John Kerry: Inspirador de la oposición cubana

La ceremonia oficial de apertura de la Embajada de Estados Unidos en La Habana se llevó a cabo el 14 de los corrientes. El Secretario de Estado norteamericano, John Kerry, asistió al evento. Fue el centro de atención ese día. No pudo haber sido de otro modo. En años recientes, el Departamento de Estado liderado por Kerry no ha conseguido nada de qué enorgullecerse respecto de la política hacia América Latina. Pero ahora, un prometedor atajo diplomático se cierne ya que las relaciones con Cuba han sido restablecidas a nivel de embajadas. En el mes de enero de 1961 la bandera de Estados Unidos fue arriada para ser retirada de La Habana por los diplomáticos norteamericanos luego que el presidente Dwight Eisenhower tomó la decisión de romper relaciones con la Cuba revolucionaria. Hoy la bandera de las estrellas y las franjas fue izada en el asta una vez más, acompañada por los acordes del himno nacional de Estados Unidos.

La ceremonia no se prolongó más de 25 minutos. En su discurso de apertura Kerry admitió que Estados Unidos había cometido errores en el pasado y agregó que “ahora estamos seguros que ha llegado el momento de buscarnos él uno al otro, como dos pueblos que ya no son enemigos ni rivales sino vecinos –es hora de izar nuestras banderas, elevarlas y anunciar al mundo que ambos nos deseamos bien.” Kerry también mencionó la “restauración” de “una genuina democracia” en Cuba.

Los periodistas occidentales notaron que a la ceremonia no asistieron los altos dirigentes de la oposición. Las representantes del movimiento de oposición Damas de Blanco que luchan contra “el régimen totalitario” de Fidel Castro, fueron dejadas afuera a la intemperie.

Durante su corta visita a La Habana, John Kerry sostuvo una conferencia de prensa junto al Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez. Se hizo el anuncio que a pedido del Departamento de Estado, Cuba aceptaba el aumento del personal de la embajada de Estados de 50 a 75 personas. Las restricciones para el personal norteamericano de desplazarse a través del país, fueron levantadas en su totalidad. Se anunció la formación de un Comité Bilateral de Orientación que sostendría su primera reunión de trabajo el 10 y 11 de septiembre en La Habana. Con el objeto de promover la confianza mutua, las partes planean comenzar con los problemas más accesibles de carácter menos provocativo que no requieran de grandes esfuerzos de implementación en el caso que los correspondientes acuerdos se hayan alcanzado.

Dirigiéndose a los medios, Kerry señaló que el comité bilateral de orientación asumirá tres paquetes de problemas. El primer paquete (accesible) incluirá cuestiones como la seguridad marítima, el cambio climático, y la cooperación ambientalista. La aviación civil y las telecomunicaciones y la conectividad a Internet para el pueblo cubano quedan para un segundo y más difícil paquete. Las cuestiones “duras” como ser el tráfico de personas, los derechos humanos, las solicitudes de retorno de fugitivos quedaron para un tercer paquete, el más difícil.

Debemos recordar que con anterioridad a la visita de Kerry a La Habana, Fidel Castro había repudiado la política represiva de las sanciones anti-cubanas. En una carta abierta publicada en el Granma, periódico oficial del Partido Comunista de Cuba, Castro dijo que Estados Unidos aprovechó el hecho de tener muchos expertos en el campo de la crisis económica artificialmente creada, que había afectado a Cuba durante tantos años. Según Castro a Cuba “se le debe una compensación equivalente a daños y perjuicios que suman muchos millones de dólares” debido a las sanciones norteamericanas. El problema de las compensaciones es de importancia fundamental para La Habana, debido a los reclamos de Estados Unidos sobre la propiedad cubana confiscada después de la revolución de 1959. A eso se refiere Fidel en su carta. Cuba no hará concesiones en ninguno de los problemas discutidos con los norteamericanos.

Por su parte, Bruno Rodríguez constantemente reiteró que la plena normalización de las relaciones con Estados Unidos sería imposible sin el levantamiento del bloqueo y la devolución de Guantánamo, territorio de Cuba donde está ubicada una base naval de Estados Unidos.

El gobierno cubano es inflexible en sus reclamos en torno a la suspensión de la propaganda subversiva de radio y televisión que apunta a la desestabilización del país e incita los conflictos que obligan al gobierno a emplear la fuerza. Esto es de importancia especial a la luz de la planificada modernización de las telecomunicaciones cubanas. Estados Unidos espera obtener beneficios participando en el programa. Kerry lo admitió abiertamente, Estados Unidos está interesado en el proyecto, según él… “hemos estimulado a aquellas firmas norteamericanas interesadas en ayudar a Cuba a expandir sus telecomunicaciones y vínculos de Internet, y que el gobierno de acá recientemente prometió crear docenas de nuevos y más asequibles puntos de Wi-Fi.”

La razón subyacente resulta obvia: el deseo de Estados Unidos de tener el control de los medios con el objeto de influir en los cubanos, criticando al sistema político y a la dirección política bajo el disfraz de la apertura empleada con fines siniestros.

Kerry no pudo resistir la tentación de reunirse con algunos cubanos disidentes en la residencia de Jeffrey DeLaurentis, actual Encargado de Negocios de la embajada norteamericana. Una bandera norteamericana fue izada separadamente en la propiedad con el propósito de demostrar que la oposición es tratada con el debido respeto. Diplomáticos, representantes de instituciones públicas, escritores, artistas y líderes religiosos se encontraban entre los invitados. Yoani Sánchez, la odiosa bloguera también figuraba en la lista de invitados. Se cree que ella ocuparía el cargo de ministra de informaciones en el caso de un “hipotético gobierno democrático”. Durante la reunión Kerry dijo que las actuales barreras económicas entre Estados Unidos y Cuba se mantendrán intactas por parte del Congreso hasta que el gobierno de Cuba reconsidere su política sobre “la libertad de pensamiento.”

Vale la pena señalar que la ceremonia de izar la bandera en la embajada prácticamente coincidió con la cumbre del 12 al 18 de agosto de la oposición interna cubana y de los cubanos exiliados en Puerto Rico. El foro denominado Reunión Nacional Cubana reunió a por lo menos cien delegados de Estados Unidos y de países latinoamericanos. La agenda incluía los problemas de la unificación, incluyendo la adopción de una plataforma común y de una estrategia única. Los dirigentes opositores insistieron en que la interacción es la cuestión más importante en momentos en que la política de Estados Unidos hacia Cuba está experimentando cambios. Las actividades de la oposición necesitan ser reformuladas. Guillermo Fariñas, una de las principales figuras de la oposición, llamó a esta levantar una sola voz exigiendo la democratización de Cuba. Según él, este es el momento adecuado para terminar con las riñas internas entre los grupos de oposición en Cuba y más allá de sus fronteras.

Eliécer Ávila, de la publicación en línea, 14 y Medio, dijo que la sociedad civil cubana debería rápidamente adaptarse a las nuevas realidades, es decir, a los cambios que se están efectuando en las relaciones de Estados Unidos y Cuba. Según él, todos los puntos de vista deben ser unificados con el propósito de producir un solo y único documento fundacional que brinde los lineamientos básicos para la oposición. El trabajo en perspectiva incluye dirigirse hacia ciertos grupos de gente con el objeto de influir en los sentimientos del pueblo en el país, para por ejemplo, difundir las ideas de una sociedad liberal consumista entre la gente joven, hacer campaña por un sistema multi-partidario e insertar cambios en la constitución. Se presentaron 30 documentos para ser considerados. Estos fueron preparados durante el año pasado. La declaración final será publicada el último día de trabajo del foro.

Ex funcionarios de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, se encontraban entre los organizadores de la reunión. Esto deja en claro quién exactamente financia y dirige semejante evento en gran escala en Puerto Rico que es abiertamente hostil al gobierno de Cuba.

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*Traducción desde el inglés por

Sergio R. Anacona



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Nil Nikandrov

Periodista y analista político escribiendo frecuentemente en la revista rusa internet Strategic Culture Foundation.

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