La esperanza democrática fallida en Grecia

“Sólo en películas de terror se ven escenas tan sádicas como las del
13 de julio pasado en Bruselas, cuando el primer ministro griego
Alexis Tsipras –herido, derrotado, humillado– tuvo que acatar en
público y cabizbajo, el dictado de la canciller de Alemania, Angela
Merkel, renunciando así a su programa de liberación, por el cual fue
elegido y el cual precisamente acababa de ser ratificado por su pueblo
mediante referéndum”.

Así, con su reconocida genialidad, describió el intelectual y
periodista francés Ignacio Ramonet el triste acontecimiento de la
aparente castración política de quien sembrara tantas esperanzas de un
renacer de la dignidad nacional, no solo en Grecia, sino en toda
Europa.

Tsipras y su formación política, Syriza, lanzaron una intensa campaña
que prometía conducir a los griegos a la recuperación de su soberanía
mediante un proyecto alternativo antineoliberal, de austeridad y
contrario a la política de recortes. Sometieron su programa a la
consideración ciudadana, lograron para él una gran aceptación y
ganaron las elecciones. Luego, obtuvieron legitimidad máxima para su
proyecto político cuando Tsipras asumió el cargo de Primer Ministro en
enero de 2015.

Solo el Partido Comunista de Grecia, una fuerza históricamente muy
vigorosa en el panorama político de la nación helénica, había
advertido con mucha anticipación contra el programa de Tsipras.
“Syriza es un partido oportunista, que se califica como de izquierdas,
pero se ha transformado en el partido socialdemócrata elegido por la
burguesía para manejar la crisis e impedir la aplicación de políticas
favorables al pueblo”, advirtió reiteradamente el PCG, nadando contra
la corriente del enorme apoyo popular a la campaña de Tsipras.

“En su breve período de gobierno -en coalición con el partido
nacionalista de los Griegos Independientes (Anel)-, Syriza no sólo no
abolió los dos memorandos (acuerdos) anteriores con los tres
principales acreedores del país (Unión Europea, FMI y Banco Central
Europeo) ni la mayoría de las 400 leyes antipopulares de los gobiernos
anteriores, sino que las implementó, y de hecho aprobó en el
parlamento un tercer memorando aún más doloroso con las potencias
imperialistas”.

“Durante estos pocos meses que ejerció el poder, el gobierno llamado
de izquierda-patriótica ha operado firmemente en el marco de la
participación del país en las uniones imperialistas de la OTAN, la
Unión Europea y la alianza estratégica con EEUU. Ha participado en
todas las misiones y los ejercicios de la OTAN, ha organizado
ejercicios militares -incluso con Israel-, ha prometido la creación de
una nueva base de EEUU-OTAN (en la isla de Kárpatos) y ha votado en la
Unión Europea por la ampliación y fortalecimiento de la guerra
comercial contra Rusia”, asevera el PCG.

Según información difundida por la Sección de Relaciones
Internacionales del Comité Central de PCG, el Secretario General de
esa organización política, Dimitris Kutsumbas, ha manifestado que para
entender la situación política que vive Grecia hay que conocer algunos
datos sobre la historia del fenómeno Syriza:

“Syriza se constituyó como una unificación de distintas fuerzas que se
alejaron del PCG en la década de los noventa, influenciadas por las
ideas de Gorbachov, luego de haber intentado, sin éxito, la
socialdemocratización y autodisolución organizativa del PCG.
“Eran fuerzas que se habían juntado anteriormente, en 1968, influidas
por la corriente eurocomunista.
“Su núcleo fundamental se llamaba Synaspismos (SYN), siempre con un
programa reformista de gestión socialdemócrata.

“A partir de los inicios de la década de 2000, con la conversión
posterior de SYN en Syriza, este programa se vistió de radical,
antisistema y movimientista, hecho que se fortaleció después del año
2010, con  el estallido de la crisis económica capitalista. La firma
de los antipopulares memorándums por los gobiernos de Pasok y ND con
los organismos imperialistas (UE, FMI, BCE), acompañados de duras
medidas antipopulares, llevaron a Syriza a la adopción de una línea
anti-memorándum. Simultáneamente, una precipitada disgregación del
partido socialdemócrata Pasok condujo a la absorción de varios cuadros
de esa formación por Syriza.

“Durante los seis meses de gobierno de Syriza-Anel, el pueblo griego
se vio enfrentado a un tercer memorándum, con nuevas medidas
antiobreras y antipopulares”.

El ex primer ministro Tsipras, quien tras renunciar al cargo el 20 de
agosto convocó a nuevas elecciones que tendrán lugar el 20 de
septiembre, participará como candidato “para terminar lo iniciado hace
siete meses”, enfrentado ahora a un nuevo partido izquierdista
denominado Unidad Popular, formado por los diputados que abandonaron
Syriza.

Las últimas encuestas han posicionado a Alexis Tsipras como favorito
en la intención de voto, sólo que ahora con un margen muy estrecho
sobre el partido conservador Nueva Democracia.



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Manuel Yepe

Abogado, economista y politólogo. Profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales de La Habana, Cuba.

 manuelyepe@gmail.com

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