La izquierda mundial y los camaradas coreanos

Las peligrosas tensiones que se viven en la península coreana en las que se ha reinstalado el Estado de Guerra entre las dos partes de la Nación Coreana, con la presencia provocadora y amenazante de los ejércitos imperiales de los Estados Unidos de América y las relaciones omisivas, tímidas y contradictorias de diversas corrientes de la izquierda revolucionaria mundial, expresan una actitud insolidaria e irresponsable frente a acontecimientos que pueden afectar la paz y la seguridad internacionales que, históricamente ha constituido una de las banderas que caracteriza a quienes luchan contra el Capitalismo y el imperialismo y por la Paz, la Amistad y la Solidaridad entre los pueblos del planeta Tierra.

Durante 60 años y más, los Estados Unidos de América, la potencia capitalista dominante que emergió de la Segunda Guerra Inter-imperialista Mundial ( a la cual fue arrastrada la Unión Soviética ), ha mantenido un estado de permanente agresión, intimidación, provocación y acoso contra la República Popular Democrática de Corea, RPDC, con el doble propósito de impedir la reunificación de la nación coreana e intentar el derrocamiento del sistema socialista fundado por el camarada Kim Il Sun, luego de la liberación de parte importante de su territorio por los revolucionarios coreanos y la derrota y retiro total del territorio por parte del sanguinario, esclavista y colonialista Imperio Japonés y, por la otra parte, mantener un enclave militar-industrial en la frontera sur de la República Popular China, que le sirva de inversión a sus corporaciones industriales y de base militar para sus delirantes planes de dominio mundial.

El silencio de la izquierda revolucionaria y, en particular, de los partidos y movimientos comunistas internacional, no solo es un reflejo de las añejas divisiones subyacentes del conflicto ideológico y político entre las direcciones de los comunistas de la Unión de República Socialistas Soviéticas, URSS, y la República Popular China, RPCh, en los tiempos de Mao Zedong, sino el realtivo triunfo de la maquinaria mediática y cultural que el imperialismo y sus aliados capitalistas de todo el planeta han desatado durante más de 60 años en contra de la República Popular Democrática de Corea que han confundido, dividido y neutralizada la capacidad solidaria de los revolucionarios y el movimiento progresista mundial, al tergiversar y caricaturizar a la RPDC presentándolo como “Estado Forajido” y “tiránico”, que amenaza a sus vecinos y al mundo con una guerra nuclear; escondiendo de los titulares, fotos y videos de la canalla mediática internacional y sus miserables repetidoras del capitalismo periférico, la presencia amenazadora y provocadora de los Estados Unidos en el territorio sur de la península coreana, la instalación de cientos de cabezas nucleares en República de Corea (del Sur), dirigidos hacia el territorio del Norte y los permanente ejercicios militares con medios y sistemas de armas estratégicos, incluso, con bombarderos y submarinos con cargas nucleares, en las aguas circundantes al territorio marítimo y continental de la RPDC.

Independientemente de la fallas y desviaciones existentes en la construcción del Socialismo en la República Popular Democrática de Corea - que aún así es un sistema inmensamente superior a la dictadura del Capital y el imperialismo -, la izquierda revolucionaria mundial no puede tener dudas acerca de que la confrontación política y militar que se vive en la península coreana es parte de la contradicción entre el Imperialismo y la Nación coreana y, su desarrollo actual tiene que ser analizada en el marco de la confrontación entre los intereses de los factores dominantes del Capital, esto es, el capital financiero internacional, y los pueblos y los trabajadores del mundo, expresado hoy en el pueblo coreano y su clase trabajadora.

Enredarse en una consideración subalterna – y hasta injerencista – sobre el dominio de la familia Kim en la historia reciente de la República Popular Democrática de Corea, y en las críticas a la construcción del Socialismo coreano por el componente militar presente en asediada y amenazada por el imperio más criminal que conoce la historia de la Humanidad, solo puede favorecer la causa del imperialismo y las burguesías del sur de Corea y del resto del mundo que, luego de la disolución de la URSS y el derrumbe del Socialismo Europeo, pretende seguir haciendo retroceder las fuerzas revolucionarias y progresistas del mundo, mediante el uso de la amenaza de la guerra y la agresión contra los pueblos que, como el pueblo coreano, están dispuesto a defender, con todos los medios que sus científicos y soldados le permiten, su sagrado suelo, las banderas del Socialismo y la liberación del planeta de la dominación del imperialismo.

Hoy, frente a ésta peligrosa situación político-militar en la península coreana, que amenaza la Paz y la Seguridad Internacionales, los revolucionarios del planeta Tierra y todas los partidos, movimientos y corrientes anticapitalistas, anti-imperialistas y democráticas del planeta y los gobiernos progresistas, están política y moralmente obligados a unir fuerzas y voluntades con el fin de denunciar la demencial provocación imperialista contra la Nación Coreana, exigiendo la salida total e incondicional de las tropas de los Estados Unidos de América del territorio coreano, el desarme estratégico del suelo coreano y la reunificación pacífica de la Nación Coreana, sin interferencias extranjeras, porque sin ello, el imperialismo provocará finalmente la Segunda Guerra Coreana y, con ella, se desatará la Tercera Guerra Mundial, en la que estará en peligro, como lo afirma el Comandante Fidel Castro Ruz, la sobrevivencia misma de la Humanidad y el planeta azul Tierra.

yoelpmarcano@yahoo.com


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Yoel Pérez Marcano


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