Bukele seguirá gobernando; a la basura los expresidentes asesinos Aznar, Fox, Calderón, Gaviria, Macri

1. Debe apoyarse, sin duda, de manera absoluta, al gobernante que demuestre de manera clara que lucha por la igualdad económica y política de los pueblos; ello, para que permanezca en el gobierno los años, el tiempo necesario, aunque griten los asesinos. También tienen que apoyar los pueblos, (luchar con todas sus fuerzas), contra los gobiernos que están con las minorías, con los ricos, hasta ser derrocados en el menor tiempo posible. No es un asunto de leyes constitucionales; las leyes o los acuerdos se van trasformando cada día obedeciendo a las necesidades de los pueblos; no es asunto de abogados o de llamadas "instituciones de justicia".

2. Jamás debe olvidarse que las constituciones y leyes, en todos los países, las hicieron las clases dominantes contra los trabajadores, para favorecer sus intereses. Todos los gobiernos cobardes o traidores, al respetar esas leyes y a los funcionarios que las aplican, buscan congraciarse con las clases dominantes. Si el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha trabajado en beneficio de los trabajadores, tiene el apoyo y quiere reelegirse "democráticamente" o con otro método, no debe respetar ningún obstáculo. Lo único que debe demostrar con movilizaciones, es el apoyo del 90 por ciento de los salvadoreños, las demás legalidades son tonterías o bobadas.

3. Aplaudí a Bukele, lleno de contento, escribiendo tres artículos de apoyo y aplauso cuando me enteré que había cesado a magistrados y jueces corruptos, así como a funcionarios ladrones; cuando provocó con ello que la embajadora yanqui lo insultara y renunciara, así como que el gobierno de EEUU, lo condenara. Escribí que esto lo debió hacer en México el presidente López Obrador, sin embargo, prefirió esperar hasta que le pinchen las nalgas porque él sí se llena la boca –como todos los políticos- hablando del respeto irrestricto de la constitución: obra sagrada que los gobiernos multimillonarios impusieron en México.

4. Desde entonces decidí seguir al gobierno de Bukele, quien preside una pequeña población de 6.5 millones de habitantes. Incluso protesté contra el salvajismo que aplicó su gobierno reprimiendo a los jóvenes desempleados y hambrientos, las "Maras salvatruchas" - "asaltantes y ladrones", aunque nunca superiores a los desfalcos de los políticos. Los malditos medios de información silencian todo lo de Bukele, aunque no han dejado de criticarle su política económica dependiente del Vidcon, que aun no entiendo, pero "entre comillas", me gusta porque es una competencia con el patrón dólar yanqui, que debemos desaparecer.

5. Fue en junio de 2019 –seis meses después de AMLO- cuando Bukele tomó el gobierno de El Salvador. A los seis meses pensé: con sus maravillosas acciones y su antimperialismo, se convertiría en el líder indiscutible de América, sustituyendo a Fidel Castro. Estoy seguro de que los EEUU impusieron a los medios de información mundial no publicar sobre Bukele, pero también este necesita por lo menos una veintena de inteligentes asesores que ayuden a romper el cerco del silencio. De todas maneras, también Bukele debe radicalizarse más haciendo algunas expropiaciones de empresas y declaraciones anticapitalistas.



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Pedro Echeverría


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