China, ni cómo ni cuándo

China tiene un gran problema, es el envejecimiento de la población después de 30 años de la política del hijo único, las proyecciones apuntan al 2025 con un 60% de la población mayor de 60 años, situación que atrasa el consumismo que plantea la dirigencia del partido comunista.

El ambiciosa plan del partido comunista chino que va desde permitir que las parejas tengan dos hijos, aumentar el consumo para el PIB alentando el abandono de las zonas rurales, permitir una banca privada y la relajación del control desde Beijing sobre las industrias estratégicas disminuyendo las barreras al capital extranjero y aumentar la participación de los inversionistas privados para otorgar a los campesinos un mayor capital, es un programa para los próximos 10 años cuya estrategia es no decir cómo lo harán ni cuándo.

La implementación es la estrategia de la dirigencia china, este proyecto no establece un cronograma ni objetivos específicos de trabajo para las empresas privadas y extranjeras en sus oportunidades de invertir.

Por otro lado lo que se proyecta es una barbarie ambiental, el proyecto del gobierno chino sugiere la invasión de campesinos a las grandes ciudades para que, entre otras empresas de servicios, las industrias automotrices puedan vender 30 o más millones de vehículos por año; hasta ahora, las automotrices extranjeras se fusionaban con sus pares chinos, hoy, no se sabe si las ensambladoras extranjeras podrán montar sus fábricas solos.

En China el precio de las viviendas es altísimo, el gobierno espera implementar cambios en los impuestos para abordar el problema de la vivienda, así, las urbanizaciones, restaurantes, tiendas son las más favorecidas del proyecto del partido comunista, pero, desarrollar una clase consumista no se lo logra con decretos, se requiere muchísimo dinero.

Por eso la banca privada que se espera desarrollar es de altísima prioridad para la política de Beijing, China requiere aumentar la competencia, y mientras la banca estatal y sus clientes piensen que están respaldados por el gobierno, la habilidad de gestionar el riesgo seguirá estando subdesarrollado.

Con esta nueva apertura para las empresas privadas, estas podrán utilizar sus méritos para cotizar en las bolsas, la promesa de transformar el sistema de ofertas públicas iniciales del país permitirá a las empresas cotizar sus acciones de mejor manera.

El comercio electrónico abre sus puertas a la inversión extranjera dice el partido comunista chino siempre y cuando haya el control debido especialmente con Internet.

El gobierno reformara los precios del petróleo, del gas natural y de la electricidad para que las empresas privadas que se negaban sistemáticamente a invertir en los sectores del gas de esquisto y gas metano de carbón, lo puedan hacer porque Beijing suavizara los precios o podrían aumentar los costos para las energéticas por cuestiones del medio ambiente: programas de canje de emisiones de dióxido de carbono, mayor responsabilidad corporativa por daños medio ambientales por la utilización del carbón. Todo un misterio político nadie sabe ni cómo ni cuándo.

Desde los años 80 que China adopto la libre empresa unas 400 millones de personas salieron d la extrema pobreza, surgió una clase media mejor posicionada que no dudo en pagar la multa por el segundo hijo. Un estudio del 2007 dice “la regla del hijo único no es aplicada por el 37% de la población de las parejas”.

Por otro lado la ley del hijo único desde 1979 sufrió excepciones por ejemplo, en las zonas rurales cuando el primer hijo era una niña y para las parejas en la que los dos eran hijos únicos.

El 90% de los jóvenes que se gradúan en una universidad no tienen hermanos, se traduce no solo en un problema económico sino social por su situación psicológica.

Sociólogos manifiestan que el programa de dos hijos aumentara los problemas demográficos en lugar de solucionarlos porque más padres y abuelos reducirán sus horas de trabajo para cuidar a los 1.5 millones de nuevos chinos que nacerán cada año.

Hoy, una gran mayoría de jóvenes chinos no quieren tener dos hijos por asuntos económicos así, la tasa de fecundidad de 1.5 nacimientos por mujer seguirá muy por debajo de los 2.1 hijos que supuestamente garantizan la renovación de las generaciones.

Es tal el consumismo que se dibuja en China, que miles de clínicas plásticas ofrecen ya una nariz tipo torre Eiffel; es un invento del doctor Wang Xuming para reconstruir la nariz adquiriendo la misma silueta del monumento francés.

En estos momentos el mercado de la cirugía plástica en China es el tercero en el mundo después de EEUU y Brasil.



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Raul Crespo


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