Respuesta a un militante del PSOE

Un camarada, militante del PSOE español, me envió un correo electrónico donde me notifica que no volverá a leer ninguno de mis escritos. Demás está decir que le reconozco y le respeto sus derechos y, especialmente, de no leer lo que considere no es de su agrado. Lo cierto es que hasta hace poco era un asiduo lector de los escritos que publico en aporrea y todos le habían parecido bien argumentados y hasta se los trasmitía, para que los leyeran, a otros compañeros de su militancia política.

Pero hace poco, luego de leer el artículo que publiqué con el título “PSOE+PP=PR+PD” (http://www.aporrea.org/internacionales/a128246.html), tomó la decisión antes reseñada o mencionada. El camarada del PSOE no acepta nada que sea una crítica –ni siquiera constructiva- donde se mencione a su partido político. No le gustó que se mencionara la semejanza del PSOE con el PP y de éstos con el PR y el PD de Estados Unidos. Por supuesto que el camarada del PSOE, haciendo uso de sus derechos, defiende las grandes diferencias que separan al PSOE de los otros partidos políticos mencionados y, con marcada especificidad, del PP, porque éste, para él como para millones de personas donde me incluyo, es un reflejo de la ideología falangista en otras circunstancias concretas de tiempo y lugar. La monarquía-parlamentaria, en España, no soportaría varios round en un combate político si se le ocurriera al falangismo aplicar los métodos represivos del gobierno del generalísimo Francisco Franco contra la sociedad española en este momento histórico del mundo.

En verdad, el camarada del PSOE (como todo militante político) tiene razón de alzar sus voces de protesta por lo que cosideren es un criterio que no se ajusta a la verdad verdadera. Ciertamente, y fue un gran desacierto muy difundido en boca de los camaradas de varios partidos comunistas de la Europa de antes y en plena Segunda Guerra Mundial, catalogar a los partidos socialdemócratas como iguales o hermanos gemelos de los partidos nazistas. No supieron, o no quisieron, por una u otra razón, apreciar las diferencias y eso llevó a establecer y aplicar políticas erróneas de los partidos comunistas fieles a los dictámenes del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética). Si ese es el argumento del camarada del PSOE, no tengo ningún inconveniente en reconocer mi error y darle íntegramente la razón sin que eso sea un argumento de solicitud para que él vuelva a leer mis artículos. Y si se aferrase a las leyes de la dialéctica tendría él que reconocer la mitad de su razón y la mitad que me corresponde, porque tendríamos, por igual, que llegar a la siguiente conclusión: el PSOE es igual al PSOE (de acuerdo a la lógica) pero, al mismo tiempo, no es igual al PSOE (de acuerdo a la dialéctica) y aquí puede estar la semejaza con otros partidos políticos que gobiernan al servicio de los intereses del capitalismo.

En verdad, para la lectura y aunque uno no lo quiera creer o desear, la exégisis es importante para la interpretación del contenido de un texto. Pienso, a lo mejor estoy equivocado, que el camarada del PSOE no quiso interpretar correctamente lo que expuse en el artículo anteriormente mencionado y publicado. Por eso considero, por lo menos, incluir el párrafo que de seguro fue el que menos le agradó al camarada y por el cual decidió no volver a leer mis escritos. Dije: “Ni el PSOE ni el PP quieren, teniendo capacidad para hacerlo, entender que el mundo actual exige cambios profundos, caminos totalmente diferentes a los que le impone el capitalismo altamente desarrollado, vías alternas que toquen de raíz la estructura económica de un modo de producción que ya no representa ninguna posibilidad humana para acabar con el caos, las crisis, el hambre, el dolor, la prostitución, la delincuencia, la violencia, la corrupción y la burocracia. Por eso, en España, se puede decir que el PSOE+PP (españoles)=PR+PD (estadounidenses); es decir, por más que se arranquen los moños, se rasguen la piel, se saquen los dientes, se corten las manos, se digan y se acusen de lo que les venga en gana, terminan gobernando para defender y consolidar los mismos intereses, los de la burguesía –en general- y los del imperialismo –en particular-. En España, me atrevo a escribirlo, es preferible mil veces que el rey Juan Carlos se despoje de su corana y se lance de candidato a la Presidencia y, de seguro siendo Presidente, haría un gobierno con ciertas características democráticas que no se atreven adelantar ni el PSOE ni el PP. Que la virgen María me perdone si estoy equivocado.”.

Creo, que de parte de la virgen María estoy perdonado. Y si eso lo ha hecho la virgen todo indica que también lo han hecho Dios y el señor Jesucristo. Pero como siempre han sido seres invisibles, que nadie realmente ha conocido personalmete, no se le puede negar al camarada del PSOE su derecho a no perdonarme sino, más bien, a condenarme para no ser leído más nunca por él. Sin embargo, debo decir que los parecidos o las semejanzas que igualan partidos políticos, como a otras muchas cosas de la vida, no se determinan exclusivamente por su manera de pensar y de actuar como tampoco por sus métodos o tácticas de acción sino, igualmente, por los designios a los cuales sirven sus políticas. Y es en éste último sentido en que, así lo creo, se puede decir que el “PSOE más el PP es igual al PR más el PD”,

La mayoría del pueblo español sabe que los gobiernos del PSOE y del PP no han respondido satisfactoriamente a las reales necesidades de las clases y sectores sociales más necesitados de España. Una prueba no es sólo los cambios, cada dos períodos, de gobiernos en las últimas décadas entre el PSOE y el PP sino, muy espécialmemte, las grandes manifestaciones iniciadas en la Puerta del Sol y ahora conocidos como los “indignados” que exigen cambios importantes en las políticas económicas para que se implementen fórmulas que generan más beneficios al pueblo que a los reducidos círculos que predominan en la vida económica de España. Y lo que se vive en esta nación se está viviendo en otras naciones no sólo de Europa sino del mundo entrero. ¿Acaso las consignas utilizadas por los manifestantes no inducen a creer en sus verdades que deben ser tomadas en consideración para los análisis y las opiniones políticas?

Finalmente: creo que el argumento, para no leer, no debe ser estar de acuerdo con el contenido de lo que se lee sino, fundamenntalmente, buscar elementos que sirvan para enriquecer el conocimiento. Por ejemplo: no leo novelas de vaqueros, las escriba quien las escriba, pero sí leo todo lo que pueda los escritos de quienes no compartan el marxismo o el socialismo porque, entre otras cosas, allí se señalan criterios que deben ser revatidos en ese mundo de la gran batalla de las ideas para evitar que el mediatismo ideológico capitalista influya decisivamente en la cociencia yla voluntad de los pueblos.



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Freddy Yépez


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