Tres guerras mundiales

El derrumbe del muro de Berlín significo la pérdida de soberanía de los Estados y no solo para los ex miembros del  Pacto de Varsovia, en estos momentos no tienen soberanía financiera Grecia, Portugal, Irlanda, España ya mismo Italia, Chipre, quizá Francia y otros países que se vayan sumando al rescate económico.

El ocaso del capitalismo es el tema recurrente en estos últimos 4 años, la humanidad mira con asombro como los reajustes, incremento de impuestos y rescates son un sistema para salvar a los bancos no a la gente. Grandes áreas de Europa y del mundo tienen ante sí un panorama inquietante. La zona euro proyecta perder otros 4 o 5 millones de puestos de trabajo en los próximos 3 años incrementando el desempleo a mas de 17 millones de personas solo en la zona de la moneda común, en la Unión Europea el desempleo se incrementara a mas de 22 millones de gentes, significa un hundimiento seguro a la barbarie conectado sin duda con la caída de la ex URSS, tema cada vez más evidente.

La pérdida de soberanía financiera en Europa implica que una entidad estatal trasnacional que responde estructuralmente desde el automatismo de la economía capitalista tome decisiones que antes solían ser tomadas por los gobiernos. El FMI, BM, OMC, FED, BCE, se acoplan, pulen y definen con Washington la necesidad de un gobierno planetario con la complicidad de la Organización de Naciones Unidas al servicio de los países más ricos y desarrollados. Estados vencedores en la segunda guerra mundial nos impusieron la ONU desde 1945, organización cabeza de playa que tiene todo listo para que EEUU encabece la colonización del mundo.

Los temas electorales en Europa para los pueblos es un asunto cada vez más lejano, las opciones electorales han perdido significación, los políticos son intercambiables de tal suerte que la política en su conjunto es una escenificación aburrida y repugnante, aprovechada para proyectar la invasión mundial desde Europa.

La crisis del capitalismo obliga a EEUU y a sus aliados de manera más intensa y urgente a la coordinación a escala planetaria de las fuerzas productivas, la unificación global del trabajo a partir de la interconexión técnica por el predominio del monopolio de la tecnología asunto que ya se venía dando desde el siglo XX sobre los pueblos y sus territorios.

Asegurar la renta del mercado capitalista es lo que se busca vigilándola por fuerzas imperiales quienes garantizan que las invasiones técnicas por los amos de la ciencia y la tecnología potencien la productividad del trabajo; algo así como ocurrió con la petroquímica que alcanzo más réditos que los mismos yacimientos de petróleo por la preparación técnica del personal, es decir, la tecnología ayuda pero al mismo tiempo anula las ventajas comparativas de la productividad de un territorio como le pasa a México, este país recibe una cantidad significativa de inyección económica y preparación de los trabajadores para la industria aeroespacial en cantidades limitadas mientras el resto de la población se encuentra sumida en el desempleo. La inversión focalizada por parte de las trasnacionales se convierte en el hermano menor de los TLC.

La orientación mundial capitalista en algunas áreas paso del orden horizontal al plano vertical cuando un don natural como el petróleo llego a su pico y empieza a declinar, los mercados saben que esa fuente ya no es insustituible, así, la inversión capitalista y su política cambian monopolizando el acceso al uso y desarrollo de las nuevas fuentes de energía con la tecnología, con ella la geografía sobre la que se reparte el capital y su inversión será de orden funcional aprovechando la combinación financiera-tecnológica que, con la crisis les permite seguir consolidando un nuevo mercado con los estados que ya no tienen soberanía económica en torno así.

Todo parece indicar que el euro al ser introducido sin una adecuada institucionalidad capaz de cumplir con ciertos requisitos que se necesitan para que funcione una zona monetaria persigue una estrategia política de dominación más aun cuando políticamente no existe un plan de estabilización y crecimiento para que de manera integral solucione en el mediano plazo los problemas que aquejan a los países inmersos en el rescate.

Todos saben que Europa es cómplice de los EEUU por ser su rescatista histórico, sin embargo, después de décadas estos no emularon la institucionalidad financiera que funciona en los EEUU, sistema financiero regulado, integrado, supervisado y protegido por varias instituciones nacionales, sistema que en Europa no existe y menos una institucionalidad fiscal que abarque toda la zona monetaria capaz de aplicar políticas que respeten las diferencias entre países.

Los europeos se acostumbraron que su institucionalidad central sea los EEUU, con ingresos propios y la facultad de emitir obligaciones para salvarlos en las tres guerras mundiales, la última después de la guerra fría está consolidando la pérdida de soberanía financiera traducida en una pérdida de libertad política.

EEUU busca administrar Europa sin ningún control violando como siempre todas las reglas de todos los tratados para contar con el apoyo político de la mayoría de naciones del viejo continente es vital en estos momentos para Washington, ante el crecimiento chino y la recuperación de Rusia, el hundimiento temporal de Japón, el protagonismo que buscan los satélites estadounidenses en el Medio Oriente, incomoda a Israel y obliga a EEUU a establecer una nueva geopolítica en el mundo musulmán mayormente amparada con el escudo antimisiles. 

China y Rusia saben que no están cobijados por el escudo, saben además, que son el último escollo antes que EEUU domine al mundo y que toda esa fuerza bélica-nuclear acumulada en EEUU-Europa y en Rusia- China, por lógica consecuente debe desencadenar en un conflicto de enormes proporciones porque el escudo antimisiles borro o esta borrando la disuasión nuclear que existía.

La mentalidad militar yanqui es probar ese escudo con Corea del Norte o con Israel atacando Irán. Diplomáticamente el asunto está muy caliente con Siria, contra Damasco los chinos pueden ceder para que occidente organice una intervención militar en cambio los rusos no pueden dar su brazo a torcer porque saben que después de Siria sigue Irán.

La tercera guerra mundial ya no es un fantasma porque ya no es imaginario, es proyectado por un país a pesar que es temible sus consecuencias pero al mismo tiempo es deseado, anhelado aun cuando es rechazado por su propio pueblo; la tercera guerra mundial ronda por el mundo se lo puede reconocer por lo inadecuado del sistema global y por el remedio que Washington busca implementar con un gobierno planetario, para conseguirlo Rusia y China o aceptan o entran a una tercera guerra mundial con la desventaja estratégica del escudo antimisiles.

rcpuma061@yahoo.com



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Raul Crespo


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