El asalto al Cuartel Moncada: una herejía revolucionaria

El asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, un 26 de Julio de 1953, en plena tiranía batistiana, tiene el carácter de una heroica herejía que subvirtió el conservadurismo y el dogmatismo predominante en las izquierdas continentales de aquellos tiempos.

Sus protagonistas, con Fidel al mando, tuvieron el extraordinario valor de atreverse a consumar una hazaña a riesgo de ser derrotados militarmente, para inmediatamente después transformar el revés militar en victoria política.

Esa audaz acción tuvo el valor de vencer el miedo colectivo impuesto por el terror de la dictadura batistiana. El inmenso valor de una herejía política consistente, no solo en asumir la lucha armada en situaciones revolucionarias clásicas o insurreccionales, sino también como intrépido accionar capaz estremecer la tiranía y desatar procesos redentores inéditos.

· Cuatro oleadas en un largo ciclo de luchas trascendentes.

Ese acontecimiento ejemplar abrió un largo ciclo revolucionario en Cuba y en nuestra América, ciclo que todavía perdura. Un ciclo en el que han desplegado cuatro oleadas de cambios en medio de una dialéctica sumamente intensa y contradictoria: reforma contra-reforma y revolución contrarrevolución.

La primera tuvo como epicentro Cuba y el Caribe (victoria del movimiento guerrillero el primero de enero en Cuba…revolución de abril del 65 en República Dominicana, bloqueada por la invasión militar estadounidense), con importantes ondas expansivas en Venezuela, Panamá, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia…

La segunda emerge en el Cono Sur a raíz del triunfo de la Unidad Popular en Chile con ascenso de los movimientos contestatarios en los países vecinos aplastados posteriormente por las dictaduras militares.

La tercera se despliega en el istmo centroamericano a partir del triunfo de la Revolución Sandinista y el surgimiento de los movimientos guerrilleros de El Salvador (FMLN), Honduras (Sinchoneros) y Guatemala URNG; sensiblemente afectada por el impacto depresivo del derrumbe del socialismo de Estado euro-soviético y la entronización de la unipolaridad a favor de EEUU; que sin embargo no logró revertir la Revolución Cubana, en otra aleccionadora demostración de su capacidad creativa, de su cubanía, de su vocación por la herejía y su firmeza para realizar nuevas hazañas.

La cuarta oleada se inicia con el levantamiento cívico-militar chavista en Venezuela, la insurgencia zapatista en México y, a continuación, la contundente victoria electoral del Comandante Chávez y el movimiento bolivariano. Su convergencia con la Cuba de Fidel, conquista imbatible de la Primera Ola, reabre el estancado proceso hacia la Segunda Independencia Continental con nuevas y sucesivas victorias en las luchas sociales y electorales, sobre todo en Suramérica y en Centroamérica.

Esta cuarta ola es la de mayor fuerza expansiva, la más diversas e irregular, la de mayor extensión continental y la de más larga duración. Con altibajos impactó –e impacta- intensamente a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Perú, Chile, Honduras, El Salvador, Mexico, Haití y Puerto Rico…en persistente brega entre autodeterminación y coloniaje,soberanía y subordinación.

· Otras hazañas y otras herejías de la Cuba de Fidel.

Al interior de Cuba, a la gran herejía histórica del Moncada -dínamo generador de este largo Ciclo- le han sucedido múltiples hazañas cruzadas por la audacia, la firmeza y la creatividad revolucionaria: el desembarco del Granma, la Guerra de Guerrillas en Sierra Maestra, la huelga general, la toma de Santa Clara (con el Che y Camilo al frente), la entrada triunfal de Fidel a la Habana, la derrota de la invasión mercenaria de Playa Girón, el desafío en ocasión de la crisis de los cohetes en octubre de 1962.

La reforma agraria, la reforma urbana, la siembra de socialismo, la lucha contra el racismo, el fin del analfabetismo y el patriarcado, el fin del negocio con la salud y la educación; salud, educación y deporte gratuitos para todos y todas; el fin de las enormes desigualdades sociales, los extraordinarios avances científicos y culturales, la larga resistencia al bloqueo y al terrorismo exportado por la CIA…

Pero además de estas hazañas, con mucho de herejía desafiante y de internacionalismo consecuente, hay que exaltar las expediciones libertarias a África, el respaldo militante de Cuba a los pueblos en lucha en Asia, África y América Latina y las brigadas internacionalistas de salud..

Emerge, además, en este impresionante recuento la determinación fidelista de no derrumbarse cuando otros, con mucho más poder, se derrumbaron, seguida esa decisión del duro periodo especial diseñado para sobrevivir con dignidad al embargo reforzado, primero por el impacto de la caída de la URSS y los socialismos de Estado de Europa Oriental, y luego por crueles disposiciones agregadas.

· Lo que nació aquel 26 perdura para triunfar.

Todo eso nació un 26 de Julio, 68 años atrás.

Nació y perdura con una dinámica dramáticamente confrontativa y difícil de aplastar, aun haciendo provecho del cruel y sádico estrangulamiento de EEUU en tiempos de COVID 19.

La autodeterminación ha tenido altos costos en medio de actual correlación de fuerza mundial y de la cercanía de Cuba al imperio opresor, pero son costos acompañados de un decoro capaz de generar nuevas creaciones; que su vez son motivos de orgullo y fungen de valiosas armas de defensa, como las vacunas Abdala y Soberana; únicas en Nuestra América hasta tanto no se gradúen con honores otros tres candidatos vacunales, todos cubanos.

Señal de que pese a todo, la Cuba de Fidel y de Martí cabalga hacia la liberación de la humanidad, como parte destacada de un bloque de Estados y pueblos en lucha contra un imperio cruel, voraz y destructor.

Señal de que sobrevivir para vencer no es quimera y de que la oscuridad de factura imperial es el actual reflejo de su decadencia, que anuncia el nuevo amanecer, si se le combate de verdad.

Gracias a Cuba y a su sacrificado y heroico pueblo por resistir sin doblarse.

Gracias por ese ejemplo estimulante.

Gracias sobre todo por seguir de pie.

Gracias a Fidel, Raúl, Camilo, Che, Vilma, Frank, Celia, Comandante Barba Roja, Haydee…

Gracias a sus continuadores.

Los pueblos del mundo, el nuestro también, les agradecen "palabras en acción y hechos que cantan".

Esta larga etapa de combates tiene una marca 26 que nos condena irremediablemente a luchar hasta la victoria, sin marcha atrás.



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Narciso Isa Conde


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