Los claps y las expos

Cada vez que se organiza una Expo (Expo Venezuela Potencia 217) se intensifica la publicidad de los Claps, hasta el punto de crear un programa televisivo especial sobre el CLAP acompañado de sus promociones y todo. El disimulo es tal que en la mismo Expo habrán stands que representaran a los Claps ¿Qué sentido tiene su presencia? No sabemos ¡¿acaso no se trata de una exposición?! ¡Cada quién puede exponer lo que le dé la gana!.

Pero no es así, se trata de una Rueda de Negocios Capitalistas. Ese 60 por ciento que conforma la Expo Venezuela Potencia 2017 es lo que verdaderamente importa. Está ahí para que el gobierno los financie en sus proyectos con dólares; para que entre ellos puedan hacer sus negocios, asociarse, ¡maximizar sus ganancias! ¡Crear empleos!, como Zuloaga. Mientras tanto los pescadores de los Claps ofrecerán sus pescados al tiempo que nosotros emocionados nos distraemos de lo otro, es decir, de ese empeño "reformista" en quererse asociar con los capitalistas "para desarrollar las fuerzas productivas". Ojalá que fuera un acto de buena fe, hecho pensando en el beneficio del país, por no decir de la sociedad, pero nunca será así, siempre será en beneficio de uno pocos ricachones y unos cuantos funcionarios corrompidos de ambición pequeñoburguesa, vulgar, arrastrada.

Mientras esto pasa la derecha hace denuncias en la OEA, Almagro hace su papel zapa (y de sapo), se presiona para que hayan elecciones y el gobierno llama al diálogo y a la paz, "corriendo la arruga", improvisando, resistiéndose a adelantar planes verdaderamente socialistas, para no sancionar al capitalismo con confiscaciones, para evitar poner preso a los delincuentes de plata, a tocar la oligarquía ni con un pétalos de rosa. ¿Y cómo lo hace? disimulando su comodidad pequeñoburguesa, denunciándolos ante el público con rabia y palabrotas, como si este pueblo aporreado de tanta inflación, colas, abusos capitalistas y violencia tuviera El poder para castigarlos, como si hubieran por alguna parte "tribunales populares" capaces de hacer justicia con los capitalistas (como quisiéramos todos, castigar a los culpables de la escasez, de la inflación, de la violencia)…. Más bien, como si todos fuéramos pendejos para no darnos cuenta del disimulo.

El gobierno denuncia en televisión a los capitalistas que nos joden pero para disimular su asociación con ellos. Acusan de traidor a unos para que no podamos ver su propia traición. Se trata de una "vieja escuela" de arrebatadores de carteras, y de ladrones callejeros: les quitan la cartera a alguien y luego acusan a su víctima de ladrón, creando confusión y caos, para poder escapar.

Con este método solo puedes seguir "corriendo la arruga". Pero llagará el momento que el pellejo social no de más de lo tenso, y que todo quede "verdaderamente expuesto", y no en el Poliedro exactamente, sino ante la mirada atónita de todo el país. No habrá elecciones, pero los militares no tienen por qué exponerse, sacrificarse por ellos, y pueden presionar. Y si las hay, tendrán que pagar las consecuencias: primero, ante al advenimiento de un gobierno de derecha que irá en contra de un pueblo cansado de la derecha y de pendejos pusilánimes como el equipo de Maduro y su gobierno que se vende de "izquierda", el cual nos está llevando directo al matadero (ellos, de la mano con los capitalistas), y segundo, la derecha, que se la va a cobrar a todos: a unos por pobres y chavistas, y a otros por rastreros, porque el animal que se acobarda ante el más fuerte termina devorado por éste. Es el cuento de Fidel y la barracuda. Cuando tú le muestras miedo al enemigo te ataca y te muerde. Por eso la cobardía en política y en la vida, se paga caro, y nosotros dudamos que habrá clemencia para Maduro y Cía, si la derecha llega al poder, por la fuerza, en elecciones, con o sin pactos.

Por último, el caos y las indefiniciones nos pueden llevar muy fácil al fascismo, sea "reformista de izquierda" o sea de derecha. Cansados de resistir, de contener las contradicciones entre sostener al capitalismo y a la vez contener al pueblo que se rebela con violencia, el gobierno puede terminar quitandose la careta de democracia burguesa y ejercer, en nombre de un supuesto gobierno del pueblo, la más cruenta dictadura fascista. O simplemente darle la oportunidad a la derecha nacional e internacional para que ellos mismos la ejerzan, entregándolo todo, la revolución socialista, las conquistas de Chávez, el control de todo lo recuperado y nacionalizado, y al final el poder político "en una justa democrática burguesa"… y siempre en nombre del pueblo.

Los Claps, El carnet de la Patria, los aumentos de sueldos y la superintendencia de precios justos, y el mentado "desarrollo de las fuerzas productivas" (a lo capitalista) son amagos de cambios para que nada cambie. Son pretextos para frenar la revolución socialista chavista, que sí sabe dónde está el enemigo. Sabe que el enemigo está donde están los capitalistas, el capitalismo, los banqueros, los explotadores, los oligarcas, los racistas, los intelectuales embaucadores, los distractores, los mentirosos, los disimuladores, aprovechadores y oportunistas, distintas maneras de nombrar a una sola corrupción, que no es otra cosa que la corrupción del alma y del espíritu. A favor de estos diablos, es como ahora se frena la revolución socialista chavista, "marxista".

Por eso decimos que "Solo el pueblo socialista, salva el pueblo", lo demás es pura paja distractora para entregar la revolución verdadera.

reverones@gmail.com

 

 



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Marcos Luna


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