El Gobierno de El Salvador un Peligro para la “Paz Mundial”

Mientras el mundo se bate entre los efectos económicos, sociales y políticos causados por la Covid-19, en un contexto internacional construido con un andamiaje institucional mundial creado para el siglo XX, como si el pasado es el presente y nos sobrepasará hasta el futuro, da la impresión que es un determinismo histórico-contemporáneo. Las relaciones internacionales en cualquiera de sus dimensiones, políticas, diplomáticas, financieras, económicas, geo estratégicas, militares, etc., fueron diseñados, fundamentados y ejecutados por los países del hemisferio Norte en su beneficio, y obviamente en perjuicio de los países pobres, que los condenan al subdesarrollo.

No obstante, los abanderados del respeto a los derechos humanos, libertad, progreso, justicia, democracia son países ricos, sin embargo, esos postulados y principios son válidos en sus respectivos territorios, y para que funcionen se basan precisamente en la violación a los derechos humanos, subdesarrollo, injusticia en los países del Tercer Mundo. Las instituciones que garantizan esta situación del viejo orden, en el nuevo milenio son la Organización de las Naciones Unidas –ONU-, Fondo Monetario Internacional –FMI-, Banco Mundial –BM-, Organización del Tratado del Atlántico Norte –OTAN-, Organización de Estados Americanos –OEA-, entre otras.

Estamos ante un colonialismo de nuevo tipo, en donde, los países del Norte, en ciertos casos se apropian indebidamente de los recursos naturales y minerales, igualmente de la población como mano de obra barata y desechable, en otras palabras, son los pobres lo que oxigenan la opulencia del Norte; mientras en el Sur existan gobiernos aparentemente democráticos, narco gobiernos, autoritarismos y dictaduras, es altamente rentable al establishment diseñado por los de arriba, porque se les permitirá o se les tolerará la depredación de los países subdesarrollados en nombre del progreso y la prosperidad.

Esa es una breve y simplista explicación del por qué países del Tercer Mundo que son ricos en recursos naturales y minerales sobreviven en la extrema pobreza, porque tienen gobiernos corruptos, y les permiten a las transnacionales realizar saqueo sistemático de sus riquezas, con el agravante, que ni siquiera los impuestos que deberían tributar pagan. El problema para el status quo imperial surge, cuando los gobiernos no permiten el saqueo de sus países, por ejemplo, Iraq, Afganistán, Libia, Venezuela, Siria, etc. Entonces, con el camuflaje burdo o pretexto absurdo, de instaurar la democracia, intervienen militarmente a estos países, los sabotean o les imponen embargos económicos.

Esta situación, también se puede ejemplificar en Centroamérica, con el caso del narco gobierno de Honduras del presidente Juan Orlando Hernández Alvarado, en ese país era consuetudinario que se asesinaran a periodistas y ecologistas, sin embargo, parte de la comunidad internacional se mostró pasiva o indiferente, mejor dicho tolerante. Caso contrario, con el gobierno de El Salvador, que ha sido calificado injustamente como dictadura y gobierno corrupto, cuyo presidente Nayib Bukele y vicepresidente Félix Ulloa, inauguraron un gobierno democrático que jamás había existido en este país centroamericano, Bukele-Ulloa iniciaron la democratización y modernización de las instituciones públicas, atacaron la corrupción y la delincuencia, de igual forma, recuperaron la soberanía, autodeterminación e independencia.

Las medidas jurídicas-administrativas contra la corrupción instaurada por los gobiernos de las últimas tres décadas de los partidos ARENA-FMLN, poner en primer lugar al ciudadano y no a la empresa en las políticas públicas y gobernanzas, adoptar el Bitcoin como moneda corriente, construcción de la Bitcoin City, respeto a los derechos de la gente, etc. El Salvador se convierte en un peligro a los intereses imperialistas y colonialistas, de cómo hacer una revolución pacífica, sin muertos ni heridos, este ejemplo de recuperar la dignidad como Estado, nación y pueblo, puede ser replicado en otros países de América Latina o del mundo.

En vista de que, no se puede hacer un golpe de Estado contra el gobierno salvadoreño, porque tiene el apoyo de más del 70 por ciento de la población, entonces, las fuerzas imperiales, a través de sus mercenarios nacionales, tratan de hacer parecer que el gobierno Bukele-Ulloa como corrupto y dictatorial, y deciden financiar millonariamente manifestaciones y lobbies en el extranjero, para desprestigiarlo nacional e internacionalmente.

 

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