13 de septiembre de 2022.- El primer ministro de Haití, Ariel Henry, informó sobre una nueva subida en los precios de los combustibles. El anuncio desató la ira de cientos de personas que desde hace semanas han vuelto a protestar por el empeoramiento de las condiciones de vida, incluida la economía y el aumento de la violencia, por lo que exigen la renuncia del líder político.
Los habitantes recibieron la noticia en un discurso emitido en la madrugada del 12 de septiembre, donde Henry informó que habrá un nuevo aumento en los precios de los combustibles.
La nación ya enfrenta una escasez de los carburantes desde hace al menos tres meses, lo que ha elevado su precio y a su vez el del transporte público y los productos de primera necesidad.
En el mercado informal, el galón se vende hasta por alrededor de 16 dólares.
Sin embargo, el líder del Gobierno señaló que su Administración deberá ajustar el costo, con la esperanza de que "en un tiempo no muy lejano deberíamos volver a encontrar combustible con regularidad", indicó.
En su intervención, Henry señaló que el Estado invierte alrededor de 427 millones de dólares en la subvención de los inflamables. Sin embargo, la medida no ha logrado socavar su insolvencia ni el elevado costo.
El anuncio llega pese a que desde hace meses los ciudadanos protestan por el empeoramiento en sus condiciones de vida que se agudizan por la inflación vertiginosa que ha llegado hasta al 30%, la falta de gasolina y la violencia de las pandillas.
En los últimos días, las protestas han vuelto a tomarse las calles y los haitianos exigen la dimisión del primer ministro, quien asumió como la máxima autoridad en el país tras el magnicidio del presidente Jovenel Moïse, en julio de 2021.
Ante el grave panorama, el premier también aprovechó su discurso para pedir ayuda internacional para combatir la violencia de las pandillas en el territorio haitiano, fortalecer la policía, combatir la corrupción y mejorar la economía.
Entretanto, la violencia relacionada con pandillas y los secuestros se han disparado y un número creciente de haitianos huye del país. Una travesía en la que decenas de personas han muerto en los últimos meses por el hundimiento de embarcaciones de contrabando inadecuadas y sobrecargadas.