Jóvenes al cielo

¿Cuál es el papel del Vaticano con los jóvenes desde el Papa Pio XI quien postulo con mayor fuerza el apostolado juvenil o los Congresos Nacionales y Mundiales dinamizados por Pio XII particularmente destinados a la juventud o la renovación de la Iglesia por Juan XXIII mediante la convocatoria y celebración del Concilio Ecuménico Vaticano II hasta Paulo VI quien inicio los viajes internacionales a tierra santa, Bombay, Nueva York para hablar ante la Asamblea de la ONU, Fátima, Turquía, Bogotá, Kampala, Ginebra, y Juan Pablo II y sus viajes a 128 países, así como la primera Jornada Mundial de la Juventud fuera de Roma en 1987 celebrada en Buenos Aires, en que ha cambiado la situación cultural, económica y social con los jóvenes, les llega el mensaje del Papa?

Ninguno de estos papas ha podido o no ha querido cambiar la jerarquía de cúspide de la Iglesia, única forma de continuar con el oportunismo fácil de los obispos por la ingenuidad de la gente manipulando la Iglesia de Cristo que debería ser también una Iglesia de pobres, una Iglesia popular en vez de una Iglesia aliada al espíritu inmundo del capitalismo y del imperialismo así como de sus elites quienes rechazan la unidad de los cristianos constituye una vergüenza histórica para cualquier católico que esté en su sano juicio.

El momento que la Iglesia escoja a los pobres estaría reconociendo su pecado histórico de ser aliada de los ricos, compromiso que además es político, exorcizando el bautismo en una gestión católica grotesca y delirante que nadie expone en las Jornadas Mundiales de la Juventud; reflexión crítica debería ser para escapar al ridículo del demonio histórico que caracteriza al Vaticano, arrojando el alma de los niños y jóvenes a un Dios capitalista para que entren en la sociedad pletóricos de egoísmo e ignorancia pensando solo en el lucro haciéndole el juego a esa Iglesia que para sobrevivir muy sutilmente rechaza la igualdad cristiana sin aceptar que el mundo negro, indio, mestizo, también tiene sentido humano profundo, incluso teológico.

Jóvenes comprados por la promesa de ir al cielo no analizan los problemas del desarrollismo ni las nuevas teorías del socialismo del siglo XXI, alternativa al cambio de época por la crisis financiera estructural del capitalismo. Con falsedad objetiva las jornadas mundiales de la juventud no fueron concebidas como plataformas para estudiar nuevas ideologías como teologías, mas bien, con una miserable verdad el Papa Benedicto XVI trata de explicar inútilmente el alejamiento de la gente de Dios como de la practica sacerdotal como si no supiera que la culpable es, la gestión de la Iglesia como institución prostituida por dentro.

El Vaticano combate por el socialismo o al socialismo o esta con el capitalismo a pesar de la crisis por la que atraviesa y por el daño que ha hecho debería ser un estudio fecundo para la juventud analizar nuestro comportamiento en la sociedad. Este análisis tiene que empezar por la juventud antes de elaborar nuevas estrategias ante las crisis de nuestros días y la amenaza mortal que representa el imperialismo del capitalismo.

Hay movimientos de liberación por todo el mundo adelantando el proyecto social, colocando el marxismo sin darse cuenta fuera de los movimientos marxistas, la humanidad, una gran mayoría de ella va camino de ser anti imperialistas y esto es un hecho decisivo si el euro como la euro zona desaparecen, porque, el marxismo como decía Marta Harnecker “el marxismo se vive en la práctica antes de formularse teóricamente, aunque la teoría sigue necesariamente a la práctica”. En el mundo, la liberación es una incorporación dinámica para la religión y para los procesos de cambio como opción cultural básica para la niñez y la juventud.

América Latina tiene en UNASUR un frente impostergable para blindarse de la crisis económica del capitalismo, sin embargo, este blindaje no puede ser solo en el plano económico-comercial es necesario que también sea en el plano cultural-religioso y político- económico, porque, la convergencia fe-cristiana y compromiso de cambio se encuentra en la raíz misma del mansaje evangélico que es en sí misma una esperanza como lo es cada revolución ayudándonos a comprender con profundidad científica la historia.

la tarea histórica de la liberación opta por el único camino posible para la región en las actuales circunstancias, la opción del socialismo como única alternativa para hacer eficaz la exigencia liberadora de la política económica y la cultura religiosa, porque, la masa comprendió una vez más que para una revolución la lucha de clases pasa por la misma Iglesia. A esta no le interesa cambiar por la trama que esconde la proclamación de la unidad del hombre y de la mujer con la fe “que todos sean uno” es simplemente una trampa.

Los revolucionarios católicos comprometidos con el cambio no aceptamos ser reducidos a posiciones marginales que nos obliga a actuar en la clandestinidad como lo hace la Iglesia con la teología de la liberación, hoy, los movimientos liberacionistas en todo lado del planeta piden cambios en la actual estrategia imperialista de crisis continua, el nacimiento de una Iglesia popular que de una nueva forma a las Iglesias que tienen su origen en el subversivo de Jesús, cambiaria enormemente las cosas.

Así, la explicación histórica del Papa tiene desperdicios con los encuentros de jóvenes que buscan la equidad y la igualdad de los primeros movimientos el cristianismo y el socialismo; los jóvenes tienen importancia histórica para abrir perspectivas más claras de victoria para los pobres si se desbloquean ideológicamente de la manipulación de la Iglesia, haciendo posible su inserción en la militancia popular y revolucionaria. La lucha ideológica en y desde la Iglesia en su campo específico de la religión debe ayudar a desbloquear a los cristianos para su movilización hacia frentes de militancia social.

Desperdicios en los mensajes papales por la crisis de vocación que la sucesión papal no ha querido resolver diluyendo en el tiempo la culpabilidad de los pederastas de todo el mundo evitando que sean sancionados por la justicia; tampoco han implementado una teología popular para una Iglesia popular en América Latina, al contrario, se han opuesto a teologías liberadoras para seguir con tonterías imposibles de practicar que son pura retorica, predican pero no practican les dicen desde hace siglos y siguen diciéndonos amémonos, no se puede amar por mandato sería distinto y bonito si fuera hacedero, como no lo es resulta una cursilería por lo que tiene de hipocresía y autoengaño.

rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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