogo (dos años en misión), dejando que haga su trabajo. En cuestión de horas regresa a su hogar: “Chamo, me salvaste la vida, un tratamiento de conducto seria impagable…” expresa Castillo a González, como forma de agradecimiento al salir de la consulta en su populosa parroquia 23 de Enero.

“Pon tus manos José Gregorio en las de la doctor Tatiana…sé que saldré bien de esta operación” susurra Nazaret López, mientras un equipo de especialista la trasladan al quirófano, para una operación ambulatoria. Tras la hora de operación, una sonrisa en los labios espera a Nazaret para darle las recomendaciones de cuidados post operatorio que debe cumplir en casa.

Tatiana García, lleva tres años trabajando en la Clínica Popular de Catia, ya concluye la misión y regresará a Cuba junto a su hijo de 9 años, donde por fin podrá cosechar lo sembrado durante estos años.

Todas estas historias tienen elementos en común, muchas se van entretejiendo desde un proyecto político que el Presidente Hugo Chávez implementó a través de la Misión Barrio Adentro desde el año 2003 cuyo objetivo “garantizar el acceso pleno a servicios de salud integrales y de calidad, para dar respuesta a las necesidades sociales de la población, especialmente la excluida, bajo los principios de equidad, universalidad y justicia” i y otras con la finalidad de poder ayudar a sus familias ganando algo de dinero mientras ejerce la profesión que por años se han preparado.

No hay que desconocer los innumerables servicios de calidad y buena atención que hemos tenido como venezolanos a través de este programa social, donde las clases más desposeídas e ignorada en décadas anteriores son las más favorecidas.
Obteniendo logros significativos desde su creación hasta la fecha, entre ellos destacan:

Ambulatorios levantados en lugares prácticamente inaccesibles que por su ubicación se encuentran lejos de hospitales.

Más de 600 centros diagnósticos integrales y 600 salas de rehabilitación

Centro especializados como el Hospital Cardiológico Infantil en Caracas.

Construcción de 15 hospitales en los Miranda, Anzoátegui, Aragua, Barinas, Mérida, Apure, Cojedes, Guárico, Carabobo, Zulia, en el Distrito Capital y en Bolívar, con especialidades como cardiología para adultos, oncología, oftalmología, urología, ortopedia, entre otras.

Se ha atendido más de 2 millones 464 mil personas desde su implementación.

No hay duda de que las clínicas (en el 2015 había 7,287) han salvado vidas. La Organización Mundial de la Salud, entre otros, ha elogiado el programa por ayudar a reducir la mortalidad infantil, y el presidente Nicolás Maduro, ha reconocido que los médicos cubanos han salvado más de 1.4 millones de vidas desde que el programa comenzó a funcionar.

Actualmente, en Venezuela hay unos 28,000 trabajadores de la salud distribuidos en los diferentes módulos de atención primaria, Centro de Diagnóstico Integral, Salas de Rehabilitación, Clínicas Populares…a lo largo y ancho del país.

Pero, ¿Cómo es la vida en Venezuela de estos servidores públicos? ¿Cuál es el precio que deben pagar? ¿Servicio, trabajo o explotación?

Tal vez para García, Fernández y González el costo ha sido alto. No dudan que al poner en práctica la máxima humanista de dar todo por el todo, sanar y atender como si estuvieras con tu madre o padre, les llena de satisfacción personal y profesional. Pero…abramos el velo y miremos más allá.

Del ideal a la realidad.
Numerosas son las expectativas que tiene un profesional de la salud al salir de Cuba, entre la aventura de conocer un nuevo país, poner en práctica lo aprendido y ahorrar un dinero, se vienen a nuestro país. Para los que tuvieron la suerte de llegar hace cinco, diez o doce años atrás las condiciones eran otras, “época de las vacas gordas”…las misma que hoy están enflaquecidas de manera dramática por distintos factores: guarimbas, confrontaciones, sanciones, corrupción, inflación, bloqueo, guerra de IV generación, guerra económica, inseguridad, el apocalipsis en pleno. Situación que a todos nos afecta.

En un panorama así “cualquiera” huye por la derecha para no sucumbir en el intento. Pero otros deciden quedarse y echarle pichón pese a la realidad. Quizás con la promesa de que al regresar a la Perla del Caribe, podrá tener en su cuenta la recompensa al esfuerzo realizado por tres años. “Cerca de 250 dólares mensuales el gobierno cubano deposita en una cuenta congelada que al finalizar los tres años que dura la misión aquí en Venezuela, suman 9,000 dólares. Si el profesional tiene “una conducta adecuada y cumplió con su deber” puede retirar ese dinero al volver a la isla. En caso de que regrese antes del período establecido o le sea derogada su misión (por desertar) pierde todo ese dinero”.

Sometidos a largas jornadas de trabajo que superan lo establecido en la ley del trabajo y con una paga de salario mínimo sin cesta tique ni claps para cubrir necesidades de alimentación, higiene, transporte…ivse pone cuesta arriba el panorama. “Muchas veces comemos pasta sola o arroz durante varios días…algunos colegas se ha visto en la necesidad de cazar higuanas para tener algo de proteínas, si nos invitan a comer ustedes (los venezolanos) no podemos salir, tenemos prohibido salir después de las seis de la tarde, además que las amistades con los nacionales son catalogadas como Relaciones Desmedidas, siempre nos llaman y siguen para saber dónde y con quién estamos…en cada misión hay una persona que se llama jurídico. Todo el mundo sabe que el jurídico es un agente de seguridad del Estado, que controla todo, que acusa, que tiene derecho a revisar tus documentos privados, tu teléfono, todo” Pérez C .

Las faltas son sancionadas con penas que van desde amonestaciones y la confiscación de un porcentaje de su exiguo salario en Cuba hasta la expulsión de la misión y el retorno inmediato a la isla, según el reglamento disciplinario. No obstante para quien abandona la misión pierde el dinero depositado y tiene prohibido volver a Cuba en ocho años.

Muchas veces viven en condiciones de hacinamiento 16 personas con cuartos de pocos metros dos literas para cuatro, baño, salita, cocina en el mejor de los casos.

Algunos han soportado ofensas, gritos y piedras por parte de quienes consideran que están robando el petróleo a Venezuela y se han dejado envenenar por la cadena de odio y rencor hacía este pueblo hermano.
Cualquiera diría que lo descrito por los testimonios obedece a un grupo de gente que quiere dejar mal el gobierno venezolano y cubano, su doble moral o quizás elevar a semidioses o héroes anónimos a los médicos…puede ser todas las anteriores o ninguna. Lo cierto, es que siendo profundamente humanista y con una clara formación de izquierda he sido testigo de muchos de los testimonios aquí recogidos, sería por mi parte una clara falta de compromiso y autenticidad quedarme mirando desde la otra acera lo que sucede.

Más allá de los distintos informes y reportajes que argumentan que Cuba tiene el negocio redondo con la exportación de cerebros al servicio de otros países de Sur América, África o Europa, nos toca desde este lado mirar con lupa, las condiciones de vida de estos profesionales. Servicio y entrega por explotación y supervivencia? El socialismo, comienza por garantizar las condiciones de vida para todos, los que hacemos vida en este país. Maslow lo decía en su famosa pirámide. Cubrir las necesidades básicas las fisiológicas para seguir avanzando en las más elevadas hasta llegar a la autorrealización.

Presidente Maduro, Dr. Luís Salerfí López Chejade; tome cartas en el asunto, no siga permitiendo que la gente que apuesta al fracaso de este proceso iniciado hace 18 años, tengan más argumentos para desestabilizar todo lo alcanzado. Ojalá se sigan generando día tras días muchas más historias de vida como las de Rosa, Pedro y Nazaret…

anailideperegrina@gmail.com


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