Las casas de picar seres humanos del presidente paramilitar Iván Duque

Hay que esperar más ataques del presidente de Colombia, Iván Duque, cachorro del paraco y narcotraficante Álvaro Uribe Vélez y, para más señas, también arrastrado al criminal Donald Trump, quizás hasta en mayor proporción que el mafioso de su amo que ya es mucho decir.

No sé si Duque tiene algún registro policial por delincuente, pero con respecto a Uribe Vélez, usted amigo lector, amiga lectora, coloca en la barra de Google: "Álvaro Uribe Vélez narcotraficante paramilitar", y prepárese si quiere leer todos esos archivos que se le desbordarán en la pantalla de su monitor, algunos con muy buenos soportes fotográficos…Y como dice el refrán: "dime con quién andas y te diré quién eres".

Ante esa situación, el paramilitar Iván Duque coge la línea servil de todos los reptiles que se le arrastran al imperio gringo, como Uribe Vélez, quien siempre apoyó los hechos desestabilizadores en contra del Gobierno bolivariano, al punto, que una vez dijo que le faltó tiempo para darle un golpe de estado al Comandante Eterno, pero El Gigante Chávez estaba claro en que no le faltó tiempo, sino cojones.

Duque, para ser más específico, no me cabe duda que es otro paraco amparado en el cinismo, la hipocresía y el doble rasero. En campaña electoral rechazó el funcionamiento de las tenebrosas "Casas de Pique".

Para los que no saben de qué se tratan esas casas, les explico que son viviendas que fungen de centros de operaciones sangrientas, donde torturan y descuartizan seres humanos vivos que, de alguna manera, están o resultan implicados en esa violencia que impera en territorio neogranadino.

El origen de las "Casas de Pique", algunos colombianos se lo atribuyen al narcotráfico, otros a un grupo denominado Perseguidos de Pablo Escobar (Pepes) y a los paramilitares, que aún hoy en día siguen aplicando esas espantosas prácticas.

Los desmembramientos eran hechos con hachas, machetes, cuchillos y, con el paso del tiempo, se fueron incorporando herramientas más modernas, recuerden que al paraco Álvaro Uribe Vélez lo consideran el experto de la motosierra.

Ahora, conociendo la relación entre este par de paramilitares, uno se pregunta: ¿erradicará Duque las "Casas de Pique"? ¿Pondrá el dedo sobre sus criminales intereses que lo vinculan con Álvaro Uribe? ¿Se atreverá ir en contra de su amo, en contra de su misma gente, de muchos que seguramente lo acompañarán en el Gobierno? Para eliminar esas casas de raíz, tiene que comenzar por combatir a los paracos que siguen actuando a sus anchas en Colombia. Y no creo.

Estoy seguro que, ante tantos intereses paramilitares, a Duque -siendo uno de ellos- se le trancará el serrucho, y en contraposición, seguirá atacando a Venezuela desde Colombia y desde el exterior, con los perversos objetivos, primero, de distraer y ocultar su condición asesina, criminal y, segundo, pagar la deuda que tiene con Uribe Vélez por llevarlo al Palacio de Nariño, y en esa dirección continuará cumpliendo con la labor desestabilizadora en contra de la Patria de Bolívar.

Y es que él también sabe que Uribe Vélez, tiene que bajársele los pantalones a los gringos, para que no lo metan preso por narcotraficante y asesino. Bastantes pruebas tienen las centrales de inteligencia policial de EEUU en su contra.

Aunque igualmente se desconoce si la paramilitar relación Uribe-Duque se mantenga en el tiempo, no es cualquier cosa tener como dueño al experto de la motosierra. Con Juan Manuel Santos - aunque todos al fin y al cabo son burros de un mismo pelo- tuvo duros desencuentros.

Santos - hay que decirlo con honestidad-, terminó demostrando ser un paramilitar con orgullo, es a toda honra una marioneta del criminal Donald Trump, pero ¡jamás! ¡Jamás! se dejó tirar de los hilillos por Uribe Vélez, como actualmente se deja el paraco Iván Duque.

De manera que, con ese entramado paramilitar en el poder, Colombia seguirá sumida en la violencia; a la exsenadora Piedad Córdoba, por ejemplo, le preocupa que vayan más de 300 líderes sociales asesinados desde 2016, como le preocupa que entre millones de colombianos algunos no lo sepan y otros ni siquiera se asombran con tantos asesinatos, dada las manipulaciones y las maniobras mediáticas en su país.

Deplora que los medios de comunicación no alertan a esa masa de autómatas que los escuchan, que les creen todo, "que este país mata a sus campesinos, a sus jóvenes y mujeres, que se está asesinando a quienes pacíficamente defienden sus tierras y sus derechos o lo que es peor, que en Colombia se amenaza y se asesina a quienes participaron en campañas electorales diferentes a las del candidato ganador".

El cura Ramiro Arango de la ciudad de Cali fue más directo todavía al referirse en un video a las matanzas y las atrocidades en Colombia; después de calificar al paraco Duque como títere de Álvaro Uribe Vélez, catalogó al expresidente y experto en la motosierra como el hombre más peligroso del planeta, y de haber llevado "el Gobierno más corrupto, implicado en los falsos positivos (…) "Usted mata y le es fácil. Para usted es fácil mandar a matar curas, hágalo, hágalo conmigo, hágalo de frente".

El planteamiento de la exsenadora y de este valiente sacerdote que padecen la violencia en Colombia, no hacen más que confirmar lo que dije al principio, y sabe la mayoría en el vecino país que calla por el miedo al brazo criminal del paraco Uribe Vélez: Duque es otro asesino más con quien los paramilitares en el poder continuarán masacrando al pueblo que reclama justicia.

Mientras tanto, los venezolanos estamos conscientes de que ese delincuente en vez de llegar y dedicarse a trabajar por la paz de su país, por combatir el crimen que conlleva a esas "Casas de Pique", a las fosas comunes, a los sicariatos, a la matanza de campesinos, y a todo ese crimen que él sabe que existen y que de alguna manera es corresponsable por su condición paramilitar, continuará perdiendo el tiempo agrediendo a Venezuela, que le queda muy grande en su boca insalubre, como le queda a todos los arrastrados al psicópata Donald Trump que no saben lo que es tener, aunque sea, un poquito de dignidad en la vida.

Hay que señalar, además, que en un país donde gobiernan los delincuentes, cómo hacer diplomacia…ni siquiera un hombre valiente como el doctor, Iván Rincón, quien, por cierto, renunció a la embajada de Venezuela en Colombia.

Y así como digo esto, afirmo que el delincuente Iván Duque se estrellará con nosotros como se estrellaron en su momento los paracos Uribe Vélez y Juan Manuel Santos…De eso, no tengan la menor duda…



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Gian Carlo Di Martino

Politólogo, profesor, abogado. Ex-Alcalde de Maracaibo. Cónsul de Venezuela en Milán - Italia.

 giancarlodimartino2017@gmail.com

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