Libertad de expresión jajajajajajaja ¿no es así Guillén?

Qué ha dicho Human Rights Watch o la Comisión Interamericana de Los Derechos Humanos acerca de la libertad de expresión de Guillén. Tampoco he visto en Globovisión que algún periodista-comentarista, de los que allí trabajan, haya hecho un comentario acerca del derecho que se supone tiene Oswaldo Guillén de opinar.

La sanción que le aplicó el equipo Marlin de Florida al beisbolista venezolano por haberse expresado (inicialmente) con respeto hacia la figura de Fidel Castro, es un clarísimo ejemplo que la tan cacareada Libertad de Expresión sólo es válida cuando se habla mal de los enemigos del Imperio Norteamericano o cuando se habla bien del Imperio y sus aliados. Lo cierto es que este caso debe servir para darnos cuenta que es completamente falso que en Estados Unidos de Norte América respeten la Libertad de Expresión, pero también sirve para que el mundo vea para quién trabajaban las seudos-organizaciones no gubernamentales como Human Rights Watch, la Sociedad Interamericana de Prensa y todas aquellas que viven criticando a los gobiernos de Venezuela, Ecuador, Bolivia, Cuba, Argentina y Nicaragua, quienes, según esas organizaciones, no respetan la Libertad de Expresión; aun cuando tales gobiernos están sometidos permanentemente, en sus propios países, a una sistemática campaña de injurias, falsedades, distorsiones de la realidad e insultos de toda naturaleza; cuyo propósito es debilitar las bases populares de esos gobiernos e instaurar un gobierno títere de los Estados Unidos de Norteamérica. Esas organizaciones están integradas por mercenarios mantenidos por el Gobierno Estadounidense.

En cuanto a las declaraciones posteriores de Guillén, no pudieron ser más arrastradas. De hecho, pidió “perdón de rodillas” a los cubanos de Miami por haber expresado algo que se pudiese entender favorable a Fidel Castro y para adornar aun más su deleznable declaración, no se conformó con hablar muy mal del líder cubano, sino que aprovechó para hablar pestes del Presidente de su propio país: el Comandante Chávez. Aun Así, fue suspendido sin goce de sueldo. |

Cuando vi a Guillén dando esas penosas declaraciones, recordé, por contraste, la respuesta de Facundo Cabral ante una pregunta tendenciosa de Nitu Pérez Osuna, acerca de qué opinaba él de la Presidente Cristina Kirchner, a lo que Facundo le respondió: “yo no hablo del presidente de mi país fuera de mi país”. Por supuesto hay que salvar las distancias entre un ser de luz como lo era Facundo Cabral y alguien que se arrastra para no perder ciertos privilegios como Guillén.

De este episodio con Guillén podemos sacar dos grandes enseñanzas, y ambas debemos contrastarlas con valores que deben privar en la conducta del nuevo venezolano formado en revolución; la primera es que buena parte de las organizaciones conocidas por nosotros, que se supone defienden Los Derechos Humanos, realmente son instrumentos políticos que defienden intereses mezquinos y lo otro, es que pudimos evidenciar en la actitud de Oswaldo Guillén que el Capitalismo forma personas para quienes el dinero es mucho más importante que su dignidad como ser humano; personas para quienes lo que piensan o sienten tienen menos valor que lo que ganan. Las personas como Guillén sienten que son lo que son por lo que tienen. Es decir, que si deja de ganar lo que le paga el equipo de beisbol al que pertenece, no es nadie, ni vale nada.

“pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo”


valgo7@hotmail.com



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Juan Carlos Valdez González


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