Reimpulsar la Unasur para poner la Patria Grande de pie

Esta semana el presidente Alberto Fernández en una entrevista remarcó la necesidad de “reconstituir la UNASUR para que cada pueblo latinomericano esté representado más allá de lo ideológico”. En línea con lo planteado, y a diez años del fallecimiento de Néstor Kirchner, deberíamos reflexionar dos elementos que contiene esta afirmación:

1) UNASUR no está disuelta, sólo no está funcionando

Según el artículo 24  de su Tratado Constituvo la denuncia de este instrumento requiere cumplir con varios procedimientos. Asimismo, el artículo 26 literal del Acuerdo Sede establece que la extinción de este organismo se realizará mediante la denuncia de todos los países del Tratado. En consecuencia, la UNASUR no está disuelta dado que hay algunos países que no lo han denunciado, y otros en los que el procedimiento efectuado carece de validez. Aquí encontramos los casos de Bolivia y Argentina. Para el primero, la denuncia fue presentada mediante el gobierno de facto de Jeanine Añez al que algunos de los países de la región (entre ellos Argentina) nunca reconocieron como legítimo.

En el caso de Argentina, nunca ha dejado de pertenecer a la UNASUR debido a que su salida del organismo no cumplió con los procedimientos legales establecidos. El entonces gobierno de Mauricio Macri, a través de la cancillería envió a Ecuador -país sede- la denuncia del Tratado Constitutivo. No obstante, esto constituye un serio antecedente de inconstitucionalidad. El art. 75 inciso 24 de la Constitución Nacional establece, en relación a los tratados de integración regional, que corresponde al Congreso denunciar los tratados referidos a ese inciso, lo que “exigirá la previa aprobación de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara”. En síntesis: Argentina ingresó a la UNASUR mediante la aprobación de la mayoría absoluta de ambas Cámaras. En consecuencia, el mecanismo de salida debe ser de igual modo. Por ende, la denuncia del Tratado no tuvo validez.

Por último, otro elemento adicional a considerar para un posible relanzamiento de la UNASUR es que el art 24 del Tratado Constitutivo prevé que “la notificación de denuncia no eximirá a los países de los pagos de contribuciones ordinarias pendientes”. Habrá que revisar no sólo si aquellos que completaron su proceso de denuncia del Tratado lo hicieron bajo el marco de legalidad, sino también si honraron sus compromisos financieros.

2) UNASUR se creó y desarrolló como un espacio de diversidad ideológica

El nacimiento y posterior desarrollo de UNASUR se logró gracias al establecimiento de mínimos comunes de gobiernos con diferentes ideologías. La resolución de diversos conflictos como los ocurridos entre la Colombia de Uribe y la Venezuela de Chávez, o los consensos en materia de defensa para la no instalación en Colombia de bases militares estadounidenses, son ejemplos de ello. La convivencia de diversas ideologías en este espacio de integración se observa también en la ejecución, solo en el período 2015–2018, de más de 30 proyectos que involucraron el consenso de sus doce países miembros en materia de salud, educación, infraestructura, cultura, defensa, entre otros.

UNASUR realizó un total de 25 misiones electorales, 75% entre 2015-2018 contando con un estatuto, reglamento y un manual, y estaba trabajando para brindar cooperación a Asia y África en esa materia. Si UNASUR hubiera estado en funcionamiento, el golpe de Estado en Bolivia se podría haber evitado, contrapesando el bochornoso rol que jugó el Secretario General de la OEA, a quien varios líderes progresistas de la región le están pidiendo su dimisión tras los resultados electorales recientes.

La integración regional y la recuperación de UNASUR no es un tema de ideologías sino de necesidad, una tarea impostergable en el contexto mundial actual para el desarrollo de nuestros países y la defensa de la democracia en la Patria Grande.

Este 27 de octubre, Argentina recupera una parte fundamental de ese patrimonio como lo es la estatua de quien fuera el Primer Secretario de UNASUR, Néstor Kirchner. He podido vivenciar en la Sede de la UNASUR, ubicada en la Mitad del Mundo, como cada día decenas de personas de todo el mundo que visitaban el Ecuador posaban frente a él para tomarse una fotografía. En lo personal, nunca olvidaré a un hombre mayor con lágrimas en sus ojos frente a la escultura, quien al acercarme me contó emocionado que había ido a agradecerle a lxs Kirchner por acceder en Argentina a una jubilación luego de trabajar toda su vida.

UNASUR ha transitado por un camino de más de diez años para contar con una sede, tratados, proyectos e instituciones como la ESUDE en defensa, o el ISAGS en salud, tan necesario en estos tiempos de pandemia. La recuperación de la escultura de Néstor Kirchner debe ser el primer paso en la totalidad de este patrimonio. No se trata de inventar nada nuevo sino de poner en funcionamiento lo existente. Una integración donde cada pueblo se vea representado necesita recuperar el espíritu que NéstorKirchner imprimió a la UNASUR al afirmar que “era necesario construir a partir de la realidad relativa de cada país, una realidad superadora que nos contenga a todos”. Es la política la única capaz de alcanzar esos consensos y los pueblos de la Patria Grande hoy reviven la esperanza de que nuestros mandatarixs y dirigentes realicen dicha labor.

Alberto Fernández está recuperando mucho más que una escultura. Que grato es reafirmar que como la cigarra, la UNASUR sigue cantando al sol.

Tomado del Diario Tiempo Argentino



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